CONTROL DE LA NARRATIVA SOBRE EL COVID

China estrecha su control sobre los estudios académicos del origen del coronavirus

Los estudios académicos chinos sobre el origen del coronavirus tendrán que pasar nuevos controles, según documentos publicados (y eliminados) en al menos dos universidades chinas

Foto: Un laboratorio en Pekín, China. (Reuters)
Un laboratorio en Pekín, China. (Reuters)
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China estaría tomando medidas para restringir y controlar la publicación de investigaciones académicas sobre los orígenes del coronavirus, según muestran documentos publicados en al menos dos prestigiosas universidades chinas y recogidos en medios internacionales como CNN y The Guardian.

En la última semana, dos universidades chinas (la de Fudan en Shanghái y la Universidad de Geociencias de China en Wuhan) publicaron y más tarde eliminaron de sus páginas web sendos mensajes a sus investigadores que hacían referencia a una nueva política de requisitos para los estudios académicos relacionados con el Covid-19. Según dichos documentos, a los que ha accedido El Confidencial y que todavía pueden encontrarse en páginas de versiones en caché, se especifica que, según dicha nueva política, este tipo de estudios deberán ser sometidos a una investigación adicional por parte de funcionarios gubernamentales antes de poder publicarse.

La investigación sobre los orígenes del virus es particularmente sensible y estaría sujeta a controles por parte de funcionarios gubernamentales, según los avisos publicados por las dos instituciones académicas.

Una decisión como esta por parte Pekín se enmarcaría en la creciente estrategia del Ejecutivo chino de controlar la narrativa sobre la pandemia, en la que, tras superar la primera fase de la crisis del coronavirus, se ha erigido además como proveedor mundial de materiales sanitarios y ayuda. En un momento en que el Partido Comunista Chino atraviesa, además, una crisis de legitimidad entre amplios sectores de su sociedad y se prepara para hacer frente a una recesión económica.

La posibilidad de que funcionarios del gobierno chino ocultaran en los inicios del brote información clave que finalmente haya permitido la expansión global de la enfermedad, que hoy día ha infectado a más de 1,8 millones de personas y provocado 115.000 muertes, ha sido el talón de Aquiles de la narrativa triunfadora china sobre el virus. En la última semana, especialmente desde miembros del partido republicano en EEUU se está llegando a pedir compensaciones millonarias a China por su presunto rol en la propagación del coronavirus. Por su parte, algunos miembros del partido, como el propio portavoz del ministro de Asuntos Exteriores chino Zhao Lijian, han estado proponiendo la contranarrativa de que el virus podría haberse originado fuera de China.

En este contexto, la publicación de artículos académicos que tracen el origen del virus y su expansión inicial, así como el manejo local de las autoridades chinas del brote, pueden ser especialmente sensibles para Pekín. Hasta el momento, se considera el mercado húmero de Wuhan como el más probable origen del brote inicial del coronavirus en China, cuyas autoridades sanitarias informaron oficialmente de los primeros casos en diciembre.

"De acuerdo con los requisitos del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y la situación actual de la universidad [Universidad de Geociencias de China en Wuhan], ahora se está fortaleciendo el control de los documentos sobre los resultados de las nuevas investigaciones sobre el nuevo coronavirus", reza uno de los avisos, publicado hace una semana. "[Tras una revisión hecha por el propio comité académico de la universidad, el artículo académico] solo podrá publicarse después de la revisión del mismo por parte del Ministerio de Ciencia y Tecnología", añade.

En el mensaje publicado (y más tarde eliminado) por la Universidad de Fudan no se hace referencia expresa a que los artículos tendrán que ser revisados por funcionarios gubernamentales, pero sí se informa de que tendrán que pasar por una oficina especial para su aprobación. En el mensaje se añade un email de contacto con el dominio "moe.edu.cn", lo que apuntaría en este caso al Ministerio de Educación.

Ambos mensajes incluyen teléfonos de contacto. Según informa la CNN, a la llamada contestó un miembro del personal del departamento de Ciencia y tecnología del Ministerio de Educación, quien confirmó que se había emitido una directiva al respecto, pero que no debía haberse hecho pública. "Se supone que no debe hacerse público, es un documento interno", afirmó el funcionario, quien se negó a revelar su nombre.

Según apuntan fuentes académicas chinas a CNN y The Guardian, hasta el momento no se habían producido dichos controles sobre la publicación de artículos relativos al coronavirus. Investigadores chinos y universidades del país están entre las nacionalidades que más estudios sobre el nuevo coronavirus han publicado.

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