El presidente de Filipinas da "24 horas" a los 159 cargos públicos vinculados a la droga
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El presidente de Filipinas da "24 horas" a los 159 cargos públicos vinculados a la droga

El presidente, Rodrigo Duterte, exige que jueces, políticos, policías y militares acusados de nexos con el narcotráfico se entreguen en 24 horas, y amenaza: "o voy a machacaros"

placeholder Foto: El presidente filipino, Rodrigo Duterte, lee la lista de autoridades acusadas de vínculos con el narcotráfico. (EFE)
El presidente filipino, Rodrigo Duterte, lee la lista de autoridades acusadas de vínculos con el narcotráfico. (EFE)

En la guerra contra el narcotráfico del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte -conocido como 'Harry el Sucio'-, no hay límites. Después de reconocer que no le importan los derechos humanos y que su estrategia contra las drogasse basa en "disparar a matar", el controvertido mandatario ha revelado una lista de 159 cargos públicos a los que acusa de estar vinculados con el narcotráfico y a los que les ha dado un ultimátum:"Tenéis 24 horas para personaros en vuestras unidades o voy a machacaros".

Foto: Soldados filipinos frente a un cartel electoral de Rodrigo Duterte en Davao, Mindanao, en mayo de 2016 (EFE) Opinión

No es ninguna sorpresa; durante la campaña electoral ya prometió acabar con el crimen organizado y las drogas en Filipinas en sus primeros seis meses de mandato. En este caso, los 159 jueces, políticos, policías y militares tienen a sus espaldas delitos comprobados y verificados por la Policía y el Ejército, ha dicho Duterte enla base naval de Panacan, en Davao, ciudad de la que fue alcalde durante años y donde se ganó la fama de duro con la delincuencia que le impulsó a la Presidencia del país en mayo.

La lista incluye a 8 jueces, 53 alcaldes y exalcaldes, 3 congresistas, y 95 policías y militares.Los jueces deberán entregarse al Tribunal Supremo, los policías al jefe de la Policía Nacional de Filipinas, los militares al jefe del Estado Mayor y funcionarios al Ministerio del Interior."Si no (lo hacéis), ordenaré a las Fuerzas Armadas de Filipinas que vayan a por vosotros", amenazó.

Además, ordenócancelar los permisos de armasy las licencias de los policías y militares mencionados en la lista, y urgió a los agentes y soldados asignados para la protección de los acusados a que abandonen sus puestos y regresen a sus unidades.El presidente filipino quiso, por otra parte, destacar que todos ellosserán juzgados de acuerdo con la leyy que bajo la Constitución del país son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.

Sin embargo, apuntó quedecidió publicar la listade nombresporque le debía la verdad al pueblo filipino."Es muy importante que el pueblo conozca como están las cosas en el país. Es el compromiso que asumí cuando juré el cargo", manifestó Duterte, quien fueinvestido el 30 de juniopasado para un mandato único deseis años.

Primeras entregas

"Es mi apuesta, he apostado mi vida, mi honor",agregó Duterte, que dijo que en caso de error, él será el único responsable."Yo pedí la lista y que se revalidara. Yo soy el que la está leyendo y soy la única persona responsable de la misma", subrayó.Pocas horas después de publicar la lista,varios oficiales de los gobiernos locales se entregarona las autoridades para defenderse de las acusaciones.

"Quiero limpiar mi nombre. Estoy aquí para que el público conozca la verdad", dijo al diarioInquirerSamsodin Dimaukom, el alcalde de la localidad deDatu Saudi-Ampatúan, de la provincia de Maguindanao, en el sur del país.También se han entregado en distintas comisarías de la PolicíaCipriano Violago, alcalde de San Rafael (provincia de Bulacan);Martin de Guzman, alcalde de Bauang (provincia de la Union); y la antigua alcaldesa de Surigao del Sur,Rasmiya Macabagos.

La publicación de la lista forma parte de la guerra contra las drogas de Duterte, que desde el pasado 10 de mayo -un día después de las elecciones generales en el país- se hacobrado la vida de más de 850 personas, según los recuentos de medios locales.

El mandatario ha recibido numerosas críticas por el elevado número de víctimas de varias organizaciones como la ONU, que ha calificado la campaña antidrogas de Duterte como una "violación de derechos y libertades fundamentales".

"Mis órdenes son disparar a matar. No me importan los derechos humanos. Créame. Me importa una mierda lo que digan. Esta guerra es contra las drogas"

En respuesta, Duterte aseguró que "le da igual" el número de víctimas mortales que pueda dejar su iniciativa antidroga y defendió que se trata de una medida necesaria."Odio matar a seres humanos (...) Pero tengo que hacer algo con el crimen y las drogas", dijo el mandatario. "Mis órdenes son disparar a matar. No me importan los derechos humanos. Créame. Me importa una mierda lo que digan. Esta guerra es contra las drogas y aquí tenemos una crisis", dijo este sábado Duterte en Davao, según el diario The Philippine Star.

Pese a su violenta campaña, Duterte goza de una enorme popularidad en Filipinas, y las últimas encuestas apuntan a que un 91 por ciento de los entrevistados confían en su nuevo presidente, la puntuación más alta recibida jamás por un mandatario filipino.

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