un doble voto parlamentario a doble o nada

Esta es la estrategia de May para sacar adelante su plan del Brexit

No es la primera vez que un 'premier' británico se enfrenta a una situación tan delicada y, a la vez, fundamental para el futuro de la UE y Reino Unido. Major es una inspiración

Foto: La canciller May podría inspirarse en su predecesor, Major, para salvar el Brexit (y el pellejo) (REUTERS)
La canciller May podría inspirarse en su predecesor, Major, para salvar el Brexit (y el pellejo) (REUTERS)

Tiempos convulsos en Downing Street: El Partido Conservador está completamente dividido, Rees-Mogg hace la vida imposible al 'premier' y la mayoría en Westminster se muestra en contra de aprobar un acuerdo vital para el futuro de la UE. No, no es la enésima descripción de la batalla que se libra con el Brexit, sino el escenario que había en 1993, cuando el ejecutivo de John Major tuvo que sacar adelante el tratado de Maastricht. Veinticinco años después, la historia se repite en el Reino Unido.

Los personajes no son los mismos, pero existen conexiones especiales porque si Lord Rees-Mogg retó (sin éxito) en los tribunales los planes del sucesor de Thatcher, ahora es su hijo Jacob -líder de los tories euroescépticos- quien tiene atada de pies y manos a Theresa May. En su día, Major no tuvo nada fácil conseguir el apoyo del Parlamento para ratificar el acuerdo que convirtió a la Comunidad Europea en la Unión Europea actual y sentó las bases para la moneda única, el euro. Los diputados británicos, en un primer momento, votaron en contra, creando una crisis política sin precedentes. Pero al que fuera primer ministro se le ocurrió una jugada maestra y, según ha podido saber El Confidencial, el Número 10 baraja ahora replicar la misma fórmula para que May consiga sacar adelante el acuerdo de divorcio que negocie con Bruselas, garantizándose además su liderazgo.

John Major y Margaret Thatcher en una imagen de archivo. (EFE)
John Major y Margaret Thatcher en una imagen de archivo. (EFE)

Pongámonos primero en situación. La 'premier' afronta el Congreso Anual del Partido Conservador que comienza este domingo en Birmingham -el último antes del Brexit- más cuestionada que nunca. En la reciente cumbre de Salzburgo, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, señaló que su propuesta para crear un marco común sólo para bienes con la UE tras la salida del club no era viable. Por su parte, la oposición laborista de Jeremy Corbyn, ya ha adelantado que rechazará cualquier acuerdo de salida cuando se presente en Westminster y, si no se convocan elecciones generales, hará campaña por un segundo referéndum.

Y por si los problemas no fueran pocos, la guerra civil que se vive en las propias filas tories -entre euroescépticos y pro UE- no le da margen de maniobra para resolver la cuestión más compleja del divorcio: encontrar solución para evitar una frontera dura entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

En este contexto, existen cada vez más dudas sobre si el Brexit finalmente se hará efectivo, tal y como marca el calendario oficial, el 29 de marzo de 2019. Pero, según fuentes de círculo tory consultadas por este diario, la estrategia del Número 10 pasa primero por negociar un acuerdo con Bruselas “muy vago” -que pueda perfilarse luego durante el periodo de transición- y, posteriormente, sacarlo adelante en Westminster planteando una moción de confianza en el Ejecutivo, tal y como hizo Major.

El 22 de julio de 1993, el Parlamento votó en contra del Tratado de Maastricht, creando un drama político similar al que podría producirse si se rechaza ahora el acuerdo del Brexit. Pero entonces, Major planteó una segunda votación, esta vez ligada a un voto de confianza en el Gobierno, que también actuó como un voto para ratificar el tratado. Y ganó.

May, de rojo, en la cumbre de Salzburgo en la que chocó con sus socios europeos (REUTERS)
May, de rojo, en la cumbre de Salzburgo en la que chocó con sus socios europeos (REUTERS)

En Downing Street, asumen ahora que cuando May presente en Westminster el acuerdo de salida que pacte con la UE, éste será rechazado en la Cámara de los Comunes porque los tories rebeldes se unirán a los laboristas.

Pero, en medio del caos previsto, se repetiría la fórmula de Major. “Planteado de esta manera se conseguirá el apoyo de los conservadores y el DUP. Porque ningún diputado tory quiere tener unas elecciones que pongan en peligro su escaño o den posibilidades a (Jeremy) Corbyn. Puede haber alguna excepción como (la tory rebelde pro UE) Anna Soubry, que incluso así vote en contra del Gobierno. Pero la mayoría tory y los unionistas irlandeses del DUP (de cuyo apoyo depende el gobierno en minoría de May) votará a favor del Ejecutivo en la segunda votación, porque al DUP tampoco le interesa que los conservadores pierdan el poder”, aseguran desde el círculo conservador. De esta manera, May no sólo conseguiría ratificar el acuerdo de salida sino que se garantizaría permanecer el puesto hasta la formación convoque luego, de manera más pausada, primarias de cara a las generales de 2022.

Los ex 'premiers' Blair y Major (en primer plano) son referentes hoy de la campaña para celebrar un segundo referendo (REUTERS)
Los ex 'premiers' Blair y Major (en primer plano) son referentes hoy de la campaña para celebrar un segundo referendo (REUTERS)

Paradojas de la vida, hoy Major es uno de los grandes protagonistas de la campaña a favor de celebrar un segundo plebiscito. Tanto él como el ex premier Tony Blair han intensificado en las últimas semanas su colaboración con el que fuera líder de los liberal demócratas y vice primer ministro, Nick Clegg, en su misión europea para para detener el Brexit.

Desde People´s Vote -campaña por un nuevo plebiscito- aseguran que la UE se mostraría dispuesta a “facilitar las cosas” y “dar el tiempo que necesite” a Londres en caso de que finalmente se quiera organizar una segunda consulta para que los británicos puedan elegir entre el acuerdo de salida o la permanencia en el club con los términos actuales.

Pero los tories más euroescépticos se oponen completamente a esta opción y durante el Congreso Anual que el partido celebrará hasta el miércoles en Birmingham presionarán a May para que se comprometa, una vez más, a sacar al país del club.

May con su principal rival y ex ministro, Boris Johnson (REUTERS)
May con su principal rival y ex ministro, Boris Johnson (REUTERS)

Durante el cónclave tory las miradas estarán también centradas en Boris Johnson. Desde que presentara su dimisión como ministro de Exteriores el pasado mes de julio, en protesta al denominado “Plan Chequers”, no han cesado los rumores sobre un posible reto al liderazgo de la primera ministra. El carismático político echó más leña al fuego el viernes, publicando un extenso artículo en The Telegraph, donde exponía su propio plan para el Brexit, inspirado en el modelo canadiense para conseguir una política de “cero aranceles”.

Con todo, aunque hará algo de ruido para captar el protagonismo que tanto disfruta, no se espera que mueva ficha. Pero llegado el momento, sí presentará su candidatura para liderar el partido.

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