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Liz Truss dimite como primera ministra británica: "No puedo continuar el mandato"
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Solo 45 días en el cargo

Liz Truss dimite como primera ministra británica: "No puedo continuar el mandato"

La primera ministra británica Liz Truss ha presentado su dimisión del cargo este jueves, tras una cascada de dimisiones en su gabinete y la presión de las propias filas tories

Foto: La primera ministra británica Liz Truss (EFE/Neil Hall)
La primera ministra británica Liz Truss (EFE/Neil Hall)

La primera ministra británica Liz Truss ha presentado su dimisión del cargo este jueves, empujada por una cascada de dimisiones en su gabinete y la presión de las propias filas 'tories' que pedían que abandonara el liderazgo del país. El detonante de la crisis fue la presentación hace apenas dos semanas de los conocidos como 'mini-presupuestos', que incluían fuertes recortes de impuestos y que provocaron una vorágine económica en el país. Se convierte así en la primera ministra británica más breve de su historia, con apenas un mes y medio (45 días) al frente de Downing Street. Hacía apenas 24 horas recalcaba en la Cámara de los Comunes que era una “luchadora, no una desertora”.

"No puedo continuar el mandato que me fue encomendado por el partido. He telefoneado a Carlos III para comunicarle mi decisión de abandonar el liderazgo del partido conservador. Continuaré en el cargo durante el período de transición. Gracias", ha declarado la ahora ex primera ministra junto a su marido y ante una cohorte de periodistas. En una breve comparecencia a las puertas del Número 10 ha recalcado que cuando fue elegida líder del Partido Conservador, ya había gran inestabilidad económica a nivel global por la invasión de Putin. Y puesto que su plan fiscal -que había convertido en el eje de su mandato- no había conseguido su propósito, considera que no puede estar al frente del Gobierno.

La dimisión de Truss, que llegó al cargo en sustitución de un también defenestrado Boris Johnson, era esperada. Tras el fracaso de su plan fiscal y la debacle de la libra, Truss intentó mantener la autoridad en el partido despidiendo al titular de Economía, Kwasi Kwarteng, y dando marcha atrás en la mayoría de las medidas más polémicas de su propuesta de presupuestos. Sin embargo, para la mayoría su autoridad estaba ya perdida.

Dimite como líder del Partido Conservador, pero se quedará como primera ministra hasta que se elija a un sucesor. Rishi Sunak, su contrincante en las primarias del verano, el mismo que advirtió de las consecuencias nefastas de una radical reducción de impuestos, suena ahora como el favorito para sucederla. El sucesor será el tercer primer ministro en menos de un año. Según las últimas encuestas, entre los miembros del Partido Conservador, Boris Johnson sigue siendo el favorito. Pero se descarta, por el momento, su vuelta.

Foto: La primera ministra Liz Truss en el 10 de Downing Street. (Toby Melville/Reuters)

Tras doce años en el poder, los 'tories' muestran graves síntomas de agotamiento. Todo el mundo en Westminster da prácticamente por hecho que están al final de un ciclo. Las próximas elecciones generales no están previstas hasta 2024. La oposición laborista saca más de 33 puntos de ventaja en los sondeos.

Aprovechando la coyuntura, el líder del Partido Laborista, Keir Starmer, ha pedido elecciones generales inmediatas. “El público británico merece una opinión adecuada sobre el futuro del país. Deben tener la oportunidad de comparar el caos de los conservadores con los planes laboristas para solucionar su desorden, hacer crecer la economía para los trabajadores y reconstruir el país para un futuro más justo y más verde. Debemos tener la oportunidad de un nuevo comienzo. Necesitamos elecciones generales, ahora”.

Los rumores sobre la dimisión de Truss se habían acrecentado esta mañana tras su reunión con el presidente del llamado Comité 1922. Solo él sabe con certeza el número de las solicitudes formales de diputados que han llegado a pedir la dimisión de la entonces todavía primera ministra para forzar una moción de no confianza. En teoría, un líder está inmune a desafíos internos durante su primer año. Pero era tan el descontento entre las filas que no se descartaba cambiar las reglas. William Wragg, vicepresidente de Comité 1922, ya anunció ayer públicamente que había presentado una carta de no confianza contra Truss.

La crisis de Gobierno, que inicio el mes pasado con los polémicos planes fiscales de reducción de impuestos que llevaron a la libra a su declive, se acrecentó anoche tras la dimisión de su titular de Interior, Suella Braverman. Su salida tenía lugar tan sólo cinco días después de la destitución de Kwasi Kwarteng como titular del Tesoro. En definitiva, en menos de una semana, Truss se ha visto obligada a cambiar a los dos puestos con más peso del Gabinete y pasar por la gran humillación de renunciar a su polémico plan fiscal ante el rechazo de los mercados y sus propias filas.

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