La EMA se hace la zancadilla en la comunicación sobre la crisis de AstraZeneca
  1. Mundo
  2. Europa
REVISIÓN DE LA VACUNA

La EMA se hace la zancadilla en la comunicación sobre la crisis de AstraZeneca

El responsable de vacunación de la EMA asegura que existe un vínculo “claro” entre AstraZeneca y algunos casos de trombosis, desatando un nuevo capítulo de la crisis de vacunación

placeholder Foto: Viales de AstraZeneca listos para ser inoculados. (EFE)
Viales de AstraZeneca listos para ser inoculados. (EFE)

No hay nada más dañino en una crisis que una mala comunicación. Pero cuando se trata de una crisis sanitaria el daño que provoca la confusión comunicativa se multiplica varias veces y, lo que es peor, en forma de vidas. La Agencia Europea del Medicamento (EMA), habitualmente fuera del alcance de los focos y de los daños reputacionales que provocan los errores de comunicación, está descubriendo de forma agria sus efectos en las últimas horas.

En la crisis sanitaria se ha demostrado que es crucial mantener la calma, ser transparente e intentar ofrecer mensajes claros y directos. Evitar las filtraciones, las informaciones parciales, confusas o que puedan provocar desconfianza. Especialmente cuando se comenzó con la campaña de vacunación. La información era clave para que la vacunación funcionara, en un ambiente en el que no existía una especial confianza entre los ciudadanos respecto a la vacuna.

Foto: Vacunación de AstraZeneca en Madrid. (Reuters)

Es curioso que la última crisis de confianza y comunicación, que son sinónimos en la campaña de vacunación, esté partiendo de la EMA, porque, hasta ahora, especialmente en las últimas semanas, había sido el pilar que había mantenido en pie todo el edificio. Pero la cosa empezó a torcerse ya cuando se dieron los primeros casos de trombosis detectados en personas que habían sido vacunados con la fórmula de AstraZeneca.

Durante esos primeros y confusos días, en los que los Estados miembros iban, poco a poco, frenando la vacunación con la fórmula de la farmacéutica, la EMA mantuvo un discurso claro: aunque estaba investigando los casos los beneficios superaban, con mucho, a los riesgos. Sin embargo, en la acción de muchas de las capitales pesaba el llamado 'principio de precaución' y decidieron frenar la vacunación.

La EMA acabó aclarando en marzo que la vacuna es “segura y efectiva”, y que si bien no se podía descartar un vínculo entre AstraZeneca y los casos más extraños de trombosis, los beneficios superaban claramente a los posibles efectos negativos, pero seguirían estudiando los casos. El polvo comenzó a asentarse y el asunto salió de los titulares, aunque en todos los países se identifica un mayor rechazo a la vacuna de AstraZeneca que a las de otras compañías. La comunicación de Emer Cooke, directora de la EMA, fue muy clara en aquellos días. “El comité ha llegado a una clara conclusión científica: esta es una vacuna segura”, explicó el 18 de marzo.

Foto: (Reuters)

Entonces, en aquella rueda de prensa, también se dijo que no se podía “descartar completamente” que existiera un vínculo entre la vacunación y los casos extraños de trombosis. Era una posibilidad, y siempre lo fue. Pero precisamente por ello la comunicación debía ser cuidada al detalle. La investigación continuaría, porque la EMA quería dar los consejos más detallados y precisos a los Estados miembros sobre cómo avanzar, y si era necesario tomar algunas precauciones. De hecho ya entonces se empezaban a señalar algunos puntos que ahora van tomando más forma: "Casi todos los casos notificados corresponden a mujeres menores de 55 años", señalaba el comunicado. A esa misma conclusión están llegando ahora las autoridades sanitarias británicas, que ven un “incremento de las evidencias” al respecto. Algunos Estados miembros, como Alemania o Francia, decidieron invertir lo que habían estado haciendo hasta entonces: se vacunaría con AstraZeneca de forma prioritaria a los mayores, no a los jóvenes.

La situación ha vuelto a empeorar este martes, cuando Marco Cavaleri, que es responsable de vacunación en la agencia, declaraba a 'Il Messaggero', un periódico italiano, que era “claro” que existía una vinculación entre los casos de trombosis y la vacuna de AstraZeneca. Era un cambio de 180 grados respecto a lo que la agencia había estado diciendo hasta la semana pasada, cuando, tras la última reunión de expertos de la EMA, su directora, Cooke, volvió a insistir en el mensaje que había estado emitiendo hasta entonces. "Con el conocimiento científico actual no hay razones para restringir el uso de la vacuna en ningún grupo", aseguró la directora el miércoles de la semana pasada, señalando que no había motivos para restringirla ni por sexo ni por grupos de edad. Es cierto que Cavaleri ha señalado en su entrevista que los beneficios siguen superando a los riesgos, pero cuando una crisis de comunicación explota, especialmente en la esfera pública europea, controlarla después es un trabajo muy complicado.

Foto: Un hombre trata de ver a través del cristal de un centro de vacunación en Valladolid este miércoles tras el anuncio de la Comunidad. (EFE)

El portavoz de la Comisión Europea, que celebra una rueda de prensa diaria, fue bombardeado este martes con preguntas de los corresponsales sin poder responder a las muchas preguntas planteadas. Una de las principales preguntas, además de las referidas a la evaluación que se está realizando de AstraZeneca, tiene que ver con la comunicación. ¿Por qué la EMA permite que su jefe de vacunación hable en un medio italiano sobre un asunto crucial que es necesario explicar con luz y taquígrafos para evitar seguir dañando la confianza de los ciudadanos en la vacunación? Cuando una crisis de comunicación se descontrola en Europa es muy difícil volver a recuperar el control.

La EMA se ha visto obligada a explicar que “el comité de evaluación de riesgos de farmacovigilancia (PRAC) aún no ha llegado a una conclusión y la revisión está en curso”. La EMA también ha señalado que no habrá una rueda de prensa para explicar las conclusiones de la PRAC hasta el miércoles o jueves, que es cuando se espera que los expertos lleguen a algún acuerdo al respecto. Hasta entonces, la agencia con base en Ámsterdam ha señalado que no puede dar más detalles. La Comisión Europea presiona para que eso ocurra este mismo miércoles por la noche.

Las últimas horas se han seguido con preocupación en Bruselas, donde ya saltaron las alarmas ante el goteo de Estados miembros que decidieron cortar la vacunación con AstraZeneca durante algunos días en marzo. Porque cada bandazo que se da en la estrategia, más allá de la comunicación, profundiza el problema de confianza que existe entre los ciudadanos europeos hacia una de las principales vacunas con las que cuenta la Unión Europea para poder cumplir con los objetivos de inmunización.

Vacunación Comisión Europea Unión Europea Trombosis Coronavirus
El redactor recomienda