TRAS LAS PRIMARIAS DEL FIN DE SEMANA

Los inversores hacen balance y contienen el desplome de los mercados argentinos

Mientras los candidatos se pasan la patata caliente de un lado al otro, el bono y el peso siguen cayendo en valor, pero menos que el lunes, cuando los CDS dispararon las expectativas de default

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Tras el descalabro de los mercados argentinos del lunes, los primeros movimientos del martes apuntan a una volatilidad más moderada. Mientras el peso argentino cae un 8,77% frente al dólar (respecto a las caídas a dos dígitos del lunes), el bono soberano a nueve años pierde un 5% en rentabilidad (respecto al retroceso del 26% del lunes). El principal índice bursátil del país, Merval, que se desplomó el lunes un 38%, sube el martes un 11%.

El 'credit default swaps' (CDS) a cinco años —activos que protegen al comprador de un eventual impago— subieron 317 puntos básicos desde los niveles de ayer, hasta alcanzar una probabilidad implícita de 'default' del 75%. En España, las principales cotizadas afectadas por el país latinoamericano cotizan con relativa normalidad, a excepción de Prosegur, que va camino a dejarse casi un 20% en dos sesiones por su exposición a la economía argentina.

Los mercados argentinos quedaron patas arriba después de que el fin de semana el peronista Alberto Fernández se impusiese en las primarias sobre el actual presidente, Mauricio Macri. El peso se devaluaba el lunes un 21% frente al dólar, mientras que los bonos disparaban la rentabilidad a dos dígitos. Los CDS a cinco años daban una probabilidad implícita de 'default' del 70%.

Todavía quedan cerca de tres meses para la segunda vuelta (27 de octubre) pero, de momento, los candidatos ya allanan el terreno de cara a los comicios. Al ser preguntado el lunes sobre la reacción de los mercados, Macri aseguró desde La Casa Rosada que el Banco Central y Ministerio de Economía se habían estado reuniendo (los tipos de interés subieron ayer hasta un 74%, en máximos de 2002) y añadió que “yo no voy a dejar solos a los argentinos en este tema”.

[Las políticas económicas aplicadas en Argentina: los errores de Kirchner y Macri]

Sin embargo, avisó de que “por más que nosotros lo contengamos exitosamente durante todo el proceso electoral, si se confirmase que el Kirchnerismo gana las elecciones en octubre o en noviembre, el problema va a estar…esto solamente es una muestra de lo que va a pasar”. Asimismo, el presidente (que lleva cas cuatro años al frente del país latinoamericano) ha vinculado la situación económica que se podría dar si ganase Fernández con una huida de capital y comercio con el extranjero. “El mundo ve nuestro pasado como el fin de la Argentina”, zanjó.

Macri, sobre los mercados: "Esto es solamente es una muestra de lo que va a pasar". Mientras, Fernández pregunta: "¿Cómo piensa que lo puedo ayudar, si está orgulloso de lo que hizo?"

De momento, Fernández se defiende ante el descalabro de los activos del lunes. Al ser preguntado por la divisa argentina, el candidato respondía el lunes, en un canutazo con los medios, que “lamentablemente es lo que pasa cuando un gobierno durante tanto tiempo no dice la verdad sobre la economía y un día la verdad aparece”.

Posteriormente, Fernández se lavó las manos en una entrevista en Net TV, preguntando, “¿qué puedo hacer yo? Soy un candidato… mi lapicera no firma decretos ni soluciones. ¿Cómo piensa que lo puedo ayudar, si [Macri] está orgulloso de lo que hizo?”. Y es que el candidato acusa al todavía presidente de dejar al país en virtual cesación de pagos, defendiendo por otro lado que el “de ningún modo” quiere “entrar en 'default'”, es decir, no pagar la deuda que debe la nación latinoamericana.

Los analistas miran desde fuera

A su vez, los analistas extranjeros hacen también su balance. “Alberto Fernández ganó con un margen mucho más grande de lo anticipado por los sondeos y los mercados han digerido esta transición”, explican desde Bank of America. “Nuestro escenario base asume que el nuevo gobierno será moderado y que continuará comprometido con el Fondo Monetario Internacional (pero que renegociará los términos del programa [de rescate]) y que empezará a ajustar la política fiscal”.

En este contexto, los expertos de Bank of America prevén que Alberto Fernandez persiga unas políticas más moderadas que las de el gobierno de Cristina Kirchner, "aunque no estamos seguros de cómo responderá la confianza del mercado al principio debido a la respuesta vista el lunes y las altas necesidades financieras que se esperan para los próximos años". Asimismo, los analistas también anticipan "una economía más cerrada que la de Macri, una versión sutil de un control de capitales y represión financiera".

