Grecia despliega policía y ejército

"Si la UE quiere estos migrantes, que se haga cargo. Si no, que nos manden refuerzos"

Lesbos se ha hundido en el más absoluto caos tras la llegada de una nueva oleada de migrantes y refugiados, empujados por Turquía

Foto: Refugiados e inmigrantes en la frontera entre Turquía y Grecia. (EFE)
Refugiados e inmigrantes en la frontera entre Turquía y Grecia. (EFE)

La isla que en las últimas décadas ha visto llegar a centenares de miles de inmigrantes se está hundiendo en el más absoluto caos. Lesbos, frontera europea y epicentro griego de las llegadas de refugiados y solicitantes de asilo en el mar Egeo, ha vivido esta semana una serie de protestas ciudadanas y enfrentamientos ante la llegada de cientos de refugiados e inmigrantes empujados por Turquía hacia la UE. En el pasado un solidario puerto de acogida de los desesperados que huían de las guerras, este lunes en Lesbos se han visto agresiones y amenazas a migrantes y a periodistas que acudían a cubrir lo que muchos temen sea el inicio de una crisis migratoria como la de 2015.

La tensión es tal que hasta las oenegés, normalmente las últimas en salir de un conflicto, valoran si abandonar la isla. "Estamos evaluando si irnos o quedarnos, pues la situación se ha puesto muy inquietante", afirma una cooperante holandesa de una ONG cristiana. "El problema es que así los migrantes quedarían completamente desprotegidos", agrega.

La noche del lunes, varios grupos de radicales —de tendencia ultraderechista— se congregaron frente a frente con las decenas de inmigrantes que ya han llegado a la isla helena, ante la mirada nerviosa de la policía local y la presencia de soldados del Ejército. "Es una situación completamente inesperada. Nos han dicho que no es seguro ir hasta el campo de Moria [el principal campo de refugiados en la isla]", explica un activista sueco, venido hasta el lugar para asesorar a los solicitantes de asilo sobre sus derechos.

Juicios exprés y penas de cárcel

El clima de intimidación se ha trasladado incluso a los periodistas, algunos de los cuales han sido agredidos con empujones o ataques con palos y piedras contra sus vehículos. La propia Asociación de la Prensa Extranjera de Grecia ha informado de la presencia de "grupos que se mueven de una forma organizada para intimidar y atacar a los periodistas que cubren los flujos de migrantes que llegan desde Turquía".

La situación degenera en la última frontera europea también por el anuncio de las autoridades griegas de no respetar las leyes internacionales. El domingo, el primer ministro griego anunció —a través de un tuit— su intención de suspender durante un mes la tramitación de peticiones de asilo como medida de "disuasión" ante la decisión de Turquía de abrir la frontera con la UE. En la práctica, significa suspender la Convención de Ginebra, que protege a las víctimas de conflictos armados.

Este lunes, Mitsotakis ha defendido esta medida como conforme al derecho internacional al tratarse de llegadas masivas de migrantes y no de entradas individuales, ya que el intento "masivo" de "ciudadanos de países terceros" de cruzar las fronteras terrestres y marítimas de Grecia con Turquía constituye una "amenaza para la seguridad nacional".

Ha anunciado también refuerzos de la seguridad en sus fronteras "para impedir toda entrada ilegal en el país", así como para la devolución inmediata de cualquier persona que entre en territorio griego. Otra medida de disuasión ha sido la condena ejemplar contra algunos de los migrantes que lograron acceder a Grecia desde Turquía desde el pasado domingo: este lunes, el Gobierno anunció que habían sido juzgados y condenados a cuatro años de cárcel y una multa de 10.000 euros.

Militares con fuego real

Paralelamente, el Mando Supremo Militar para el Interior y las Islas de las Fuerzas Armadas de Grecia (Asden) ha anunciado maniobras militares inmediatas y con fuego real en el Egeo oriental, a poca distancia de las costas de Turquía. "Desde el 2 de marzo de 2020 y en las próximas 24 horas, habrá disparos con munición real de armamento ligero y pesado con trayectorias rectas en las regiones marítimas al este de las islas del Egeo oriental".

