"la versión teológica del lavado de dinero"

“Es un Ciro moderno”: la profecía de Trump el Grande según la derecha evangélica

Trump sigue siendo muy popular en algunos sectores de la población. Para proteger ese aura, líderes evangélicos trenzan un relato mesiánico: consideran al presidente un redentor bíblico

Foto: Donald Trump reza con varios sacerdotes durante una visita de campaña a la Iglesia Internacional de Las vegas, en Nevada. (Reuters)
Donald Trump reza con varios sacerdotes durante una visita de campaña a la Iglesia Internacional de Las vegas, en Nevada. (Reuters)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue siendo muy popular en algunos sectores de la población. Y para proteger ese aura varios líderes evangélicos han comenzado a trenzar un relato mesiánico en torno a él; lo consideran un “emisario de Dios” que ha venido a liderar el país y a “navegar el caos”. Un redentor bíblico. Una figura portadora del mensaje divino.

“Creo realmente que la misericordia de Dios intervino en las últimas elecciones y nos dio a una persona que tiene la voluntad y la tenacidad para poder empezar desde cero”, declaró el pensador evangélico Lance Wallnau. “Escuché decir al Señor: ‘Donald Trump es la bola de demolición contra el espíritu de lo políticamente correcto’”.

Wallnau, un famoso autor y conferenciante de la derecha religiosa, dijo haber vaticinado la victoria de Trump antes incluso de las elecciones primarias, cuando había 16 contendientes republicanos. Otros líderes evangelistas, como el director del Museo de la Creación, Ken Ham, la pastora Paula White, Michelle Bachmann, o el escritor Mike Evans han enarbolado esta teoría. E incluso la han concretado. Como dice Wallnau:Trump es un Ciro moderno”.

La decisión del presidente de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y de trasladar allí la embajada ha popularizado esta comparación de Trump con el rey persa, celebrado en el Viejo Testamento como libertador de los judíos cautivos en Babilonia. Según Wallnau, la voz del Señor le susurró las palabras “Isaías 45 [el pasaje que profetiza a Ciro] será el presidente 45 [Trump]”.

“Lo primero que le diré cuando lo vea será: Ciro, eres Ciro”, declaró Mike Evans en Jerusalén, frente a miles de fieles, poco antes de reunirse con el presidente de EEUU. De la misma forma que Ciro permitió a los hebreos volver a su tierra y construir el Tercer Templo, dice Evans, Trump permitirá a los judíos actuales levantar un nuevo templo en Jerusalén.

Esta idea ha prendido con rapidez en Israel e incluso ha sido mencionada por el primer ministro, Benjamín Netanyahu. “Quiero decirle que el pueblo judío tiene una larga memoria. Así que recordamos la proclamación del gran Rey Ciro el Grande”, declaró Netanyahu frente a Donald Trump. “Señor Presidente, esto será recordado por nuestro pueblo en los tiempos venideros”.

Para dejar claro el vínculo de ambos líderes, Ciro y Trump, a través de tres milenios, el grupo educativo israelí Mikdash acuñó una moneda con las caras de ambos. Una forma de conmemorar “la declaración de que Jerusalén es la capital del pueblo santo”, según un portavoz del centro.

Un judío ultraortodoxo pasa ante las banderas estadounidense e israelí en la Ciudad Vieja de Jerusalén. (Reuters)
Un judío ultraortodoxo pasa ante las banderas estadounidense e israelí en la Ciudad Vieja de Jerusalén. (Reuters)

“La versión teológica del lavado de dinero”

La comparación no acaba ahí. Ciro no era perfecto, ni siquiera judío; era un agresivo conquistador pagano de otra raza. Sin embargo, fue elegido por Dios para llevar a cabo dicha hazaña. Igual que lo sería Trump: “Un emisario imperfecto”, en palabras de Mike Evans, “un ser humano defectuoso como tú y como yo”, que Dios “está usando de una asombrosa, increíble manera para completar sus planes”. “Nos veo en el medio de una profecía ahora mismo”.

Diferentes expertos en historia evangélica citados por Vox.com aseguran que esta narrativa es nueva. Si bien es cierto que en Estados Unidos el poder político y la religión, el “Dios bendiga América”, la idea del “destino manifiesto” de un país decidido a portar la antorcha del bien en el mundo, es algo viejo y común, nunca antes los evangelistas habían dado a un presidente la talla que le están dando a Donald Trump.

“De hecho, personalmente nunca he escuchado a ninguno de los cristianos evangélicos que he investigado referirse a ningún político como Ciro”, declaró Anbara Khalidi, antigua investigadora asociada de la Universidad de Oxford y experta en las narrativas apocalípticas de los evangélicos estadounidenses. Los nacionalistas cristianos siempre habrían sido “bastante cautos” a la hora de comparar a políticos con personajes bíblicos o con profecías.

El pastor Jeffress saluda al presidente Trump durante el Celebrate Freedom Rally, en Washington. (Reuters)
El pastor Jeffress saluda al presidente Trump durante el Celebrate Freedom Rally, en Washington. (Reuters)

Pero la razón de fondo de esta nueva retórica, más que la Biblia o los sueños en los que se aparece la voz de Dios haciendo un apuesta electoral, podría ser simplemente pragmática: la necesidad de lavar la imagen de un hombre provocador, malhablado, casado tres veces con modelos y no particularmente religioso. Alguien poco evangélico. El profesor de historia evangélica del Morris College, John Fea, afirma que “en cierto modo esto es una especie de bautismo de Donald Trump”. “La versión teológica del lavado de dinero”.

La personalidad de Trump suele poner en apuros a los líderes de la derecha cristiana, que tienen que justificar a menudo su respaldo al presidente. “Es absolutamente ridículo”, declaró en Fox News el pastor Robert Jeffress. “Los evangélicos saben que no están comprometiendo sus creencias para apoyar a este gran presidente”. El periodista le había preguntado si el hecho de que Trump hubiera mantenido supuestamente relaciones sexuales con una actriz porno, estando casado, convertía en hipócritas a sus votantes religiosos.

Las encuestas muestran algunas grietas en ese frente. El apoyo de los evangélicos blancos a Donald Trump ha pasado de rondar el 80% en abril de 2017 a un 61% últimamente, según varias encuestas. Trump, que consulta a menudo sus políticas con la derecha religiosa y se deja ver con sus líderes, es consciente de la importancia del relato mesiánico. Él mismo citó a Ciro el Grande para felicitar el año nuevo a los iraníes. O esa creía. La cita era apócrifa.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios