“Aquí tu familia son tus compañeros”

Belenes y una San Silvestre militar: así pasan la Navidad los soldados españoles en Irak

Pocos cambios trae la Navidad para los españoles en Irak, donde no se celebran las festividades cristianas y Daesh sigue siendo una amenaza. Así mantienen la moral a 4.300 kilómetros de 'casa'

Foto: Militares del contingente español desplegado en Besmayah (Irak) durante la Navidad.
Militares del contingente español desplegado en Besmayah (Irak) durante la Navidad.

Pocos cambios trae la Navidad para los soldados españoles desplegados en Irak. Están en un país en guerra que no celebra las festividades cristianas y en un entorno extremadamente volátil, en el que Daesh sigue siendo una amenaza. Así que en la base 'Gran Capitán' de Besmayah, donde operan los militares españoles que adiestran al Ejército iraquí, el ritmo de trabajo en estos días es el habitual.

Aún así, las tropas de la Brigada "Guzmán el Bueno" X, compuesto en gran parte por personal del Regimiento de Infantería "Garellano" nº 45, intentan hacer algo distinto. Besmayah está a 60 kilómetros al Sur de Bagdad y a 4.300 de su hogar, por lo que cualquier acción destinada a mantener la moral es bien recibida. La base se decora con unos cuantos motivos navideños, en el menú se incluyen productos como turrón y mazapán y se organizan tradiciones típicamente españolas, como un concurso de Belenes en el que 'compite' cada unidad o una carrera San Silvestre el día 31 que imita a las que se celebran en España.

“En Nochebuena y Navidad cenamos y comemos todos juntos, algo que no hacemos normalmente por la diferencia de funciones. La idea es juntarnos todos porque aquí nuestras familias son los compañeros”, explica a este diario el capitán Víctor Hortelano, jefe de comunicación del contingente.

Las nuevas tecnologías también ayudan. La base 'Gran Capitán' tiene sólidas infraestructuras que permiten una buena cobertura wifi, por lo que los militares que participan en la misión pueden hablar cuando quieran con sus familias por Skype o WhatsApp. “Es muy importante y es de agradecer que lo tengamos. Las tecnologías ayudan mucho a la gente que, por ejemplo, tiene niños”, añade el capitán Hortelano.

Policías federales iraquíes reciben las indicaciones de militares españoles durante un entrenamiento en la base de Besmayah, al sur de Bagdad. (EFE)
Policías federales iraquíes reciben las indicaciones de militares españoles durante un entrenamiento en la base de Besmayah, al sur de Bagdad. (EFE)

¿Cómo es la jornada de un militar en Irak?

La jornada de un militar español desplegado en Besmayah, donde el contingente se encarga de adiestrar a las tropas del Ejército iraquí y a las fuerzas policiales que luchan contra el Estado Islámico, comienza a las 6 de la mañana. En Irak anochece pronto, sobre las 17:00, y deben aprovechar la luz. Los instructores se van al campo de maniobras a comenzar el entrenamiento en cuanto desayunan, regresan para la comida y después vuelven para continuar. En total, pasan unas siete horas diarias adiestrando a soldados iraquíes.

El contingente español realiza funciones bajo el concepto 'train the trainers': se instruye al personal iraquí que en un futuro será el encargado del desarrollo de su propia instrucción, es decir, entrenamiento y asesoramiento en combate, pero no de acompañamiento a los militares a los que forman. El resto del tiempo se hace planificación, cursos teóricos (por ejemplo, de primeros auxilios) y educación física dentro de la base. El resto de unidades, las encargadas del servicio logístico, trabajan también de sol a sol.

Tal y como han reconocido los altos mandos iraquíes, sin el apoyo internacional sería imposible derrotar a Daesh. La Coalición Internacional, integrada por 70 países y liderada por EEUU, ha apoyado al Ejército nacional con bombardeos selectivos y la instrucción de varios destacamentos. Aproximadamente 400 militares españoles están desplegados en el país, en la base 'Gran Capitán' y en la del aeropuerto internacional de Bagdad, donde se concentran 60 soldados de operaciones especiales, que forman a las CTS (servicio contraterrorista) y a la División de Respuesta de Emergencia de la Policía Federal (ERD).

Durante la ofensiva sobre Mosul, el antiguo bastión del Estado Islámico en el país, dos batallones comando de la Policía de Frontera iraquí fueron entrenados por militares españoles, que también se encargaron de impartir cursos de limpieza de rutas para detectar IEDs (artefactos explosivos improvisados) o sobre agresivos químicos -los yihadistas utilizaron cloro como arma-. En noviembre de 2016, una unidad de operaciones especiales del Ejército español, integrada por 12 boinas verdes, se trasladó a tres kilómetros del frente de Mosul para instruir a un destacamento iraquí que jugaría un papel clave tras la liberación de la ciudad.

"La misión está en un punto de inflexión"

Actualmente, "la misión está en un punto de inflexión", explica a El Confidencial el general Carlos Prada Larrea, al mando de la Operación de Apoyo a Irak, cuyo objetivo es muy concreto: "acabar con Daesh, que tanto daño ha hecho". A partir de 2019, la coalición internacional cambiará la filosofía de la misión: serán los propios iraquíes los que adiestren a sus unidades. "Los españoles aplicaremos este cambio de forma pionera, con una brigada del Ejército de Tierra iraquí que llega en febrero. Se va a realizar en el centro de formación de Besmayah (Besmayah Range Complex) y ellos impartirán el entrenamiento", añade.

La 'Task Force Besmayah' (TFB ) que lidera el general ha entrenado a más de 34.000 soldados y fuerzas policiales iraquíes. Muchas de esas unidades son las que han luchado por la destrucción del "Califato". Y la relación de los militares españoles con estas unidades, destaca el general Prada Larrea, "es magnífica". "Solo llevo un mes aquí, pero te cuento una anécdota que lo refleja. En la Escuela de Medios Acorazados, el director iraquí me comentó que habían llegado asesores de la OTAN. Cuando le dije que esos asesores eran españoles le cambió la cara", dice.

En las operaciones en el exterior, en Afganistán, Líbano o Irak -donde hay mucha más afinidad cultural con los españoles de lo que cabría imaginar- las tropas del Ejército español se caracterizan por mantener una relación mucho más cercana con la población civil que los militares de contingentes de otros países. El general Prada reflexiona antes de explicar su opinión: "Al militar español le gusta lo que hace; viene con alegría. También somos un poco quijotescos, nos emocionamos, nos aplicamos en cuerpo y alma".

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