Un bote con migrantes procedentes de afganistán llega a Lesbos. (Reuters)
Un bote con migrantes procedentes de afganistán llega a Lesbos. (Reuters)

Una situación de grave tensión cuyas consecuencias todavía se desconocen. "Es una situación triste. Muchos de los habitantes de estas islas son descendientes de antiguos migrantes provenientes de Asia Menor [que llegaron a comienzos del pasado siglo] y por eso, durante mucho tiempo, han acogido con los brazos abiertos a los que han llegado de Oriente Medio", argumenta un anciano marinero en Mitilene, en la isla de Lesbos. "El problema es que no podemos gestionar solos esta crisis. Si Europa quiere a estos migrantes, que lo diga y se haga cargo. Si no quiere, que nos envíen refuerzos", añade.

Creciente presión interna

Aunque esta olla a presión ha sido avivada por el anuncio de Erdogan de enviar "millones" de refugiados e inmigrantes a la Unión Europea, el fuego lleva tiempo encendido en Grecia. El pasado febrero, Mitsotakis anunció la decisión del Gobierno de construir nuevos campos para los solicitantes de asilo en Lesbos, una idea muy criticada por la población de la isla, donde se concentran la mayoría de los refugiados en el país y que vive del turismo.

En Atenas, el primer ministro griego —nombrado en julio— ha estado durante meses bajo presión de sus socios para endurecer la política migratoria de Grecia. El pasado noviembre, el Gobierno probó un paquete de medidas para calmar la rabia de los sectores más intransigentes de la sociedad griega, con promesas como acelerar los exámenes de asilo y las devoluciones a los países de origen de los migrantes, con la mira puesta en el objetivo de deportar a 10.000 migrantes para finales de 2020. No obstante, pocos han sido regresados a sus países desde entonces.

De poco sirvió. En diciembre, Mitsotakis fue criticado por su gestión de la migración por el ala más intransigente de su partido, Nueva Democracia (ND). Uno de ellos, el ex primer ministro Antonis Samarás, habló de "una invasión de ilegales" que están "colonizando" Grecia. Se llegó incluso a sugerir la idea de crear una barrera flotante delante de las islas del mar Egeo para impedir el paso de los migrantes.

La amenaza de Erdogan también ha sido directa. "¿Qué decimos hace meses? Que si esto sigue así, estaremos obligados a abrir nuestras puertas. Pero no nos creyeron", ha aseverado Erdogan en un discurso en Estambul, transmitido en directo por la cadena NTV. Llegarán “millones” de migrantes, ha insistido este lunes el mandatario turco, que en 2016 firmó un acuerdo con la Unión Europea para frenar el flujo migratorio hacia Grecia.

Según Turquía, más de 100.000 migrantes han llegado a las fronteras con Grecia, y muchos habrían logrado cruzar a Europa. Las autoridades helenas niegan las cifras turcas, y hablan de 10.000 migrantes que habrían sido detenidos en su intento y expulsados de vuelta a Turquía.

Los números también han contribuido a alimentar el incendio del caos migratorio griego. En la actualidad, Grecia es el primer país de entradas ilegales a la UE, muy por delante de Italia y España. En 2019, más de 70.000 migrantes llegaron a este país, de los cuales hubo casi 60.000 a través de las fronteras marítimas de Grecia, según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur).

"Si la UE quiere estos migrantes, que se haga cargo. Si no, que nos manden refuerzos"

Unas cifras que, aunque altas, están muy lejos del casi un millón que se llegó a alcanzar en 2015, pico de la crisis de refugiados sirios en Europa, antes de que la UE cerrara el acuerdo migratorio con Turquía. Pese a los temores de que tras la decisión de Turquía de "abrir sus puertas" pueda repetirse una situación similar en un país al borde del agotamiento como es Grecia, aún es un escenario lejano.

Apoyo de la UE

La reacción de la Unión Europea ha sido de apoyo a Grecia. "Frontex [la agencia de control de las fronteras europeas] recibió una petición del Gobierno griego la pasada noche para lanzar una operación de intervención rápida en su frontera exterior, estamos viendo cómo apoyar de la mejor manera y lo más rápido posible a Grecia", ha indicado la agencia. La presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen, visita este martes el país para mostrar su apoyo al Gobierno de Mitsotakis y debatir sobre cómo hacer frente a la crisis.

Las autoridades griegas han denunciado la violación turca del acuerdo de 2016. "Estos movimientos [de migrantes] están dirigidos y fomentados por Turquía. Estas acciones suponen una violación de las obligaciones conforme a la Declaración Conjunta UE-Turquía", por la que el país turco había asegurado obstaculizar el paso de migrantes a cambio de ayudas económicas.

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