REUNIÓN CLAVE PARA MAY EL VIERNES

El destino de Theresa May está sellado y solo queda fijar el día

El obituario político de la líder 'tory' se ha escrito al menos una quincena de veces en los últimos seis meses. Pero ahora sí, ha llegado el momento de la verdad

Foto: La primera ministra, Theresa May, y su marido Philip. (EFE)
La primera ministra, Theresa May, y su marido Philip. (EFE)

La última imagen que ha dejado Theresa May esta semana en la Cámara de los Comunes lo dice todo. Una primera ministra explicando su plan del Brexit ante un hemiciclo semivacío. La gradas tories eran precisamente las que estaban más desiertas.

El obituario político de la líder 'tory' se ha escrito al menos una quincena de veces en los últimos seis meses. Pero ahora sí, ha llegado el momento de la verdad. El cuarto proyecto de ley de retirada, último intento con el que pretendía ejecutar el divorcio con el bloque después del rechazo de sus señorías a los tres anteriores, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Dejar la puerta abierta a un segundo referéndum y a una unión aduanera temporal no solo ha supuesto un guiño fallido hacia la oposición. La decisión ha acabado de enterrarla entre sus filas —ya no solo por parte del sector más euroescéptico— y en su propio Gabinete.

La dimisión el miércoles de la influyente Andrea Leadsom, responsable de los 'tories' en la Cámara de los Comunes, es muy significativa. Y aunque May nombró de inmediato al político pro Unión Europea Mel Stride como su sucesor para demostrar que no está dispuesta a rendirse, todo apunta a que el tiempo se le acaba. Hasta los que se habían mostrado más leales se han puesto también en pie de guerra, como el ministro para Escocia, David Mundell, quien considera que el movimiento da más impulso a los independentistas escoceses de Nicola Sturgeon, dispuestos a sacar de nuevo las urnas tras el plebiscito que la nación celebró en 2014.

Y mientras desde Downing Street aseguran que los planes para votar la ley de retirada de la UE durante la primera semana de junio sigue adelante, el hecho de que hayan decidido aplazar la presentación del proyecto, previsto para este viernes, es otro síntoma de la delicada situación de May.

Fijar el día

El destino de May se decidirá este viernes con la reunión que mantendrá con Sir Graham Brady, presidente del llamado Comité 1922, que agrupa a los 'tories' sin cartera. Tras sobrevivir a la moción de confianza en diciembre del año pasado, la primera ministra había ganado inmunidad durante 12 meses a desafíos internos de su partido. Pero desde sus propias filas piden no aguantar hasta fin de año y que ponga una fecha a su salida.

Los diputados conservadores se reunieron el miércoles y votaron sobre esta delicada cuestión, metiendo cada uno su decisión en un sobre sellado. Si este viernes May no fija un calendario para su relevo, Brady abrirá con ella el sobre, adelantando el bochorno por el que podría pasar en caso de una nueva moción.

Si May anuncia su dimisión el viernes como líder de los conservadores, podría permanecer como primera ministra hasta las primarias del partido. Con la visita de Estado del presidente estadounidense, Donald Trump, prevista del 3 al 5 de junio, parece poco probable que vayan a dejar Downing Street sin inquilino para entonces. Según el influyente periodista Robert Peston, el 10 de junio podría comenzar de manera oficial la campaña por las primarias en el Partido Conservador para elegir nuevo líder y, por ende, nuevo primer ministro. Escenificar la guerra civil 'torie' con Trump de visita y celebrando el aniversario de la batalla de Normandía no daría la mejor imagen.

La confirmación podría demorarse hasta el lunes, cuando se conozca el resultado de las europeas, donde algunos sondeos ubican ya a los 'tories' en quinto lugar. Pero una vez tomada, podría ser una transición rápida. El paso del testigo entre David Cameron y May fue muy expedito: el primero presentó su dimisión el 24 de junio y la segunda ya estaba en el Número 10 el 13 de julio. Por lo que para mediados de julio, podría haber un nuevo primer ministro.

Aunque también existe la posibilidad de que las primarias duren todo el verano y el ganador se anuncie en el congreso anual que el Partido Conservador celebra entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre. Esta sería la opción preferida por May para garantizarse una salida digna. Pero nada ni nadie se lo asegura.

¿Y el Brexit?

La gran pregunta es, ¿qué va a pasar con el Brexit? Todo apunta a que el proyecto de ley de retirada no será votado en la primera semana de junio. Se antoja complicado que haya cualquier avance antes del receso estival, por lo que sus señorías retomarán la agenda en septiembre con la misma crisis institucional que existe ahora mismo en Westminster. El 31 de octubre se agota la segunda prórroga concedida por los Veintisiete y una tercera no está garantizada.

Un nuevo 'premier' no va a cambiar la aritmética en la Cámara Baja, donde el Gobierno conservador no cuenta con mayoría y depende ahora del apoyo de los norirlandeses del DUP, que se niegan a aceptar algunos de los términos incluidos en el acuerdo de retirada que May cerró con Bruselas.

Por lo que, llegados a este punto, habría tres probabilidades: o se revoca el artículo 50 para cancelar el Brexit, o hay segundo referéndum o —la más probable— se celebran elecciones generales anticipadas, para comenzar todo de nuevo desde cero. Un caos que dura ya tres años.

Europa

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