En Jefferies, los analistas creen que el mercado exagera. "Solo hay unas cuantas veces en la vida de un inversor en las que uno llega a ver un índice —en este caso el Merval— colapsar en un -37%", explican. "La noticia de la derrota de Macri en las primarias aumenta las expectativas de que la oposición populista busque renegociar o dejar sin pagar los créditos del FMI... Creemos que el mercado exagera", argumentan desde la firma, donde creen que la complacencia había sido muy elevada de cara a las elecciones, sobre todo teniendo en cuenta que Macri obtuvo una victoria muy ajustada (51-49%) en octubre de 2015.

Desde la gestora creen que este resultado electoral "no significa para nada que vayan a volver las políticas peronistas de Kirchner o que se vayan a revertir las reformas actuales". Y es que desde Jefferies argumentan que el mayor equilibro entre exportaciones e importaciones, los ya altos tipos de interés, la caída del petróleo y unas relaciones con el FMI mejores que antes suavizarán y pondrán suelo a cualquier medida por parte de un nuevo gobierno.

Si Alberto Fernández es elegido, como esperamos ahora, la continuación de la ortodoxia política es un riesgo significativo

Desde Schroders se muestran más cínicos. "Habíamos visto varios brotes verdes en la economía argentina, incluyendo la disminución de la inflación desde niveles muy altos, un creciente superávit comercial, cierta estabilidad monetaria y algunos indicadores de crecimiento interno que se volvieron positivos", explican. "De los resultados del domingo se desprende claramente que la población no los ha sentido, y la votación fue una reacción a las recientes dificultades económicas".

Asimismo, desde la casa de análisis sueñan despiertos con lo que podría haber sido: "Argentina se había encaminado hacia la normalización económica mediante la aplicación de políticas monetarias y fiscales restrictivas, junto con un programa muy amplio del FMI", argumentan. "El FMI acordó financiar las necesidades de financiamiento externo del país a cambio de ortodoxia macroeconómica. La economía necesita otros 12-18 meses de continuidad política para ver los beneficios de tales medidas".

"Sin embargo, si Alberto Fernández es elegido, como esperamos ahora, la continuación de la ortodoxia política es un riesgo significativo"; zanjan. Desde Schroders creen que, aunque el plan económico de Fernández aún no está claro, su popularidad es impulsada principalmente por su compañera de fórmula, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "Kirchner ha sido muy crítica con el acuerdo con el FMI, la eliminación de los controles de capital y los aumentos de los aranceles energéticos, además de tener varias acusaciones de corrupción en su contra", matizan. "El propio Alberto Fernández también hizo comentarios radicales durante la campaña, incluyendo el restablecimiento de los controles de capital y el relanzamiento del crecimiento mediante la flexibilización de la política fiscal y monetaria. Si modera estos puntos de vista en los próximos meses es una pregunta abierta".

En este contexto, desde Schroders avistan curvas: "Es probable que la caída de la divisa, la corrección de la bolsa y la reacción del mercado de bonos de ayer afecten a la confianza y traigan de vuelta la inflación, haciendo que el impulso económico para octubre sea peor de lo que es actualmente y, por lo tanto, es probable que Fernández mantenga una amplia ventaja", prevén.

"Dada la gran cantidad de deuda denominada en dólares estadounidenses y las importantes necesidades de financiación en 2020 y 2021, la depreciación de la moneda aumentará la proporción de la deuda en el PIB, lo que ejercerá una mayor presión sobre las cuentas fiscales. Por lo tanto, es probable que el riesgo de solvencia y liquidez aumente significativamente si Fernández gana las elecciones de octubre". Con todo, los analistas aun creen que no verán un plan económico en el próximo año natural, lo cual también agravará la incertidumbre.

Desde Goldman Sachs creen que el vaivén de los mercados supondrá un impulso aun mayor para la victoria de Fernández en los comicios de octubre: "El probable deterioro de la confianza y la resultante rebaja de las condiciones financieras en los próximos días y semanas puede que suponga un viento de cara aun más fuerte sobre una economía que ya estaba frágil". "Desde un punto de vista político, las renovadas presiones sobre el peso podrían retrasar aun más la incipìente caída de la inflación, dañando la imagen de la administración de Macri y reduciendo aun más las posibilidades de que este sea reelecto".

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