La voz de los colombianos en Madrid: "España no puede llegar tarde como en Venezuela"
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"ES UN TEMA DE VIDA O MUERTE"

La voz de los colombianos en Madrid: "España no puede llegar tarde como en Venezuela"

Entrevista al periodista colombiano Álvaro Hernández, afincado en España y director de 'Todo Noticias Latinas', programa radiofónico dirigido a la comunidad latinoamericana en España

placeholder Foto: Álvaro Hernández, la voz de los colombianos en Madrid. (C. B.)
Álvaro Hernández, la voz de los colombianos en Madrid. (C. B.)

“Estamos viviendo minuto a minuto”, responde nada más coger el teléfono Álvaro Hernández cuando se le pregunta qué tal está. Este periodista colombiano, afincado en Madrid desde 2001, es director del programa radiofónico 'Todo Noticias Latinas' y, con el paso del tiempo, se ha convertido en la voz de la comunidad latinoamericana en España. En los últimos días, tanto Hernández como los casi 200.000 colombianos que viven en nuestro país ven con nervios, a miles de kilómetros de distancia, los enfrentamientos entre los militares y los manifestantes en Colombia. Los disturbios y enfrentamientos, muchos de ellos en Cali, ya han dejado casi 50 muertos y cientos de heridos.

PREGUNTA. ¿Qué está pasando en Colombia? ¿Por qué la gente sigue protestando en las calles si el Gobierno de Iván Duque retiró la polémica ley de subida de impuestos?

RESPUESTA. Era una reforma donde, en plena pandemia, se atacaba a los estratos más bajos de la población y a las clases medias, para que pagasen la factura de la pandemia. Después el Gobierno la retiró, pero ya no había marcha atrás. Estamos ante una repetición de las protestas de noviembre de 2019 por la falta de oportunidades económicas. Cuando se acabaron las ayudas, la gente volvió a salir a las calles porque entró en esa disyuntiva de "o salimos y nos mata el covid o nos quedamos en casa y nos mata el hambre". Ahora es algo parecido: o nos volvemos a casa y nos mata la indiferencia, o nos quedamos en la calle y nos mata la policía.

Foto: Manifestantes se reúnen en Bogotá en contra de la pobreza y violencia policial. (Reuters)

P. ¿Por qué Cali es el foco principal de las protestas? Las imágenes con el Ejército en las calles son impactantes.

R. Es la tercera ciudad del país, tiene más o menos 2,3 millones de habitantes y es la urbe más importante del suroccidente colombiano. Colinda con una zona en la que todos los males del país están representados. Hay violencia de todos los tipos: partidista, por el narcotráfico, por los grupos paramilitares, por la situación de los resguardos indígenas más grandes del país, que también son protagonistas en la protesta. La policía y los militares en Cali han salido a reprimir de una forma muy violenta. Y el Gobierno, desde el primer momento, trató de justificar su respuesta diciendo que las protestas estaban infiltradas por Venezuela, Nicolás Maduro, las disidencias de las FARC, el ELN (Ejército de Liberación Nacional)...

P. ¿Cuál cree que es la interpretación de Duque y su Gobierno?

R. Cuando se inventan esto, pueden justificar acciones de guerra. Por eso ha llamado al Ejército para hacerse cargo de una situación de orden público. En lugar de la policía, trae a una fuerza letal para hacerse cargo de la situación bajo el mando del comandante del Ejército, Eduardo Zapateiro, que está vinculado con muertes extrajudiciales y falsos positivos. Zapateiro es el representante de un Ejército que tiene a cuestas más de 6.402 casos documentados por la Jurisdicción Especial para la Paz de muertes extrajudiciales de jóvenes. La brutalidad militar es un problema muy grande en Colombia. Por eso, para muchos, no es solo una manifestación, sino un tema de vida o muerte.

P. ¿Cómo lo están viviendo desde aquí?

R. Aquí en España hicimos una gran manifestación el pasado sábado. La cohesión social de la diáspora es complicada y, aun así, conseguimos unir a todo el mundo. En Colombia, no estamos solo ante un tema de una reforma tributaria. En los estratos altos, más de la mitad de los jóvenes tienen acceso a la universidad y los que no van es porque no quieren. Esa cifra se reduce al 7-9% para los estratos más bajos. Los últimos datos del DANE [Departamento Administrativo Nacional de Estadística] arrojan que el 40% de la población está en condición de pobreza. Tenemos 12 millones de personas que no tienen techo en un país de 47. Son estadísticas que demuestran un problema muy oculto en un país que ha creado una matriz de derechización.

P. ¿A qué se refiere?

R. En Colombia, hay un contubernio entre políticos que se entregan al poder y un empresariado que se acostumbró a medrar en los asuntos del país. Esta reforma que se hundió sería la tercera reforma tributaria que Iván Duque presenta en dos años y medio de gobierno. Y la última reforma generaba unas exenciones tributarias que superan los 10 billones de pesos para las empresas. ¡Ahora echa en falta esa plata! Y quiere recuperarla subiendo el IVA de la gasolina del 5 al 19%. Cuando se sube el precio al combustible que transporta a la gente, el coste de vida humilde se dispara.

placeholder Protestas en Cali en los últimos días. (EFE)
Protestas en Cali en los últimos días. (EFE)

El problema no es solo la reforma, sino que la gente no tiene qué comer; los jóvenes no tienen perspectiva de futuro; el país se está hundiendo por un atraso de infraestructuras y no tiene una matriz económica con la que salir adelante y liberarse de la dependencia extractivista. No podemos ser solo generadores de materias primas sin ningún tipo de valor agregado. Y todos esos descontentos juntos han creado una sociedad crispada. Y cuando sale y la apuntan con una pistola, ¡pues se molesta aún más! Llevamos 50 personas asesinadas. Aquí han puesto a volar helicópteros a matar a gente. Human Rights Watch ha dicho que no había visto una violencia policial o militar en América Latina de esta magnitud. ¡Nos están matando!

