DEBERÍAN HABERLAS DESTRUIDO

Dos policías franceses, acusados de quedarse con armas incautadas a ETA

Ambos alegaron que habían guardado las armas por afición, ya que son coleccionistas, y negaron cualquier intención de traficar con ellas

Foto: Imagen de archivo de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Judicial francesa, en una operación contra un arsenal de ETA en Biarritz, en 2014. (EFE)
Imagen de archivo de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Judicial francesa, en una operación contra un arsenal de ETA en Biarritz, en 2014. (EFE)

Dos agentes de la policía francesa han sido procesados por apropiación indebida al haberse quedado con una parte del armamento que ETA entregó a las autoridades francesas en abril de 2017 y que debía ser destruido, reveló el semanario "Le Point".

Tras una investigación de la policía judicial de Lille y la Policía Nacional, la Fiscalía de Arras encausó a uno de esos policías que se sentará en el banquillo. El segundo, un oficial, ha aceptado declararse culpable antes del juicio y ha comparecido esta semana ante un consejo de disciplina en el que se solicitó su exclusión del cuerpo.

En el depósito de armas del que se habían apropiado había más de un centenar de armas, incluidos unos 80 detonadores, metralletas M4, un fusil Kaláshnikov y pistolas 357 Magnum.

En ese arsenal había no solo armas de la banda terrorista que estaban destinadas a ser destruidas, sino también otras requisadas en casos de delincuencia común.

Las escondió para no destruirlas

Según "Le Point", el agente de policía, que trabajaba con los artificieros, llevó las armas a su superior quien las escondió a su vez en unas instalaciones de la ciudad de Arras (norte) de las que era responsable, sin que fueran destruidas como estipulaba el protocolo.

El semanario precisó que fue una fuente anónima la que alertó a la comisaría de Arras de la existencia de ese depósito ilegal de armas.

Detención, por parte de la gendarmería francesa de Mikel Irastorza, líder de la banda terrorista ETA, en 2016. (EFE)
Detención, por parte de la gendarmería francesa de Mikel Irastorza, líder de la banda terrorista ETA, en 2016. (EFE)

Al dar con el armamento, los investigadores de la policía judicial de Lille descubrieron que la cámara de seguridad que supervisaba ese almacén había sido destruida. Sin embargo, había otra cámara de vigilancia que había grabado cómo los policías la habían destruido, y eso permitió identificarlos.

Los dos alegaron que habían guardado las armas por afición, que son coleccionistas, y negaron cualquier intención de traficar con ellas. Finalmente no se les imputó ese cargo, sino únicamente el de apropiación indebida.

Tras la entrega de armas que hizo ETA el 8 de abril de 2017, una parte del arsenal se quedó en reserva por si podía ser utilizado algún día para esclarecer hechos de la banda, y el resto tenían que ser destruidas.

Europa

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios