DISCUSIÓN CON DIVISIONES INTERNAS

La UE acuerda con May una extensión flexible del Brexit hasta el 31 de octubre

El Reino Unido ha obtenido una prórroga del Brexit hasta el próximo 31 de octubre con la opción de finalizarlo si aprueban el acuerdo antes

Foto: Theresa May, a la entrada de la cumbre del Brexit. (Reuters)
Theresa May, a la entrada de la cumbre del Brexit. (Reuters)

Tras unas ocho horas de reunión, los Veintisiete han acordado con el Reino Unido una prórroga del Brexit hasta el 31 de octubre, lo que de forma efectiva prolonga la agonía de la salida británica durante seis meses más. Londres podría abandonar antes la UE si logra que Westminster apruebe con anterioridad el texto de retirada. A su vez, el acuerdo de la Unión Europea incluye una especie de “clausula de revisión” en junio para estudiar cómo continúa el proceso.

Theresa May, primera ministra británica, que habló ante los líderes al inicio de la sesión para explicar los progresos de sus negociaciones con los Laboristas en busca de una mayoría parlamentaria para el acuerdo, ha vuelto al edificio del Consejo Europeo tras abandonarlo después de su discurso inicial. La líder conservadora ha dado finalmente su visto bueno a la oferta europea, aunque la decisión ha tomado algo más tiempo de lo esperado.

El presidente francés, Emmanuel Macron, comparece tras la cumbre de la UE. (EFE)
El presidente francés, Emmanuel Macron, comparece tras la cumbre de la UE. (EFE)

El resultado se queda en terreno de nadie. Francia ha estado durante toda la noche apostando por una prórroga corta, hasta el 30 de junio, mientras que otros socios como Países Bajos, han apoyado una prórroga más larga, de hasta un año. Eso sí, nadie pone la mano en el fuego por el hecho de que esta sea la extensión definitiva, y nadie descarta que antes del 31 de octubre haya una nueva patada hacia delante si la situación en el Reino Unido sigue bloqueada.

Sin épica y sin emoción, la cumbre ha estado dominada por una sensación de resignación que ha marcado una jornada en la que los líderes estaban entre la espada y la pared: por un lado no quieren empujar al Reino Unido fuera de la Unión Europea, y daban por hecho que habría una ampliación, pero por el otro tampoco quieren que Londres se quede demasiado tiempo dentro de la UE y pueda boicotear al club comunitario desde dentro. Por eso la solución parece contentar a casi todos.

Nadie descarta que antes del 31 de octubre haya una nueva patada hacia delante si la situación en el Reino Unido sigue bloqueada

La extensión es flexible, lo que significa que si el Parlamento británico aprueba el acuerdo del Brexit, la salida se hará efectiva el día 1 del mes siguiente. Por eso, May ha señalado en rueda de prensa que el Reino Unido todavía puede evitar participar en las elecciones europeas, a las que se ha comprometido a participar, si Westminster aprueba el acuerdo en vísperas de los comicios continentales.

España, que durante las reuniones técnicas en Bruselas se ha mostrado alineada con Francia en posturas más duras respecto a la prórroga, ha destacado su voluntad de mantener un perfil constructivo, con el principal objetivo de alejar un Brexit sin acuerdo y “salvaguardar la unidad de los Veintisiete”, como ha destacado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su salida de la reunión.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada a la reunión. (EFE)
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada a la reunión. (EFE)

“Por favor, no gasten el tiempo”, ha pedido a los británicos durante una rueda de prensa Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo. El objetivo es que durante estos seis meses el Gobierno llegue a un acuerdo con los Laboristas que cree una mayoría favorable en la Cámara de los Comunes para aprobar el acuerdo.

En las conclusiones se ha añadido un párrafo haciendo referencia a la necesidad de que el Reino Unido no boicotee la UE desde dentro durante el tiempo en el que dure la prórroga, por ejemplo vetando iniciativas clave para Bruselas. “El Consejo Europeo toma nota del compromiso por parte del Reino Unido de actuar de forma constructiva y responsable durante la extensión”, señala el texto.

A su vez, el texto señala una idea que ha estado flotando en Bruselas los últimos días: la posibilidad de que los Veintisiete tengan un esquema de diálogo “privilegiado”. Las conclusiones señalan que los Veintisiete seguirán reuniéndose de forma separada respecto al Reino Unido, como han estado haciendo durante las negociaciones del Brexit.

En las conclusiones se ha añadido un párrafo haciendo referencia a la necesidad de que el Reino Unido no boicotee la UE desde dentro

Por último, las conclusiones hacen hincapié, una vez más, en que durante esta extensión la Unión Europea no reabrirá el acuerdo del Brexit, aunque sí que expresa la apertura de los Veintisiete a modificar la declaración política de relaciones futuras si se modifican las prioridades del Reino Unido, como sería apostar por una unión aduanera tras un acuerdo entre el Gobierno y Laboristas.

May no termina de convencer

Los líderes han prestado este miércoles mucha atención las palabras iniciales de la líder británica. Lo que May tenía que ofrecer era su diálogo con Jeremy Corbyn, líder de la oposición, y la perspectiva de un posible resultado positivo. Para algunas voces en Bruselas eso era suficiente: al menos, por primera vez en tres años, había una conversación necesaria, y esperaban que diera frutos.

