Entre los fundamentales y la geopolítica

Esquizofrenia en el mercado del crudo: ¿qué han visto los 'hedge' para ponerse largos?

La desaceleración de la demanda es la que está marcando el ritmo de un mercado que se encuentra sumido en un ciclo bajista desde julio de 2014

Foto: Parqué de Nueva York. (Reuters)
Parqué de Nueva York. (Reuters)

El mercado del petróleo se mueve en un escenario de máxima incertidumbre. Mientras que los fundamentales presionan los precios a la baja, los inversores miran de reojo a las tensiones entre Irán y Occidente por si acaso la situación se acaba yendo de las manos y dispara contra pronóstico el precio del barril. No en vano, por el estrecho de Ormuz transita el 21% del oro negro del planeta y ya lo avisó el mes pasado el asesor militar del líder supremo, Yahia Rahim Safaví: "El primer disparo en el golfo Pérsico empujará los precios del petróleo por encima de los 100 dólares".

Pero por el momento, el barril se mueve en un sube y baja en un rango que oscila entre los 60 y los 67 dólares en el caso del Brent de referencia en Europa, con picos de hasta el 6% de subida cuando las informaciones apuntan a un agravamiento de la situación que posteriormente son corregidos. De momento la desaceleración de la demanda es la que está marcando el ritmo de un mercado que se encuentra sumido en un ciclo bajista desde julio de 2014, cuando vio por última vez el barril a 100 dólares, en el que ha quedado demostrado que la capacidad de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus socios para favorecer el aumento del precio es ya limitada como consecuencia de la intrusión del 'shale oil' estadounidense que amenaza la hegemonía mundial del cártel.

Evolución del precio del Brent.(Bloomberg)
Evolución del precio del Brent.(Bloomberg)

Prueba de ello es que el Brent se mantiene por debajo de los 70 dólares el barril a pesar de los recortes de producción de la OPEP, que se sitúa en la más baja de 2015 como consecuencia tanto de la bajada voluntaria de las cuotas, como de los factores estructurales y geopolíticos que ha reducido la oferta por parte de varios de sus miembros, entre los que se encuentran Venezuela o Irán.

Es la desaceleración de la demanda provocada tanto por la ralentización del crecimiento de la economía global y como por la guerra comercial, que estalló definitivamente hace más de un año entre Estados Unidos y China y otros países, la que está marcando el comportamiento del mercado. Así, las últimas estimaciones de BBVA Research sitúan el crecimiento de la misma en 1,18 millones de barriles diarios en 2019, lo que supone 360.000 barriles menos que en 2018.

Los 'hedge' deshacen cortos

Sin embargo, mientras la mayoría de los partícipes del mercado continúan dando más importancia a los factores bajistas del mercado como son la caída de la demanda y el aumento del bombeo de los países que no pertenecen a la OPEP, principalmente EEUU —que está cerca de marcar récord de producción en los 9 millones de barriles diarios, con unas exportaciones cercanas a los 3 millones de barriles después de acometer inversiones en infraestructura de transporte y oleoductos por unos 120.000 millones de dólares en los últimos cinco años—, hay dos potenciales conductores que están convenciendo a los 'hedge funds' para volver a apostar por el oro negro en las últimas semanas.

Por un lado, la posibilidad de que la Reserva Federal rebaje los tipos de interés esta misma semana y, por otro, el cierre de la ruta de transporte marítimo más importante del mundo como es el estrecho de Ormuz están haciendo que los inversores estén comprando futuros sobre el crudo al mayor ritmo desde hace un año, según los datos recopilados por 'Reuters'.

La semana pasada, las carteras de los 'hedge funds' impulsaron su posición larga neta —esto es, la diferencia entre las apuestas bajistas y alcistas— en los seis principales contratos de petróleo de un equivalente a 84 millones de barriles hasta un total de 647 millones de barriles. Las apuestas a un alza de los precios, es decir, los largos, subieron en 76 millones de barriles mientras que los cortos bajaron en 8 millones de barriles, según los datos de 'Reuters'. Se trata del mayor incremento semanal de la posición larga neta en una semana desde agosto de 2018.

Con ello, la ratio largos/cortos en el West Texas estadounidense y en el Brent aumentó la semana pasada hasta 4,33 desde los 3,82 de la semana anterior y su último mínimo, firmado el pasado 18 de junio, en los 3,64.

El primer disparo en el golfo Pérsico empujará los precios del petróleo por encima de los 100 dólares

Un giro de 180 grados que se produce después de cerca de dos meses en los que los 'hedge funds' han ido liquidando sus posiciones largas y abriendo cortos preocupados por el frenazo de la economía y la desaceleración de la demanda global. De hecho, a finales de mayo y principios de junio, los analistas empezaron a avisar de la posibilidad de que este año el crecimiento de la demanda fuera el menor en años y los especuladores aceleraron las ventas en el mercado.

Pero el estallido de las tensiones entre Estados Unidos e Irán a raíz de dos supuestos ataques a sendos petroleros japoneses en el Golfo cambió esta tendencia, que se ha visto al tiempo alimentada por un recorte de los tipos de interés de la Fed y nuevas medidas de estímulo por parte de otros bancos centrales, como el BCE, que puedan estimular la economía. Solo los próximos meses dirán quién estaba en lo cierto, si aquellos que apostaban por un rally o los inversores que seguían mirando con pesimismo la llegada del final de ciclo económico.

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