La facturación global de Ecija, en duda por la falta de unión real con las firmas 'integradas'
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acuerdos de marca y 'branding'

La facturación global de Ecija, en duda por la falta de unión real con las firmas 'integradas'

El bufete admite que no adquiere participaciones sociales de los despachos que dice fusionar, lo que cuestiona que sus ingresos globales declarados sean comparables con los de otras firmas internacionales

placeholder Foto: Imagen de la oficina de Ecija en Madrid.
Imagen de la oficina de Ecija en Madrid.

Las dudas sobre la facturación comunicada por el despacho de abogados Ecija no solo se extienden sobre los ingresos declarados por su entramado societario en España, tal y como ayer desveló El Confidencial. También está en entredicho la cifra de negocio que la firma se atribuye por su red de oficinas en el exterior. No tanto por la cuantía, sino por el hecho de que el bufete pueda legítimamente sumarse ese dinero y declararlo como parte de su facturación global, comparándola con la cifra de otras firmas españolas internacionales.

Según los datos publicados ayer por 'Expansión', en 2020, Ecija asevera haber ingresado 70,9 millones de euros, un 20,6% más que en el ejercicio anterior. De esa cantidad, siempre según lo comunicado por la firma, 43,5 millones corresponderían al negocio en España y 27,4 son facturación exterior.

Foto: Alejandro Touriño, socio director; Hugo Écija, presidente, y Pablo Jiménez de Parga, vicepresidente de Ecija.

Ecija asegura tener presencia en 16 países de Latinoamérica a través de “oficinas propias”, tal y como declaró Pablo Jiménez de Parga en la reunión global de socios celebrada a finales de noviembre del año pasado. De hecho, en sus comunicaciones, cada vez que anuncia la unión con algún bufete, emplea el término “integración”, concepto que sugiere la idea de compra y, por tanto, el establecimiento de algún tipo de vínculo societario entre ambas estructuras. Así lo hizo con los despachos CTA, de Brasil, el ecuatoriano GP&A o Chacón & Rodríguez, de México. Todas esas operaciones fueron comunicadas por Ecija como “integraciones”.

Sin embargo, el mensaje que se traslada públicamente, el de una compra, no cuadra con los precios anotados en la plataforma de negocio TTR. Según consta en dicho repositorio, Ecija adquirió Chacón & Rodríguez (con cuatro socios y 21 profesionales) por cinco millones de euros; GP&A (10 socios y más de 45 profesionales), por apenas 3,5 millones, y CTA (15 socios y 60 profesionales) por 7,3 millones. Cantidades ínfimas para hablar de integraciones o fusiones teniendo en cuenta el tamaño de las estructuras adquiridas.

Tras la unión con Elzen Abogados, Ecija admitió que no entra en el capital social de los bufetes que anuncia como "integrados"

Otra ‘adquisición’ (según se define en TTR) fue la del bufete argentino Elzen Abogados, adelantada por El Confidencial, que tuvo un importe de 2,5 millones de euros. Tras esa transacción, sin embargo, desde Ecija se trasladó un mensaje diferente respecto a los anteriores anuncios. A pesar de que el despacho volvió a calificar la unión como una “integración”, en unas declaraciones realizadas al diario 'Expansión' el 26 de febrero, la firma presidida por Hugo Écija señalaba que el "movimiento [la unión con Elzen] se alinea con el resto de operaciones acometidas en su despliegue internacional, respetando el capital social de la firma local y, por supuesto, su autonomía de gestión".

Es decir, el despacho admitió que no existe integración societaria con otras firmas. Un extremo que confirman diversas fuentes conocedoras de estos acuerdos, que indican que el contenido esencial de la mayoría de los pactos suscritos es trasladar al despacho local la marca y el ‘branding’ de Ecija. Poco más. Ni hay un entendimiento de culturas, ni se armonizan sistemas de facturación ni se ponen en común los mecanismos de compensación de socios. No se llevan a cabo el conjunto de complejas y lentas negociaciones que conlleva la unión de dos despachos. Tanto es así que Alejandro Touriño, socio director de Ecija, presumió de haber llevado a cabo la unión con Elzen Abogados “de manera íntegramente virtual”.

Foto: Ilustración: EC Diseño.

La pregunta, teniendo en cuenta lo descrito, es evidente: ¿puede Ecija atribuirse los ingresos de los bufetes que operan bajo su marca, pero sin vínculo societario, y comparar su facturación con la de otros despachos con presencia internacional como Garrigues, Cuatrecasas, Uría Menéndez o Gómez-Acebo & Pombo? La respuesta no puede ser sino negativa dado que Garrigues, Cuatrecasas y Gómez-Acebo & Pombo operan fuera de España con oficinas 100% propias. Y Uría lo hace a través de PPU, entidad independiente de la que posee el 30%, y de cuyos ingresos la firma solo se atribuye esa proporción. Es decir, la facturación que se anota Ecija de las firmas 'integradas' debería guardar relación con el porcentaje de capital social que tenga de las mismas para que la comparación fuera válida.

De este modo, cuando se publican los ‘rankings’ de facturación global de los bufetes, Ecija no compite en igualdad de condiciones con el resto de despachos. Una circunstancia que, hasta la fecha, no ha sido tenida en cuenta por quien elabora estos listados, ni ha suscitado dudas en la estrategia de comunicación de la organización que dirigen Hugo Écija y Alejandro Touriño, que esta semana no ha dudado en proclamarse "el cuarto mayor bufete español" a pesar de todo.

Comentarios malintencionados

Tras la publicación ayer, por parte de este medio, de la noticia que informaba que Ecija no había logrado acreditar los 34,2 millones de facturación anunciados en 2018 en sus cuentas, la dirección del despacho decidió guardar silencio. Sin embargo, según confirman diversas fuentes, la información provocó un profundo revuelo interno y algunos profesionales trasladaron a la dirección su inquietud por lo expuesto en el artículo. La respuesta de la cúpula fue restar importancia al contenido de la noticia y atribuirla a rumores o comentarios malintencionados, obviando que todas las cifras y sociedades mencionadas en el texto fueron incluidas por la propia firma en un documento que la dirección de Ecija envió a esta redacción para justificar los 34,2 millones.

Las sociedades y cifras de ingresos mencionadas por este diario fueron incluidas por Ecija en un documento para justificar su facturación

Las dudas sobre los números de Ecija no son nuevas en el sector. De hecho, se han ido incrementando conforme el despacho ascendía puestos en el ‘ranking’ de facturación, pero, hasta la fecha, nadie había cuestionado las cifras anunciadas, ni tampoco la coherencia de comparar su facturación global con la de otros despachos nacionales. Esta circunstancia no es ajena a los profesionales del bufete consultados. De hecho, muchos admiten su desacuerdo con la agresiva estrategia de comunicación del despacho, basada, aseguran, en inflar sus logros por encima de lo razonable, llegando incluso a deformar la realidad.

Las dudas sobre la facturación comunicada por el despacho de abogados Ecija no solo se extienden sobre los ingresos declarados por su entramado societario en España, tal y como ayer desveló El Confidencial. También está en entredicho la cifra de negocio que la firma se atribuye por su red de oficinas en el exterior. No tanto por la cuantía, sino por el hecho de que el bufete pueda legítimamente sumarse ese dinero y declararlo como parte de su facturación global, comparándola con la cifra de otras firmas españolas internacionales.

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