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La herencia soviética que explica el milagro económico esloveno
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A la luna no se llegó con el sector servicios

La herencia soviética que explica el milagro económico esloveno

Eslovenia ha retenido desde su independencia una formidable capacidad manufacturera, implantada por la cultura económica soviética, y ahora es el motor de una economía boyante

Foto: Fábrica de acero en Store, Eslovenia. (Reuters/Zivulovic)
Fábrica de acero en Store, Eslovenia. (Reuters/Zivulovic)

¿Es cierto que la economía de Eslovenia es un ejemplo de éxito? Hace treinta años esta pregunta hubiera parecido absurda. No eran buenos tiempos para el pueblo esloveno. Después de independizarse de Yugoslavia en 1991, este pequeño país europeo —una verdadera potencia industrial durante el régimen socialista—, sufrió una profunda crisis. En un año, su PIB per cápita pasó de 8.600 dólares a 6.050 dólares, la producción industrial se hundió, y la pobreza aumentó a niveles nunca antes vistos. Unos años duros que continuaron hasta la mitad de los noventa.

Hoy el panorama es otro, como evidencia un reciente artículo publicado por El Confidencial. Según datos de Eurostat —que son los que se usan para repartir los fondos europeos—, Eslovenia superó a España, una de las principales economías de la Unión Europea (UE), en su PIB per cápita durante el tercer trimestre de este año. Este, sin embargo, no es el único indicador que explica el caso de éxito esloveno.

Foto: Imagen de la plaza de Colón en Madrid. (Reuters/Susana Vera)

Dime qué produces y te diré quién eres

El primero de estos interrogantes es: ¿de verdad la economía eslovena es tan boyante? "Sí, y no es una novedad", responde el economista esloveno Mojmir Mrak, al recordar que, a diferencia de algunos países vecinos como Croacia que desmantelaron su industria en la etapa posyugoslava, Eslovenia sigue siendo una "economía altamente industrializada".

De acuerdo con el último informe del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), la respuesta también es afirmativa. Según esta fuente, el PIB de Eslovenia creció un 8.8% en la primera mitad de 2021, "situándose en una posición solo marginalmente por debajo de los niveles prepandémicos". La previsión para el crecimiento del PIB de Eslovenia en el conjunto del año es del 6%, un punto más que la anterior previsión de junio pasado. De la misma manera, se espera que el PIB esloveno crezca un 4,5% el año que viene, medio punto más que la estimación precedente. Todo ello después de que el PIB cayera un 5% en 2020, un dato inferior al de países como España o Italia.

Foto: La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto al primer ministro esloveno, Janez Jansa. (EFE)

¿Y cómo lo han logrado? Eslovenia es un país muy pequeño, con poco más de dos millones de habitantes y una extensión de 20.000 kilómetros cuadrados. Pero aun así "comparte con el este de Asia la única clave probada para un crecimiento de largo plazo: habilidad en el sector manufacturero. Debido a que puede generar ingresos regulares que pueden ser reinvertidos en nuevas fábricas o carreteras, este sector puede convertirse un motor para un el crecimiento autosostenido", ha puntualizado en un reciente artículo el analista Rushir Sharma, de la consultora Morgan Stanley.

Según él, Eslovenia es "una historia de éxito olvidada", como la de República Checa, Eslovaquia, Lituania, Letonia y Estonia, y microestados, entre los que menciona Puerto Rico y San Marino; países que han sido incluidos en la lista de las economías más avanzadas del planeta después de la Segunda Guerra Mundial, según la clasificación del Fondo Monetario Internacional (FMI). Los datos también confirman la teoría: gran parte del éxito de los eslovenos se debe al sector manufacturero, que hoy equivale al 60% del PIB del país y cuyas exportaciones han mantenido este año un buen ritmo, esquivando de momento incluso los peores pronósticos por la crisis de las interrupciones de las cadenas de suministro que está afectando a las economías de todo el planeta.

¿Qué producen los eslovenos? "Desde hace décadas producimos productos farmacéuticos, un ejemplo es el de la farmacéutica Krka, pero también poseemos una fuerte industria de transformación de metales y otra relacionada al sector automotriz alemán. Y, a estos, más recientemente, se ha sumado la industria de la robótica y de la inteligencia artificial", explica Mrak, catedrático en la School of Economics de la capital, Ljubljana. No es poca cosa. Un reciente análisis de la Comisión Europea confirma que la economía eslovena está fuertemente orientada a la exportación fuera de las fronteras europeas y el sector manufacturero da trabajo al 23% de la población activa.

