SU EXIGUA MAYORÍA, A PUNTO DE ROMPERSE

¿Boris el Breve? Por qué el Reino Unido ya se prepara para elecciones anticipadas

Los ministros más importantes son 'brexiteers' del ala dura, lo que indica que Johnson está convencido a efectuar un Brexit sin acuerdo el 30 de octubre. Pero no tendrá mayoría

Foto: Boris Johnson y la Reina. (Reuters)
Boris Johnson y la Reina. (Reuters)

A Boris Johnson le preguntaron recientemente cuál era su escena favorita de una película. “Los múltiples asesinatos de venganza del final de El Padrino”, contestó. No mentía. Nada más llegar a Downing Street, ha llevado a cabo su propia masacre deshaciéndose de hasta 17 miembros del anterior Gabinete. Se trata de la mayor reestructuración de la historia reciente. No le ha temblado el pulso ni siquiera para despedir a James Brokenshire, secretario de Estado de Vivienda y uno de sus más fieles defensores.

A diferencia del equipo de Theresa May -donde solo siete de sus 30 miembros habían votado por el Brexit en el histórico referéndum de 2016- en el nuevo Gobierno del controvertido Johnson la mitad son euroescépticos.

Es más, los que ocupan los ministerios más importantes son 'brexiteers' del ala dura, como Dominic Raab, responsable de Exteriores y viceprimer ministro 'de facto', y Priti Patel, titular de Interior. La postura radical de esta última, por cierto, no es sólo para asuntos europeos. Está a favor de la pena de muerte y votó en contra de la legalización del matrimonio homosexual.

El año pasado, Patel se vio obligada a dimitir tras salir a la luz que, como responsable de Desarrollo Internacional había llevado a cabo reuniones privadas con varios ministros israelíes, incluso con el propio Benjamin Netanyahu, sin notificar nada a su Gobierno.

Controlar la Cámara, fundamental

Por otro lado, en una jugada maestra, Johnson ha puesto a Jacob Rees-Mogg -el que fuera responsable del grupo que aglutina a los 'tories' más euroescépticos- como líder de la Cámara de los Comunes, un puesto que le permitirá controlar la agenda legislativa de Westminster, con todas sus enmiendas y proyectos de ley.

Todo aquel que no respalda un Brexit sin pacto ha quedado fuera. No cabe duda, por tanto, que se trata de una nueva era. La pregunta es ¿hasta cuándo va a durar? Porque al nuevo primer ministro ya le han bautizado como “Boris el breve”. Todo el mundo da por hecho que antes de que finalice el año, incluso tan pronto como otoño, el Reino Unido celebrará elecciones anticipadas.

El primer factor clave a tener en cuenta es que la debilitada mayoría del Gobierno -contando con el apoyo de los unionistas norirlandeses del DUP- es ya tan sólo de dos escaños. En 2017, May perdió la mayoría absoluta y desde entonces han ido dimitiendo varios 'tories' que están ahora sentados en los Comunes como independientes, dispuestos a sacar su artillería para evitar un divorcio caótico.

Asimismo, otros diputados conservadores han sido suspendidos por diferentes motivos, como Charlie Elphicke, acusado de una supuesta agresión sexual que él niega.

La mayoría podría quedar incluso dramáticamente reducida a tan sólo un escaño el próximo 1 de agosto, si los tories pierden en las “by-election” del distrito “Brecon y Radnor” (Gales). Se trata de unas elecciones parciales que tienen que celebrarse después de que el diputado conservador Chris Davies se haya visto obligado a dimitir por mal uso de fondos públicos. Todo apunta a que el escaño se lo quedarán ahora los Liberal Demócratas.

Desde hace días se rumorea que varios 'tories' estarían dispuestos a cambiarse a las filas de Jo Swinson, 39 años, que acaba de ser elegida como nueva líder de la formación pro UE. Y si esto ocurriera, el Ejecutivo sería insostenible.

Moción de no confianza

Con este panorama, Johnson tiene prácticamente imposible gobernar. Y ya no digamos aprobar toda la legislación necesaria que se requeriría para sacar al Reino Unido del bloque sin pacto. En caso de que el primer ministro no convoque de forma voluntaria las urnas, el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, está dispuesto a forzar la situación, presentando una moción de no confianza.

Según 'The Telegraph' -cabecera de referencia en el Partido Conservador- hasta 40 'tories' están dispuestos a votar contra el Gobierno si esa fuera la única manera de detener un Brexit sin acuerdo.

Como prueba inequívoca del malestar que hay ahora en la formación, el propio Sir Alan Duncan, nada más dimitir como secretario de Estado de Exteriores, solicitó esta semana que la Cámara Baja pudiera votar si respaldaba a Johnson como primer ministro (lo que viene siendo en la práctica una moción de no confianza).

En cualquier caso, Corbyn no va a mover ficha a estar seguro de ganar la partida. Sus señorías comenzaron este jueves por la tarde sus vacaciones de verano y no regresaran hasta el 3 de septiembre. Los 'tories' más escépticos con Johnson van a darle primero el beneplácito de la duda. Pero si a la vuelta comprueban que el 'premier' está dispuesto a cumplir su órdago de divorcio caótico -como todo indica- estarán preparados para la rebelión. Y es entonces cuando el líder laborista pasará al ataque.

¿Último primer ministro?

Si Johnson perdiera la moción de no confianza, habría un periodo de dos semanas en las que cualquiera puede intentar formar Gobierno. Si nadie lo consigue se tienen que convocar elecciones generales. Según el calendario de Westminster, el día que más pronto se podrían sacar las urnas sería el 24 de octubre, es decir, tan sólo siete días antes de que el 31 de octubre termine la prórroga del Brexit concedida por Bruselas. Tensión hasta el final.

Llegados a este escenario, está claro que el objetivo de Johnson sería hacer campaña prometiendo un Brexit duro, intentando recuperar a los votantes que les abandonaron por el Partido del Brexit de Nigel Farage en las últimas locales y europeas.

Se concentraría en los distritos del centro y norte, abandonando los del sur. La apuesta es peligrosa porque en 2015 los 'tories' lograron mayoría absoluta precisamente quitando 27 escaños a los Liberal Demócratas.

Según la última encuesta de YouGov, elaborada en las 24 horas posteriores a la victoria del martes de Johnson como líder 'tory', el Partido Conservador cuenta con el 25% de apoyo; los Liberal Demócratas, un 23%; los Laboristas, un 19% y el Partido Brexit, un 17%. El apoyo a los de Farage se ha visto reducido desde que Johnson está en Downing Street.

Pero, en unas nuevas elecciones, el controvertido político podría volver a ganar y ejecutar un Brexit sin acuerdo. Esto podría poner al Reino Unido frente a un escenario aún más espinoso. Según un reciente sondeo de Panelbase, la llegada al poder de Johnson ha disparado el apoyo a la independencia de los escoceses, que ahora ganaría por seis puntos -53% contra al 47%- frente a la desventaja de dos puntos -49% a 51%- que existía cuando gobernaba May.

La propia líder conservadora en Escocia, Ruth Davidson, que apoyó a Jeremy Hunt durante las primarias y tiene un gran poder en el partido, ha advertido al nuevo inquilino del Número 10 que sus decisiones podrían poner en riesgo la unidad del país. Ante este panorama, algunos se preguntan si Boris Johnson puede convertirse en el último primer ministro del Reino Unido.

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