Política de puertos cerrados en Italia

Las ONG de salvamento marítimo se rebelan: "Antes presos que cómplices"

La ONG de salvamento marítimo Sea Watch reta a Matteo Salvini y su política de puertos cerrados, mientras que Open Arms ha decidido no respetar el bloqueo

Foto: Migrantes esperan en la cubierta del barco de la ONG alemana Sea Watch. (EFE)
Migrantes esperan en la cubierta del barco de la ONG alemana Sea Watch. (EFE)

Bloqueo en el Mediterráneo italiano. Tras violar la prohibición de entrar en aguas territoriales del país transalpino, el barco de la ONG alemana de salvamento Sea Watch continúa frente a la costa de Lampedusa con 42 migrantes a bordo, en un desafío claro a la política de "puertos cerrados" de Matteo Salvini.

A varios kilómetros de distancia pero también en las costas italianas, otra ONG clama por que se cumpla las leyes internacionales de salvamento. Atracado en el puerto de Nápoles, el barco de Open Arms estaba bloqueado por no contar con la autorización necesaria para rescatar migrantes en el mar.

Las ONG de salvamento marítimo se rebelan: "Antes presos que cómplices"

Sin embargo, la impactante imagen que se conoció hace unos días de Óscar y Valeria, padre e hija ahogados en su ruta hacia EEUU, ha provocado que el presidente de la ONG, Oscar Camps, haya decidido no seguir respetando esta imposición y retomar los rescates en el Mediterráneo Central, "la frontera más mortífera del planeta"

"Esta foto me ha dolido más que la de Aylan. 6 meses bloqueados. No aguantamos más. Levamos anclas y nos vamos. Antes presos que cómplices", anunció Camps en su cuenta de Twitter.

La comandante Carola, cara a cara con Salvini

La capitana del Sea Watch, Carola Rackete, de 31 años, ha decidido desafiar a Matteo Salvini y entrar en aguas italianas con 42 migrantes por necesidades urgentes de los náufragos.

La capitana del barco de la ONG alemana Sea Watch, Carola Rackete. (EFE)
La capitana del barco de la ONG alemana Sea Watch, Carola Rackete. (EFE)

Ahora, los tripulantes esperan a tres millas (unos 5 kilómetros) del puerto tocar tierra después de 15 días en alta mar y haber sido rescatados el pasado 12 de junio en el Mediterráneo. Frente a ellos se erige el monumento conocido como "Puerta de Lampedusa, Puerta de Europa", en memoria de los migrantes muertos en su viaje al continente europeo.

"He decidido entrar en el puerto de Lampedusa. Sé a lo que me arriesgo pero los 42 náufragos a bordo están en situación extrema. Los llevo a salvo", zanjaba la capitana Carola después de que la Corte Europea de Estrasburgo rechazara el recurso interpuesto por la ONG. Migrantes y tripulación han pasado dos semanas en el mar, a la espera de un puerto seguro en el que desembarcar, pues se niegan a hacerlo en la violenta Libia.

"La culpa: haber sido rescatados por una ONG. El castigo: freírse sobre el puente de un barco durante semanas.[...] Basta, hemos entrado. Ahora, dejadles bajar", pedían ayer en su cuenta de Twitter.

En tierra firme, mientras tanto, el ultraderechista Salvini clama por que se respete la legalidad y que sean otros países europeos los que muestren su disponibilidad para acoger a los migrantes. De hecho, solicita una intervención de la Fiscalía contra Carola Rackete, quien ha violado el decreto de seguridad que rige actualmente y que prohíbe que atraquen en puertos italianos barcos de salvamento marítimo. La multa para este tipo de infracción podría ascender hasta los 50.000 euros.

El vicepresidente del Gobierno y ministro de Interior italiano, Matteo Salvini. (EFE)
El vicepresidente del Gobierno y ministro de Interior italiano, Matteo Salvini. (EFE)

"Las autoridades italianas subieron a bordo, fuimos parados fuera del puerto de Lampedusa. Han controlado la documentación del barco y nuestros pasaportes. Ahora esperan instrucciones de sus superiores. Espero que bajen a los náufragos pronto", dijo Rackete en Twitter.

