Probamos el Meizu PRO 5: esta es la nueva bestia de los móviles chinos
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una gama alta a un precio asequible

Probamos el Meizu PRO 5: esta es la nueva bestia de los móviles chinos

El primer 'smartphone' de Meizu que cruza la barrera de los 3.000 yuanes es una bestia capaz de competir con cualquier equipo de gama alta, con un diseño impecable y gran 'hardware'

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(Foto: Zigor Aldama)

Las cosas claras: encontrarle pegas al Meizu PRO 5 es complicado. Para empezar, el diseño es impecable. La marca china ha sabido trasladar una de las fortalezas de su hermano menor, el MX5, y apenas ha cambiado el cuerpo de aluminio de su terminal estrella. Solo lo mínimamente indispensable para incluir un puerto USB-C y para modificar ligeramente el dentado en los botones.

Así, aunque es evidente que hay una excesiva similitud con el iPhone 6, el acabado del PRO 5 está a la altura de los mejores móviles del mercado. Además, en la magnífica pantalla AMOLED de 5,7 pulgadas (FHD) ha incluido el cristal Gorilla Glass 3 con efecto 2.5D, lo cual certifica que el primer Meizu que cruza la barrera psicológica de los 3.000 yuanes (430 euros) busca competir al más alto nivel y hacerse un hueco entre los consumidores más exigentes.

Potente y fluido

El PRO 5 es la culminación de la nueva estrategia de la marca, que el año pasado decidió abandonar su tradicional humildad corporativa para sacar la artillería pesada y plantar cara a las emergentes empresas chinas. Así, comparado con otros terminales que integran 4GB de memoria RAM -como el Xiaomi Note Pro (o el OnePlus 2-, el PRO 5 resulta notablemente más rápido. De hecho, ha salido victorioso en el índice AnTuTu frente a los terminales presentados durante el tercer trimestre de este año.

Meizu ha decidido lanzarse con el PRO5 a la yugular de OnePlus utilizando las mismas armas

A esta fluidez también ayuda el sistema, la capa Android Flyme, que es tan sencillo e intuitivo como estable. Así, todas las aplicaciones funcionan correctamente incluso con una veintena de ellas abiertas. Y, lógicamente, influye en este aspecto que Meizu haya optado por el procesador octacore Exynos 7420 -con cuatro núcleos a 2,1 Ghz, y otros cuatro a 1,5 Ghz-, en detrimento de Qualcomm, a la que el fabricante chino ha criticado por ser incapaz de lograr un procesador rápido que evite los problemas de sobrecalentamiento y de rendimiento del Snapdragon 810 que incorporan los buques insignia de sus principales competidores.

De hecho, Meizu ha decidido lanzarse con el PRO 5 a la yugular de OnePlus utilizando las mismas armas de esta última, que hace unos meses puso en marcha una controvertida campaña para que los usuarios de los últimos modelos de Samsung, las versiones del S6 y el Note 5, cambiasen su móvil por el 2. Su lema fue Take the edge off, una frase hecha que juega con el término edge del peculiar borde de la marca surcoreana. Ahora, Meizu toma el relevo con Turn the heat off (‘apaga la estufa’, en referencia al Snapdragon 810), y ofrece un PRO 5 a quien entregue el último smartphone de OnePlus. Curiosamente, a juzgar por una encuesta realizada en el propio foro del fabricante del 2, una mayoría de sus usuarios lo cambiaría. Y, después de haber utilizado ambos dispositivos, hay razones para ello.

Entre ellas, una de las características más distintivas del PRO 5: el botón multifunción marca de la casa M-Touch 2.1. Aunque en un principio cuesta acostumbrarse a la ausencia de los tres botones clásicos de Android, al final el uso del terminal se agiliza con este botón único que sirve para ir hacia atrás -toque-, volver a la página de inicio -presión-, y para desbloquear el aparato utilizando el sensor de huellas digitales que, por cierto, es el más rápido y preciso del mercado.

Tras 15 horas y media de uso, todavía queda un 30% de batería; y cualquier día normal acaba con un 40%

Además, la diferencia salta a la vista también en pequeños detalles: la magnífica calidad de las llamadas (y la posibilidad de grabarlas), el sonido Hi-Fi (con buenos auriculares es una gozada), la excelente recepción de señal 3G y 4G en zonas donde otros terminales apenas tienen una barra (probado en China), y la precisión del GPS.

Otro apartado en el que sorprende el PRO 5 es en la batería de 3.050 mAh., que tiene un rendimiento excepcional: tras 15 horas y media de uso, todavía queda un 30% de la capacidad; y cualquier día normal acaba con un 40%. Por si fuese poco, el sistema de carga rápida M-Charge logra un 60% de batería en sólo 30 minutos. Y una curiosidad: el cargador se ha diseñado para que funcione independientemente de cómo se introduzca el cable USB, así que no hay que estar mirando cuál es el lado correcto.

Una cámara a la altura de las expectativas

Como es habitual en Meizu, la cámara no defrauda. El sensor Sony de 21 megapíxeles combina con una lente luminosa -f2.2, con cristal de zafiro para evitar rasguños- y un autofoco láser ultrarrápido -0,17 segundos- para ofrecer fotografías de gran calidad en casi todas las situaciones. La función HDR también resulta óptima, ya que consigue un equilibrio de luces natural, sin las exageraciones artificiales que provoca el ‘software’ de la mayoría de terminales. Por si fuese poco, el PRO 5 graba en 4K y a cámara lenta en FHD. La interfaz de la cámara es fácil de utilizar y permite disparar en modo manual, seleccionando parámetros como la sensibilidad ISO, la velocidad de disparo, o el enfoque. Falta, si acaso, la opción de guardar los archivos en RAW.

La cámara anterior, de los selfies, viene equipada con un sensor de 5 megapíxeles y una lente gran angular que funciona especialmente bien en retratos de grupo. Y, sin duda, para el público occidental resultarán divertidas las opciones de ‘belleza’ que suelen equipar todos los aparatos chinos, y que terminan haciendo de nuestros rostros una especie de caricatura manga con tez cenicienta, ojos gigantescos, y mandíbulas afiladísimas.

Finalmente, aunque el PRO 5 cuenta con una memoria interna de 32 GB (en la versión de 3GB de RAM) o 64GB (en la de 4GB de RAM), el aparato incorpora una rejilla para doble SIM que también permite añadir una tarjeta de memoria MicroSD y aumentar así la capacidad.

Necesitan pulir el 'software'

Entre las pegas, sólo algunos elementos del sistema. Por ejemplo, el acceso a la multitarea. Es necesario deslizar el dedo hacia arriba desde la parte inferior de la pantalla, y sólo aparecen las aplicaciones de cuatro en cuatro, algo que impide cerrarlas todas de golpe o pasar de una a otra con rapidez. Es posible que en futuras versiones de Flyme se incluya esa función también en el botón principal, como hace el ZUK Z1.

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(Foto: Zigor Aldama)

Se echa de menos también una mejor traducción al español, y es evidente que el sistema está diseñado para los ideogramas chinos, que ocupan menos espacio. Así, algunas palabras se cortan de forma algo extravagante.

En cualquier caso, y aunque la producción del PRO 5 se ha retrasado por problemas en la fábrica -se espera que esté en el mercado internacional a principios del mes que viene-, el buque insignia de Meizu es el móvil chino más completo, sólido, y rápido presentado hasta la fecha. Habrá que esperar a ver cómo responde en las próximas semanas Xiaomi con el esperado lanzamiento del Mi5, porque la marca que dirige Lei Jun se está quedando muy atrás en la guerra sin cuartel que se libra en China.

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