CLIENTES DE ALTOS PATRIMONIOS

Bankinter busca a contrarreloj salvar 200 M que le ha quitado a Caixa en banca privada

El banco fichó a dos banqueros pero canceló el contrato de agencia por una querella de CaixaBank. Ahora busca una solución para que no se vayan a otro competidor

Foto: María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter. (EFE)
María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter. (EFE)
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El movimiento sigue siendo continuo en la banca privada de Bankinter. La entidad ha sido una de las más agresivas en los últimos años al captar clientes y talento desde otras redes de banca privada. Uno de estos movimientos generó fricciones con CaixaBank, por el fichaje de dos banqueros veteranos, Emilio Antón y Guillermo Laborda. Llegó a haber una querella encima de la mesa. Ahora, Bankinter busca una solución para salvar los más de 200 millones que, según fuentes del mercado, le ha quitado a CaixaBank. Ni los bancos ni los banqueros han querido hacer comentarios.

Bankinter incorporó a estos dos banqueros como agentes financieros exclusivos. Pero canceló el contrato de agencia a cambio de que CaixaBank retirara una querella por competencia desleal y la amenaza judicial no fuera a más. Sin embargo, Antón y Laborda se habían llevado ya clientes de una a otra entidad durante los siete meses en que trabajaron para Bankinter, entre julio de 2019 y febrero de 2020. Algunos de ellos eran nombres importantes, ya que los banqueros estaban en el equipo de Altium, enfocado a patrimonios de más de 10 millones de euros.

En febrero, un mes antes del inicio del confinamiento por el coronavirus, Bankinter y CaixaBank evitaron ‘in extremis’ con un pacto de no agresión que el asunto llegara a los tribunales, tal y como informó El Confidencial. Este acuerdo consistió en parar el trasvase de clientes, y el banco presidido por Pedro Guerrero canceló el contrato de agencia. Precisamente, uno de los dos banqueros, Emilio Antón, es sobrino político de Pedro Guerrero —lo es en realidad de su esposa—, y también es primo de Gonzalo Antón, que tenía una posición relevante en la banca patrimonial de Bankinter y acaba de fichar por BNP Paribas.

Más allá de los lazos familiares y del ruido que este asunto ha generado en la banca privada de Bankinter, que está en plena reorganización de su cúpula y que ha sufrido en los dos últimos años decenas de salidas y entradas de banqueros por la agresividad con que trabaja el banco, la entidad no quiere renunciar al patrimonio captado desde CaixaBank. Y para los dos banqueros tampoco sería fácil volver a mover a los clientes. Es decir, firmar por otro banco y volver a convencerles del cambio. Fuentes financieras apuntan a que el éxito de estos dos banqueros moviendo patrimonio ha sido mayor del que es habitual, ya que tenían una cartera de 400 millones y se han llevado 300 millones, pero que no sería fácil repetir la misma ratio.

Así, ambas partes, Bankinter y sus dos ex agentes financieros, están intentando poner a un tercero de por medio que salve el asunto sin tener que trabajar directamente para el banco. La solución podría pasar por poner entre medidas una entidad que trabaje como asesora de Bankinter, requisito que cumplen decenas de empresas de asesoramiento financiero (EAF).

Sin embargo, el hándicap de esta operación es que entra un nuevo jugador en el reparto de comisiones que genere la cartera, y alguien tiene que renunciar a este mordisco, ya sea Bankinter, los banqueros o las dos partes. El contrato de agencia que tenían con Bankinter implicaba repartirse los ingresos por las comisiones que pagan los clientes. Esta forma de trabajar como agentes exclusivos (autónomos) atrae a banqueros consolidados que por esta vía perciben más ingresos que contratados con salario.

Pero en este caso, al incorporarse una EAF, el reparto debe ser diferente. Y es en este momento en el que están Bankinter y los dos banqueros, ya que estos están negociando con varias firmas para maximizar sus ingresos, según fuentes del mercado. Paralelamente, Bankinter tendrá que decidir si mantiene el porcentaje (de al menos el 50%) que suele llevarse de las comisiones o, en este caso, cede una parte.

Todas estas conversaciones se están llevando contrarreloj. La pandemia dejó este embrollo en 'impasse', pero ahora se ha retomado buscando una solución con ciertas prisas, dado que los clientes están en una posición intermedia entre Bankinter y los dos banqueros a los que habían seguido desde CaixaBank.

Emilio Antón y Guillermo Laborda constituyeron en agosto de 2019 una sociedad para centralizar a través de ella el contrato con Bankinter. Talylor Wealth SL tiene así como objeto social “actuar habitualmente en la negociación o formalización de operaciones típicas de la actividad en una entidad de crédito, en nombre y por cuenta de esta, con el carácter de entidad de crédito”. Desde febrero, la sociedad no tiene vinculación directa con ningún banco.

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