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Vargas Llosa lo vuelve a hacer: una teoría arriesgada sobre su gafe político
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ANÁLISIS

Vargas Llosa lo vuelve a hacer: una teoría arriesgada sobre su gafe político

Las elecciones más disputadas de la historia de Colombia han acabado con la derrota del candidato apoyado por Vargas Llosa: el populista de derechas Rodolfo Hernández

Foto: El escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. (EFE/Daniel Pérez)
El escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. (EFE/Daniel Pérez)

Imagine que sufre usted un revés laboral y se ve en la ingrata tarea de dedicarse a las peleas de perros para sobrevivir. Entrena usted a su chihuahua (Peluchón) durante varios meses.

El día de la primera pelea, en el desván de unos tipos malencarados, descubre usted la turbiedad del negocio, pues en lugar de enfrentarse a otro perro enano, su chihuahua deberá competir con un pitbull asesino (Colmillo) que lleva una semana sin comer. En efecto, no solo no hay ninguna posibilidad de ganar la pelea, sino que su querido Peluchón va a morir.

Pero entonces, ocurre algo inesperado: Maria Vargas Llosa entra en el desván y grita: "¡Apuesto 200 dólares por Colmillo!". Todos los allí presentes se quedan congelados. Empieza la pelea, y el chihuahua Peluchón devora al pitbull Colmillo en 20 segundos. Una auténtica carnicería. Vargas Llosa lo ha vuelto a hacer.

Foto: El presidente electo Gustavo Petro asiste con su esposa, y ahora primera dama, Verónica Alcocer (c), y su formula a la vicepresidencia, Francia Márquez (der.). (EFE/Mauricio Dueñas Castaneda)

Pepe Gáfez

En efecto, las elecciones más disputadas de la historia de Colombia han acabado con la derrota del candidato apoyado por Vargas Llosa: el populista de derechas Rodolfo Hernández. Colombia tendrá un presidente izquierdista por primera vez: Gustavo Petro. Gracias, Mario.

La historia se había repetido los últimos meses en Chile y Perú. Candidato presidencial apoyado por Vargas Llosa, candidato gafado.

El gafe de Vargas Llosa tiene especial intensidad en Perú, pues se junta con una mezcla de síndrome de Estocolmo por sus relaciones con los Fujimori.

Foto: El presidente electo Gustavo Petro asiste con su esposa, y ahora primera dama, Verónica Alcocer (c), y su formula a la vicepresidencia, Francia Márquez (der.). (EFE/Mauricio Dueñas Castaneda)

La vida política de Vargas Llosa iba como un tiro en 1990, al rozar la presidencia de su país, pero un candidato salido de la nada (Alberto Fujimori) le ganó las elecciones contra todo pronóstico. Vargas Llosa y Fujimori se declararon odio eterno y el régimen de Fujimori derivó en represión y terror; nada de eso impidió que Vargas Llosa apoyara a Keiko Fujimori, la hijísima, en las elecciones presidenciales de 2021, que, por supuesto, Keiko perdió.

Podría sonar extraño que Llosa apoyara a Keiko tras haber increpado a los Fujimori durante tres décadas, pero no tiene nada de raro, pues el método de selección presidencial del Nobel parece ser el siguiente: si un gnomo mudo con antecedentes penales se presenta contra un candidato de la izquierda, Vargas Llosa pedirá el voto por el gnomo mudo.

placeholder Mario Vargas Llosa y el expresidente de Ciudadanos Albert Rivera. (EFE/Fernando Alvarado)
Mario Vargas Llosa y el expresidente de Ciudadanos Albert Rivera. (EFE/Fernando Alvarado)

Del apoyo de Vargas Llosa a la carrera política de Albert Rivera y Rosa Díez, mejor hablamos otro día, aunque sí podemos apuntar que Rivera iba como un tiro hasta que el Nobel se cruzó en su camino (y ahora está en el parque hablando con las palomas sobre lo que pudo haber sido y no fue).

Es cierto que Vargas Llosa ha tenido algunos aciertos en su país: Alejandro Toledo (2006) y Ollanta Humala (2011) ganaron las elecciones tras ser respaldados por el Nobel, ocurre que ambos acabaron luego... en la cárcel. Sigue el gafe.

Vargas Llosa ha apoyado ahora a Bolsonaro en las elecciones de Brasil en octubre. Por supuesto, Lula va primero en las apuestas holgadamente. ¿Acabará llamando Bolsonaro a Vargas Llosa para suplicarle que deje de apoyarle? Parece lo sensato si quiere tener alguna posibilidad de ganar.

Imagine que sufre usted un revés laboral y se ve en la ingrata tarea de dedicarse a las peleas de perros para sobrevivir. Entrena usted a su chihuahua (Peluchón) durante varios meses.

Mario Vargas Llosa
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