¿Final de la remontada del petróleo o ventana de entrada?

Desde los máximos del 25 de abril, el barril de Brent ha retrocedido un 6% hasta los 70 dólares mientras que el Texas estadounidense ha caído hasta la zona de los 62 dólares

Foto: Petroleo (Reuters)
Petroleo (Reuters)

Con mayo ha llegado la corrección de los precios del petróleo después de el mejor arranque de año de su historia. Un rally que redondeando ha supuesto una recuperación del 40% después de las fuertes caídas experimentadas a final de 2018 principalmente por el miedo a un frenazo de la economía global e, incluso, a las especulaciones sobre la proximidad de un cambio de ciclo o una recesión en Estados Unidos adelantada por la inversión de la curva de deuda.

Así, desde los máximos del 25 de abril, el barril de Brent ha retrocedido un 6% hasta los 70 dólares mientras que el Texas estadounidense ha hecho lo propio hasta los 62 dólares. Y el problema con la situación actual del mercado del crudo es que hay argumentos que apoyan tanto la teoría de que se trate de un paso atrás antes de coger impulso para continuar por la senda alcista como un punto y final en la remontada.

Prueba de ello es el comportamiento que mostró el barril el pasado jueves. El día anterior, la Administración de Información Energética de Estados Unidos informó de una disminución de los inventarios en casi 4 millones de barriles cuando el mercado esperaba un aumento de 1,2 millones en línea con las cinco semanas anteriores. Una noticia que, a priori, debería haber calentado el precio y más con el aumento de las tensiones en Oriente Medio después de que el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, anunciara el domingo anterior el despliegue de un grupo de ataque de portaaviones y bombarderos en la región para avisar a Irán que cualquier ataque a los intereses de Washington o sus aliados sería contestado con "fuerza implacable", lo que debería haber presionado el precio del barril hacia arriba.

Sin embargo, estas informaciones fueron eclipsadas por el riesgo de un recrudecimiento de la guerra comercial entre la Administración Trump y China ante la posibilidad de una ruptura de las negociaciones.

"Al final, la posibilidad de que se reactive la guerra comercial ha puesto en alerta a los inversores", explica a Cotizalia Joaquin Robles, analista de XTB. "Si vuelven los aranceles, esto afectaría a la economía y el mercado está más condicionado por las perspectivas económicas en estos momentos que por el comportamiento de la oferta y la demanda", afirma.

En este sentido, Vandana Hari, de Vanda Insights, aseguraba en su último informe que "el mercado está muy nervioso y el mínimo titular podría impulsar los precios en cualquier dirección, mucho más de lo que lo hacen normalmente". No es de extrañar, por tanto, que la media de los analistas de Bloomberg no muestre grandes cambios desde los niveles actuales y sitúan el Texas estadounidense entre los 60 dólares y los 63 dólares de cara a los próximos trimestres y el Brent europeo entorno a los 70 dólares en los que se encuentra ahora.

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Sin embargo, algunos expertos piensan que la reciente corrección es una buena ventana de entrada de cara a la segunda parte del trimestre y el inicio del tercero por varios motivos. Más allá de lo que pueda ocurrir con las negociaciones entre Pekín y Washington, lo cierto es que el impacto de la guerra comercial en la economía no ha sido al final tan abrupto como se auguraba. Por ello, algunos inversores prefieren volver el foco a la ley de la oferta y la demanda y, en este sentido, hay motivos para seguir creyendo en la subida.

Así, a la caída de los inventarios y a los posibles recortes, ya sean acordados por los países de la OPEP o por las tensiones geopolíticas en algunos países productores, hay que sumar el presumible aumento de la demanda en los próximos meses con el inicio de lo que en EEUU se conoce como la "driving season", la época del año en la que más desplazamientos en automóvil hay en el país y que dispara el consumo de gasolina y la demanda de crudo por parte de las refinerías.

Pero para el inversor minorista el mercado de petróleo puede ser complicado. Puede entrar directamente, pero en ese caso tiene que estar pendiente de los vencimientos. Por ese motivo, lo más recomendable es hacerlo mediante un ETF, especialmente en el caso de los más conservadores. Son muchos los fondos cotizados que hay en el mercado referenciados al petróleo, con lo que lo principal que debe tener en cuenta a la hora de elegirlo es la comisión.

En principio son muy bajas porque se trata de fondos en los que no hay que hacer mucha labor de gestión, la mayor parte de ellos se encuentra entre el 0,25% y el 0,50%. Según MorningStar, hay 103 ETF del sector energía y son los de Boost los que ofrecen las comisiones más bajas.

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