apenas 24 horas después de su anuncio

La titular vasca de Salud debuta con un revés: rechazo a su plan flexible en las residencias

Las tres diputaciones no asumen la pauta del nuevo protocolo de que todos los usuarios podrán salir "varios días" con la familia: habrá "paseos terapéuticos" cerca del centro y dos veces por semana

Foto: Una residente recibe la visita de una familiar en una residencia de Vitoria. (EFE)
Una residente recibe la visita de una familiar en una residencia de Vitoria. (EFE)

“Todas las personas podrán realizar salidas de la residencia, desde salir a dar un paseo hasta estancias de varios días con sus allegados”. La medida estrella del nuevo protocolo elaborado por el Gobierno vasco para la vigilancia y control del coronavirus en los centros sociosanitarios, y que flexibilizaba de forma notable el régimen de visitas a las residencias y las salidas al exterior de los usuarios, se ha quedado en agua de borrajas apenas 24 horas después de su anuncio toda vez que las tres diputaciones forales –las competentes en la materia– han descartado su aplicación.

No es, además, la única pauta que recoge el nuevo protocolo que no va a ser asumida por las diputaciones forales, que han apostado por un criterio más prudente y menos flexible al diseñado por el Gobierno vasco, en teoría con su consenso. De este modo, las diputaciones de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa dan un sonoro portazo a la nueva consejera de Salud, Gotzone Sagardui, en la que es la primera propuesta de calado que sale de su Departamento.

La consejera de Salud anunció este martes en su primera rueda de prensa este protocolo "humano" que gozaba de la "confluencia" de las diputaciones

Este martes, en la que fue la primera rueda de prensa de Sagardui para dar cuenta de la evolución del coronavirus en Euskadi, y que llegó transcurridos 18 días desde la oficialización de su nombramiento, la consejera de Salud anunció un nuevo protocolo “riguroso y humano” para preservar los “derechos” de los usuarios de las residencias de personas mayores que gozaba de la “unanimidad” y la “absoluta confluencia” de las tres diputaciones. Ahora, los tres ejecutivos territoriales han dejado en evidencia a las primeras de cambio a la sustituta de Nekane Murga al frente de la Consejería al no asumir algunas de las pautas recogidas en el protocolo en sus respectivas órdenes forales para regular las visitas y salidas.

El nuevo y flexible régimen de salidas queda en la práctica sin efecto, ya que las diputaciones no van a abrir la puerta a que los usuarios puedan permanecer “varios días” en los domicilios de sus allegados. En su caso, esta posibilidad se permitirá para casos excepcionales, pero de ningún modo con carácter general como establece el diseñado por el Gobierno vasco. Todo lo contrario. Las diputaciones ya han avanzado el contenido de sus órdenes forales y van en la misma línea: las salidas se permitirán “evitando, en todos los casos, los espacios cerrados y concurridos, priorizando los paseos terapéuticos, un máximo de dos veces por semana, alrededor del centro residencial, de una duración de una hora y con el acompañamiento de un máximo de dos personas por residente”.

Las salidas se permitirán evitando los espacios cerrados, priorizando los paseos terapéuticos, dos veces por semana, una hora al día y cerca del centro

Así se refleja, por ejemplo, en las órdenes de las diputaciones de Álava y Guipúzcoa, que comparten la misma literalidad en relación a las salidas de los usuarios de los centros residenciales, las cuales, “desde la prudencia y la responsabilidad, se podrán seguir realizando en todos los centros donde la situación epidemiológica lo permita” con las condiciones antes citadas. La Diputación de Vizcaya comparte este planteamiento, si bien abre un poco más la mano al establecer que las visitas se podrán desarrollar "al menos dos veces por semana" –frente al "máximo" fijado por los otros dos territorios– y posibilitar que no solo familiares puedan acompañar a los residentes al dejar de forma momentánea el centro para tomar aire. “Las salidas de las personas residentes serán, prioritariamente, paseos terapéuticos, en espacios abiertos del entorno de la residencia, acompañados por personas familiares o allegadas, preferiblemente con la misma persona del exterior, aunque se podrán hacer excepciones en función de las circunstancias”, señala en la información remitida a los medios de comunicación en torno al contenido de la Orden Foral, que entrará en vigor este mismo jueves.