Pero las palabras de May no han convencido a todos, de hecho hay cierto consenso en que, si bien ha hablado mejor que en la última cumbre, donde distintas fuentes señalaron que se había mostrado “evasiva”, la líder conservadora ha dejado algunas preguntas sin responder y ha seguido sin ser todo lo convincentes y tajantes que se deseaba.

Angela Merkel (d), Theresa May (2d), y Donald Tusk (i). (EFE)
Angela Merkel (d), Theresa May (2d), y Donald Tusk (i). (EFE)

Fuentes diplomáticas francesas han lamentado que, tras la intervención de la primera ministra, París no encontraba razones que justificaran una extensión larga del Brexit. Los franceses han venido siendo los más duros, asegurando que la líder británica tendría que dar explicaciones muy detalladas y tendría que estar sometida a estrictas condiciones.

Las mismas fuentes han señalado que es preferible un no acuerdo a un sistema que ponga en riesgo el buen funcionamiento de la Unión Europea. “No podemos sacrificar todo para evitar el riesgo de un no acuerdo”, ha asegurado el diplomático francés.

La estrategia francesa, consistente en una prórroga más corta de la finalmente acordada, consistía en una gestión de la presión sobre el Reino Unido, tratando de presionar al Parlamento británico con el escenario de un Brexit sin acuerdo a la vista. Esta solución, en cierto modo, elimina ese factor, pero a la vez evita el mal mayor para muchos: una prórroga demasiado larga.

El punto de vista de Angela Merkel, canciller alemana, era muy diferente, como ha señalado la líder germana a su salida del encuentro: “Es importante no ejercer presión sobre el Reino Unido”.

¿A qué teme la UE?

La Unión Europea, y Francia ha sido la más activa en este aspecto, teme que el Reino Unido no coopere de forma leal durante el año que continúe en el bloque comunitario, una etapa en la que los socios tienen que tomar decisiones importantes sobre su futuro, como es el acuerdo del próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) para el 2021 – 2027.

Angela Merkel, canciller alemana, señaló a su salida del encuentro que era "importante" no ejercer presión sobre el Reino Unido

Las fuentes diplomáticas han señalado que sería una posibilidad ver a los miembros británicos bloqueando medidas o propuestas que no les afectarán porque versan sobre el futuro de la UE. Lo harían como forma de presionar al club comunitario respecto a las negociaciones del Brexit. Y nadie en la UE quiere dar a Londres una pistola cargada.

Por eso la conversación en los últimos días ha girado sobre de qué forma recoger en las conclusiones del Consejo Europeo la idea de que el Reino Unido debe mantener su buena fe durante este periodo. En la carta de invitación a la cumbre Tusk señaló que una de las condiciones que algunos Estados miembros pedían es que el Reino Unido mantuviera “su cooperación sincera durante este periodo crucial, de manera que refleje su situación como Estado miembro saliente”.

Las palabras de May no han convencido a todos: hay cierto consenso en que la líder conservadora ha dejado algunas preguntas sin responder

La última parte de esa frase ha sido el centro de la reflexión de muchos en Bruselas. Finalmente se ha recogido en las conclusiones la necesidad de mantener la cooperación a sabiendas de que no hay ningún hilo jurídico del que tirar que pueda obligar a Londres a renunciar a sus derechos como miembro de la UE.

El camino hacia la prórroga

La primera ministra pidió a finales de la semana pasada una extensión solo hasta el 30 de junio, pero Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, descartó rápidamente su propuesta apuntando a una “flextensión”: una prórroga de un año que pueda ser finiquitada en cuanto el Reino Unido apruebe el acuerdo del Brexit.

Fuentes europeas defendieron entonces que no se trataba de un rechazo a la propuesta de May: si el Parlamento británico daba luz verde al texto antes del 30 de junio, podrían abandonar la UE para la fecha que pedía la primera ministra. En cualquier caso otras capitales han apostado por extensiones más cortas, que finalice por ejemplo en diciembre.

Los Estados miembros han estado divididos sobre la solución al problema y la reunión se ha producido derrapando sobre el precipicio del no acuerdo

Los Estados miembros han estado divididos sobre qué solución dar a esta situación. Francia ha apostando por una línea muy dura, y ha defendido que la extensión se limitase hasta el 30 de junio. Los Estados miembros más cercanos a Londres, como Países Bajos, han empujado en dirección contraria y han sido favorables a dar la luz verde a la extensión de un año. París se negaba a dar una prórroga si May no daba garantías suficientes de que fuese a ser útil y no pusiera en peligro el funcionamiento de la UE.

La reunión se ha producido de nuevo derrapando sobre el precipicio del no acuerdo, después de que en la anterior reunión, hace solo veinte días, los líderes dieran a May una prórroga hasta este 12 de abril si el Parlamento británico no votaba a favor del acuerdo antes del 29 de marzo, la anterior fecha del Brexit. A punto de cumplirse ese plazo los jefes han vuelto a reunirse.

La nueva solución marca otros seis meses más por delante, pero no está garantizado que el 31 de octubre vaya a ser finalmente la fecha del 'divorcio'. El objetivo ahora era minimizar daños, como todo lo que se refiere a la salida británica de la UE.

Europa

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