Foto: Atardecer en el puerto de Dunkerque. (Reuters)

Hora de romper la hucha

Sin embargo, con el 'shock' económico provocado por la pandemia, la generosa política fiscal expansiva que el Gobierno de Ljubljana ha mantenido desde el año pasado ha sido decisiva para mantener el buen rumbo de la economía eslovena. En noviembre de 2020, el Parlamento ratificó una enmienda a los presupuestos para el 2021 y el borrador de 2022, que implicaron un gasto récord de 13.500 millones de euros para este año y 12.600 para el siguiente. Entre los montos más significativos unos 500 millones de euros se destinaron para los trabajadores en ERTE, más 560 millones para las cotizaciones sociales y 150 millones para la agricultura y los autónomos. Además de ello, también se han mantenido las inversiones en I+D.

"En 2020, el gobierno esloveno ha apoyado con mucha determinación tanto a las empresas como a los trabajadores, para retener a esta fuerza laboral incluso en los peores momentos. El Gobierno ha pagado a las personas que no podían trabajar, y esto ha sido de gran ayuda cuando la actividad económica ha vuelto a funcionar", cuenta el experto Mrak a El Confidencial. De esta manera, "con cierta rapidez, la economía eslovena volvió a caminar por su propio pie", insiste, al subrayar que "de momento, incluso la crisis de las cadenas de suministro no ha supuesto un daño alarmante".

Foto: La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. (EFE)

Con ello, también el consumo interno ha crecido "más de lo esperado", como ha subrayado a inicios de este mes la agencia de calificación Fitch, cuyo análisis es similar al del BERD. "La mayoría de los sectores han mostrado resiliencia a las restricciones pandémicas en los últimos 18 meses, lo que reduce el riesgo de cicatrices económicas a largo plazo", ha explicado la consultora estadounidense al defender que la calificación del país se mantiene en A. Las estadísticas eslovenas funcionan como un espejo que devuelve pistas que explican el sorpaso económico a España. Por ejemplo, el paro en el país exyugoslavo marcó recientemente otro récord a la baja, situándose en torno al 5%, frente al 15% español, el 16% de Grecia o el 8% de Francia, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

Los 'peros'

Como en toda Europa, el revés de la política expansiva del Gobierno ha sido el aumento del déficit que, para el año en curso, se prevé que llegue al 5,6% del PIB y, para 2022, baje al 3,1%; datos que llegan tras los superávits de 2018 y 2019. También está en alza la deuda pública del país, que de 65,6% del PIB en 2019 ha ascendido hasta el 80% en 2020. "Así es como se está inflando el crecimiento", opina una fuente eslovena bien informada. Mrak es aún más tajante: "esto no es sostenible a medio plazo". Sin embargo, la alta cifra adquiere perspectiva al lado de la deuda española, un 122,1% del PIB, o la italiana, que ha superado el 150% por culpa de la pandemia.

Los nubarrones económicos de Eslovenia pueden llegar por el ladrillo. "Mi piso de 50 metros cuadrados, en el centro de Ljubljana (pero sin vistas particulares y construido en los sesenta), ahora vale una fortuna", ejemplifica el periodista Janko Petrovec. "Lo que hay detrás de esto es, entre otras cosas, el miedo a la inflación. Las personas que pueden están retirando su dinero de los bancos y lo están invirtiendo en el sector inmobiliario", explica Mrak.

"El mercado inmobiliario parece haberse vuelto loco", concluye Petrovec

El fenómeno también se refleja en los datos. Los precios del mercado de vivienda han subido rápidamente, hasta un 8% en los primeros seis meses de 2021, según el informe difundido en noviembre por la Autoridad Topográfica y Cartográfica de Eslovenia. Se trata del mayor aumento desde la anterior crisis inmobiliaria en el país, que también se vio arrastrado por el terremoto económico global en 2008. Después de alcanzar la barrera de los 3.000 euros en la segunda mitad de 2020, el precio de un piso en Ljubljana ha superado los 3.250 euros por metro cuadrado en la primera mitad de este año. "El mercado inmobiliario parece haberse vuelto loco", concluye Petrovec.

¿Es cierto que la economía de Eslovenia es un ejemplo de éxito? Hace treinta años esta pregunta hubiera parecido absurda. No eran buenos tiempos para el pueblo esloveno. Después de independizarse de Yugoslavia en 1991, este pequeño país europeo —una verdadera potencia industrial durante el régimen socialista—, sufrió una profunda crisis. En un año, su PIB per cápita pasó de 8.600 dólares a 6.050 dólares, la producción industrial se hundió, y la pobreza aumentó a niveles nunca antes vistos. Unos años duros que continuaron hasta la mitad de los noventa.

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