La nueva consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, este martes durante su primera comparecencia en rueda de prensa. (Irekia)
La nueva consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, este martes durante su primera comparecencia en rueda de prensa. (Irekia)

De este modo, en ningún caso se va a asumir la pauta establecida por el Gobierno vasco, que determina que “todas” las personas residentes podrían “hacer estancias de varios días con sus allegados” fuera de los centros –“la compañía serán siempre las personas más estrechamente allegadas a la persona residente, absteniéndose familiares menos próximos o amistades no íntimas”, expone– con el argumento de que “el contacto con la familia o las personas más próximas es un derecho y una necesidad” de los residentes y “constituye además una medida de prevención del sufrimiento y deterioro psicológico”.

"Todas las personas podrán realizar salidas, desde salir a dar un paseo hasta estancias de varios días con sus allegados", refleja el protocolo que no aplicarán las diputaciones

“La posibilidad de recibir visitas y de realizar salidas fuera de las residencias, tras meses de confinamiento, se sustenta en el derecho de las personas mayores al trato igualitario y a la no discriminación, en un escenario en el que progresivamente se están levantado las restricciones a la movilidad para el conjunto de la ciudadanía”, refleja el protocolo, que ha sido aprobado en plena segunda ola del coronavirus, lo que está llevando a numerosas comunidades autónomas a establecer mayores restricciones y limitaciones de movilidad para hacer frente a la expansión del coronavirus, entre ellas el confinamiento de determinados núcleos de población. En todo caso, frente a la difícil situación que viven otras regiones, entre ellas Navarra, el Gobierno vasco defiende que la pandemia está en “tendencia lentamente decreciente” y considera que Euskadi ha podido superar ya el pico de esta segunda ola.

Hay otras medidas en el protocolo que ‘chirrían’ para las diputaciones, como fijar por “norma general” que “se acepta el contacto físico” entre las personas residentes y sus familiares, abriendo la mano de forma generalizada al contacto directo entre familias y residentes en “situaciones excepcionales” –el protocolo establece que en las “situaciones de cuidados al final de la vida se deberá proporcionar a las familias la posibilidad de contacto con la persona residente”, ya que “el final de la vida no es solo el momento de la agonía, cuando la persona ya está muy desconectada y la comunicación es difícil, sino la situación terminal, de manera que sea posible la expresión de los afectos y la resolución de asuntos pendientes, acciones tan necesarias para un buen morir”–.

En esencia, el régimen de visitas vigente hasta la fecha se mantendrá sin cambios, sin que las diputaciones introduzcan esa mayor flexibilidad planteada por el Gobierno vasco con el objetivo de fijar “unas condiciones en las que se garantice la dignidad, el cuidado físico y emocional de las personas residentes”, según defendió Sagardui. La Diputación de Vizcaya seguirá limitando las visitas a “una persona por residente, con horarios programados y con una duración máxima de una hora al día”, posibilitándose “al menos visitas dos veces por semana” por usuario y “preferiblemente con la misma persona del exterior, aunque se podrá hacer excepciones en función de las circunstancias”.

En Álava y Guipúzcoa, cuyas órdenes forales se publicarán “en los próximos días”, el criterio es prácticamente el mismo, si bien se recoge de forma específica que “no tiene que ser la misma persona” la que acuda a todas las visitas. “Las personas usuarias de los centros residenciales seguirán recibiendo visitas, así como realizando salidas al exterior, siempre y cuando la situación epidemiológica del propio centro, como del municipio, lo permita”, comparten ambas diputaciones como criterio general.

El País Vasco registra 62 fallecimientos por covid en los últimos siete días, la cifra semanal más alta desde el inicio de la segunda ola de la pandemia

A día de hoy, la fotografía del impacto de la pandemia en los centros residenciales para personas mayores deja 115 personas contagiadas en Guipúzcoa, de los que 55 corresponden a usuarios y 60 a trabajadores y un total de 326 casos activos en Vizcaya –214 residentes y 112 trabajadores–, mientras que en Álava se registran más de medio centenar de usuarios afectados por la pandemia. Aumenta la incidencia del covid-19 en las residencias vascas con nuevos casos pero también con más fallecimientos. En la última semana, entre el 14 y el 20 de septiembre, en el País Vasco se han registrado un total de 62 fallecimientos con coronavirus como "causa directa", según la información facilitada este miércoles por el Gobierno de Vitoria, lo que supone la cifra semanal más elevada desde el inicio de la segunda ola de la pandemia.

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