P. ¿Podría hacer una radiografía de quién está al frente de las protestas?

R. Yo no tengo duda de que a río revuelto, ganancia de pescadores. Seguro que hay quienes quieran entrar a intervenir en un país que tiene todos los males juntos: violencia de extrema izquierda, violencia de extrema derecha, los militares, los paramilitares, la guerrilla, la delincuencia común, etc. El país está tomado por mafias y cárteles internacionales que han comprado ese aparato ocioso después del proceso de paz. Quedaron muchas células de personas armadas que no se acogieron al proceso y quedaron en el negocio del narcotráfico, la fuente de financiamiento de las FARC. Pero quienes rechazaron ese acuerdo eran una minoría. Más del 90% de guerrilleros que se acogieron al proceso están cumpliendo. Pero eso está ahí, y dentro del terrorismo urbano sabemos que un comando de cuatro personas puede generar mucho daño.

Foto: Colombianos en la embajada de su país en Madrid. (EFE)
Cómo los colombianos se convirtieron en la comunidad irregular más grande de España
Carlos Barragán Ángel Villarino Enrique Andrés Pretel

La policía incluso protege a civiles con camiseta blanca que se bajan desde camionetas blancas que se autodefinen como uribistas y que están disparando a la gente con la protección de la policía. No es de oídas, son imágenes que están ahí. Explicar el descontento social única y exclusivamente bajo la manipulación de Nicolás Maduro, del ELN o de las FARC es absurdo. Aquí tenemos una cantidad inmensa de colombianos que se han echado a la calle porque no hay perspectiva de futuro. Porque están arruinando el país. Porque no hay un presidente en ejercicio.

P. ¿Cuáles son las posibles salidas a este choque?

R. En este momento, no hay un solo analista que pueda darte una clave de lo que va a ocurrir. En lo personal, considero que mientras las protestas tengan hechos violentos, el triunfo va a ser para el discurso de la extrema derecha, que considera que la seguridad en el plano militar va a poder desincentivar a los manifestantes en la calle. Esto es un tema de propaganda. El embajador en España, Luis Guillermo Plata, ha dado entrevistas y lo interpreta única y exclusivamente como si hubiera una conspiración del Gobierno de Venezuela.

Homenaje en Colombia a los manifestantes fallecidos.

P. ¿Pero qué cree que puede llegar a ocurrir?

R. En este momento, y guardadas las proporciones, estamos viviendo una especie de proceso híbrido entre dos países: la protesta chilena y el 15-M español. Hay varios posibles escenarios. Uno es la posible renuncia del presidente de la república, algo que no creo que ocurra. Tampoco lo deseo, porque si lo hace el poder será para Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta comprometida con el paramilitarismo y con grupos narcotraficantes. También puede ocurrir que los militares decidan tomarse el poder a sangre y fuego, como ocurrió a finales de los 50. Es la que tiene menos opciones, pero puede que el Ejército esté contemplando ese escenario, porque cada vez hay más evidencias de los hechos atroces que han cometido y que no pueden quedar impunes.

¿Otra opción? Que el presidente se saque de la manga el estado de conmoción interior. Es un estado de sitio que le permite cambiar gobernadores, alcaldes, y quedarse con el control administrativo y político de las ciudades y departamentos. Esto sería muy grave, porque además puede intervenir los medios de comunicación. Si hace eso, sería la deriva total de un Gobierno que se viene a pique. En las últimas horas, ha renunciado la canciller, ministra de Relaciones de Asuntos Exteriores. Hay una división muy grande en el Gobierno. Hay gente que quiere inmolarse junto a Álvaro Uribe, que ya tiene su suerte echada jurídicamente hablando.

P. Ninguna opción parece muy buena.

R. Hay otra alternativa, que es el adelanto electoral. Nosotros tenemos elecciones en 2022. Esto es un país que tiene una juventud que no se resigna y que tiene muchos más medios para comunicarse que antes.

placeholder Un manifestante en Colombia, este lunes. (EFE)
Un manifestante en Colombia, este lunes. (EFE)

P. ¿Qué podrían hacer la comunidad internacional y el Gobierno de España en esta situación?

R. El colectivo colombiano es el que ha experimentado un mayor número de llegadas de extranjeros a España. El segundo es Venezuela. Es curioso, porque los que más llegan pertenecen a dos países con dos sistemas que, en teoría, son diametralmente opuestos, pero cuyo ejercicio del poder genera lo mismo: desplazamientos, éxodos y salidas. Por un lado, tenemos un régimen de extrema izquierda como el de Nicolás Maduro, y por otro uno de extrema derecha como el de Iván Duque y el de Uribe. Ambos sistemas generan desesperanza, miseria y pobreza. El puente de España entre la Unión Europea y Colombia es clave. La diplomacia española no puede permitir que esta situación se pudra, porque va a llegar tarde como en Venezuela. Cuando llegaron, fue para prestar oficio de sepulturero de la democracia venezolana. Espero que España no actúe mal y tarde. Deben hacer entrar en razón al Gobierno colombiano, no puede ser que los ejércitos estén en la calle disparando a la gente.

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