Salvini, con su habitual tono combativo, ha criticado en Twitter la "batalla política" que está haciendo la organización sobre la vida de 42 personas.

"En 15 días podrían haber llegado a Holanda dos veces. Han rechazado los puertos seguros más cercados. Las ONG ayudan a los traficantes de seres humanos", ha criticado en la red social.

Además, ha destacado que, para él, "está claro que un barco de una ONG alemana que recoge inmigrantes de aguas libias y no va a Túnez ni a Malta sino que va directamente a Italia, desobedeciendo a la Guardia de Finanza, al Gobierno, a la Marina Militar y a todos los demás, lo hace por motivos de batalla política". Después, en una entrevista radiofónica, expresó su deseo de que las autoridades judiciales emitan una orden de arresto contra la tripulación del barco por entrar sin permiso en aguas italianas.

La Guardia Costera italiana atienden una emergencia en el barco de la ONG alemana Sea Watch. (EFE)
La Guardia Costera italiana atienden una emergencia en el barco de la ONG alemana Sea Watch. (EFE)

"La ley prevé que se necesita autorización para poder atracar, no podemos dejar llegar a Italia a cualquiera, las reglas de un país son una cosa seria. Las personas a bordo del Sea Watch no son náufragos, sino hombres y mujeres que pagan 3.000 dólares para huir de su propio país. Espero que en las últimas horas haya un juez que afirme que en el interior de ese barco hay ilegales, la primera de todos la capitana. Si la nave es embargada y la tripulación arrestada, estaré contento", ha afirmado Salvini en declaraciones que recoge el diario italiano La Repubblica.

La ultraderecha italiana, con la presidenta del partido conservador y nacionalista Hermanos de Italia (Fratelli d'Italia) Giorgia Meloni a la cabeza, pide que se arreste a la tripulación, se deporte a los migrantes y se hunda el barco.

Mientras, desde la izquierda y los colectivos por los Derechos Humanos se suceden las muestras de solidaridad.

Open Arms no aguanta más atracado

La situación también se ha tensado mil kilómetros al norte de Lampedusa, en el puerto de Nápoles, donde estaba atracado el buque de Open Arms desde que realizó su última expedición para llevar ayuda humanitaria al mar Egeo.

A principios de año, el gobierno español mantuvo retenido durante 100 días al barco de la ONG en el puerto de Barcelona y en mayo el buque pudo zarpar para llevar ayuda humanitaria a las islas griegas de Samos y Lesbos, pero sin autorización para rescatar migrantes.

Esta situación de bloqueo, sin embargo, llegó a su fin este mismo miércoles a través de la cuenta del fundador de la ONG, que anunció que retomarían los rescates a pesar de no contar con ningún permiso para dirigirse a la zona SAR (Área de Búsqueda y Rescate, por sus siglas en inglés).

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Además, a la negativa del Gobierno a que realicen rescates se suma la investigación abierta por la Justicia italiana, en concreto la Fiscalía de Ragusa (sur), contra dos de sus miembros: la jefa de misión, Anabel Montes, y el capitán, Marc Reig, acusados de favorecer la inmigración ilegal con sus rescates frente a las costas de Libia.

El capitán de la embarcación de rescate 'Open Arms', Riccardo Gatti. (EFE)
El capitán de la embarcación de rescate 'Open Arms', Riccardo Gatti. (EFE)

El pasado mayo el juez instructor de Catania, Carmelo Zuccaro, archivó otra causa en la que estaban acusados de formar parte de una asociación criminal para favorecer la inmigración ilegal.

En Nápoles, con motivo del Día Mundial del Refugiado, los ciudadanos italianos pudieron visitar su interior y miembros de la ONG les detallaron su labor humanitaria.

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