CON UN POTENTE MOTOR TURBO DE 310 CABALLOS

Honda Civic Type R, un coche de carreras para la carretera

Ofrece un modo de conducción +R más radical pensado para su utilización en circuito

Honda lanza al mercado el nuevo Civic Type R, su oferta más radical en el segmento compacto, con un motor con turbocompresor de 310 caballos. Un coche pensado para la competición pero que puede circular por las carreteras abiertas al tráfico y cuyo precio de venta es de 34.500 euros.

La marca japonesa siempre ha tenido en la competición un importante punto de apoyo y la deportividad de algunos de sus modelos ha sido siempre una referencia. Tal es el caso del NSX, un espectacular biplaza al que se llegó a denominar el Ferrari japonés y para el que ya hay un sucesor. También el S2000, un delicioso deportivo biplaza roadster equipado con un magnífico motor atmosférico de 2 litros con 240 caballos. Y por supuesto las diferentes generaciones del Civic Type R.

El nuevo Type R llega en un año muy especial para Honda, en el que ya ha presentado los renovados Civic y el todocamino compacto CR-V, a los que ahora se añade esta versión deportiva más extrema del modelo compacto. Y antes de acabar este año casi mágico para Honda llegarán el HR-V, que se integra entre los todocamino del segmento B, los coches de moda. Y por si todo esto fuera poco, antes de acabar el año también mostrará su nuevo Jazz.         

El Civic, el vehículo del segmento compacto, es el modelo más vendido de Honda en su historia. Desde el año 1972, cuando se lanzó la primera generación, se han vendido más de 20 millones de unidades en todo el mundo. El primer Civic Type R se lanzó al mercado en el año 1997 con un motor de 187 caballos, pero esta versión no se vendió en Europa. La primera generación para Europa llegó en 2001, la segunda en 2007 y tras cinco años de espera, ahora llega la tercera generación del Type R.

El nuevo modelo es realmente espectacular en todos los sentidos. Si nos fijamos en su aspecto exterior, el coche es muy llamativo, con un gran alerón trasero, con un deflector en la parte posterior, con sus cuatro tubos de escape o con un frontal muy bajo y lleno de entradas de aire. También en el lateral, tras el paso de rueda delantero encontramos varias salidas de aire.

Pero esta estética tan escandalosa no es para llamar la atención. Cada detalle tiene su misión, con el objetivo de hacer del Type R un coche muy eficaz en las condiciones más extremas, como puede ser un circuito. El coche tiene un fondo casi plano y por ello es necesario el difusor trasero. El gran alerón trasero es imprescindible para crear más carga aerodinámica a alta velocidad. Y las tomas de aire delanteras son imprescindibles para ofrecer ventilación suficiente al motor y a los frenos.

Si el exterior es muy llamativo lo es casi más el interior. Unos auténticos asientos de competición, de tipo bacquet, y un puesto de conducción en el que no hay nada superfluo. Todo está pensado para que el conductor pueda rodar al límite en las condiciones más extremas.

También incorpora una pantalla central con información específica para el conductor. Entre las diferentes opciones que permite, se pueden visualizar en ella las fuerzas G a las que se somete el vehículo, presión de los frenos y posición del pedal del acelerador, presión de turbo, temperatura del agua, presión del aceite y temperatura del aceite. Y por supuesto un equipo de cronometraje con tiempos por vuelta o aceleraciones.

Este vehículo está pensado para poder rodar en un circuito, pero por supuesto permite una utilización normal en carreteras abiertas al tráfico. Para ello sus armas son un espectacular motor turbo de 310 caballos, una caja de cambios manual de seis marchas con unos desarrollos muy cortos, que permiten estrujar al máximo el rendimiento del motor.

También un diferencial autoblocante para conseguir la máxima capacidad de tracción cuando hace falta, cuando estamos rodando en circuito y necesitamos todo el par motor. Y un equipo de frenos desarrollado por Brembo específicamente para este coche. Unos grandes discos ventilados y perforados, con cuatro pistones que aseguran una muy buena frenada. Y también unas llantas que permiten una muy buena ventilación de los frenos.

Honda ha elegido el circuito de Slovakian ring, en las proximidades de Bratislava, para realizar esta primera toma de contacto con un coche tan radical como este. Un trazado muy selectivo, pero también muy largo, con constantes apoyos y con frecuentes rasantes, en el que poner a prueba el coche.

El asiento permite una perfecta sujeción del cuerpo, gracias a los grandes apoyos laterales. A partir de ahí se puede empezar a rodar. El motor es bastante civilizado, ofrece su par máximo a partir de las 2.500 vueltas, pero cuando proporciona todo su empuje es cuando rueda por encima de las 5.000. En cualquier caso es un motor bastante elástico para el concepto de coche que es.

Su caja de cambios tiene una gran precisión, algo que siempre ha caracterizado las cajas de Honda, y en este caso el movimiento de la palanca es realmente mínimo. Con ello, su manejo es perfecto. Y lo mismo ocurre con la dirección, bastante dura para que el conductor tenga sensaciones de lo que está ocurriendo en el asfalto.

El coche tiene unas suspensiones bastante rígidas y por primera vez en un Type R incorpora suspensión adaptativa en las cuatro ruedas. Con ello la dureza se va ajustando en función de las condiciones de uso y del trazado por el que circulamos. Y también incorpora un sistema por el que en las curvas se frena la rueda interior para ofrecer aún más agilidad y una mayor velocidad de paso por curva.

Pero el Honda Civic Type R esconde un as en la manga, o mejor dicho en el salpicadero. En la parte izquierda del cuadro de instrumentos encontramos una tecla +R. Al presionarla el coche se hace aún un poco más radical en su comportamiento y el conductor lo nota con el cambio del cuadro de instrumentos que se tiñe de rojo.

Entonces la respuesta del motor es aún más rápida tras pisar con fuerza el acelerador, las suspensiones adaptativas adoptan un tarado hasta un 30% más rígido que en el modo normal, la dirección se hace más dura y el control de estabilidad, VSA según la denominación de Honda, se reajusta para actuar más tarde.

El nuevo Type R es un coche pensado para la competición, para poder rodar en un circuito solo con la necesidad de instalar unas barras antivuelco, pero al mismo tiempo también es un coche que se puede usar a diario por las carreteras abiertas al tráfico. Eso sí, hay que tener mucha sangre fría para rodar a diario con este coche y hacerlo de manera tranquila, cumpliendo con todos los límites legales.

La gama del nuevo Type R es muy sencilla, una variante básica, con todo el equipamiento mencionado que tiene un precio de 34.500 euros. Y por encima una versión más completa, con el acabado GT, en el que a todo lo que trae de serie se le añaden un pack de seguridad con varios sistemas de ayuda a la conducción como el aviso de señales, el sistema de luces automáticas, o la alerta de tráfico cruzado, o de colisión frontal o de cambio de carril. El precio de esta versión GT es de 37.000 euros,. Las primeras entregas para el mercado español serán en septiembre.

Y un detalle importante, el coche es un compacto de 5 puertas con tracción delantera y con caja de cambios manual. No está previsto que se lance una versión con carrocería de tres puertas, y tampoco está prevista una variante de tracción trasera o de tracción 4x4. Y lo mismo ocurre con el cambio manual. No habrá un cambio de doble embrague para este modelo...al menos de momento.
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