nuevo protocolo para centros sociosanitarios

Euskadi flexibiliza las salidas en residencias en plena segunda ola: podrán irse varios días

El Gobierno vasco establece un criterio menos restrictivo en el régimen de visitas a los centros y las salidas de los usuarios para preservar sus derechos ante la "tendencia decreciente" del covid

Foto: Una trabjadora de una residencia con un usuario. (EFE)
Una trabjadora de una residencia con un usuario. (EFE)

El Gobierno vasco ha elaborado un nuevo protocolo para la vigilancia y control del coronavirus en los centros sociosanitarios que flexibiliza de forma notable el régimen de visitas a las residencias y las salidas al exterior de los usuarios, que a partir de ahora podrán permanecer “varios días” en el domicilio de sus familiares. “Todas las personas podrán realizar salidas de la residencia, desde salir a dar un paseo hasta las estancias de varios días con sus allegados”, refleja el documento, que ha sido consensuado con las tres diputaciones vascas, que en los próximos días aprobarán las regulaciones y pautas de actuación a seguir en sus territorios.

El nuevo protocolo ha sido dado a conocer este martes en rueda de prensa por la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, en la que ha sido su primera comparecencia ante los medios de comunicación para dar cuenta de la situación del coronavirus en Euskadi cuando han transcurrido ya 18 días desde su nombramiento al frente del Departamento en sustitución de Nekane Murga.

El Gobierno vasco ha apostado por aplicar un criterio menos restrictivo en las residencias de personas mayores en plena segunda ola de la pandemia, y que está llevando a otras comunidades a endurecer las medidas a todos los niveles ante la progresiva expansión del coronavirus, entre ellas el confinamiento de determinadas áreas de población. Para ello, el Ejecutivo de Vitoria se ampara en la “tendencia lentamente decreciente” del covid-19 en los últimos días en Euskadi –en las últimas 24 horas se han registrado 314 positivos, 73 menos que en la jornada anterior– y en la necesidad de “conjugar las medidas de control y aislamiento” en los centros sociosanitarios con el “contacto con sus seres queridos” que demandan sus residentes, según ha explicado Sagardui.

“El contacto con la familia o las personas más próximas es un derecho y una necesidad de las personas residentes en un centro de mayores u otro tipo de centro sociosanitario. Constituye, además, una medida de prevención del sufrimiento y deterioro psicológico que amenaza a las personas mayores y/o con discapacidad y a sus personas allegadas, como consecuencia de las medidas tomadas para prevenir la transmisión del virus”, refleja al respecto el nuevo protocolo para abrir la puerta de par en par a las visitas y a las salidas. “La posibilidad de recibir visitas y de realizar salidas fuera de las residencias, tras meses de confinamiento, se sustenta en el derecho de las personas mayores al trato igualitario y a la no discriminación, en un escenario en el que progresivamente se están levantado las restricciones a la movilidad para el conjunto de la ciudadanía”, remarca el documento, el cual –ha destacado Sagardui– goza de la "unanimidad" y la “absoluta confluencia” de las tres diputaciones, las competentes en materia sociosanitaria, y que ahora fijarán el calendario y regulación del régimen de visitas y salidas. "Previsiblemente, se presentará esta misma semana", ha vaticinado.

La nueva consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, este martes durante su primera comparecencia en rueda de prensa. (Irekia)
La nueva consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, este martes durante su primera comparecencia en rueda de prensa. (Irekia)

La principal novedad con respecto a las pautas establecidas en el ámbito residencial estriba en la posibilidad de que los usuarios de las residencias de personas mayores puedan abandonar las mismas durante “varios días” para permanecer con sus allegados. En todo caso, tanto para las salidas como para las visitas, "la compañía serán siempre las personas más estrechamente allegadas a la persona residente, absteniéndose familiares menos próximos o amistades no íntimas", según establece el protocolo, que actualiza las pautas de actuación establecidas en las residencias el pasado 24 de junio.

Las pautas fijadas para las salidas y las visitas se establecen para centros sociosanitarios "sin brote activo o situadas en lugares en cuyo entorno no hay una transmisión elevada, y sin transmisión comunitaria sostenida". Las visitas se deberán "planificar con antelación" y la persona que se responsabilice del residente deberá "hacer la vigilancia de síntomas y contactar con el Centro de Salud a la mínima sospecha". El protocolo recoge unas pautas de prevención a seguir dirigidas al usuario y sus allegados, como “desinfectar el domicilio previamente y con frecuencia durante la estancia: todas las superficies, gritos, interruptores, manillas…”. En este sentido, las toallas o servilletas serán de “uso exclusivo” de esta persona, que “tendrá un baño de uso exclusivo si es posible”.

El protocolo recoge unas pautas de prevención en el caso de las salidas, como “desinfectar el domicilio previamente y con frecuencia durante la estancia"

Aunque la pauta de distancia física de dos metros “es aplicable como norma general”, sí está permitido el “contacto físico” entre los allegados y la persona residente –éste se “acepta”, según recoge el protocolo– con la obligación de utilizar mascarilla “en todo momento”. “La dificultad de una persona mayor para tolerar el uso continuado de mascarilla no debe constituir un impedimento para salir de la residencia. Se deben hacer todos los esfuerzos necesarios para que la persona pueda disfrutar con su familia o personas allegadas, planificando las actividades de manera que la distancia física se mantenga de la mejor manera posible, en actividades preferiblemente al aire libre y evitando el contacto con terceras personas”, establece el protocolo.

Entre las recomendaciones, se aconseja permanecer el “mayor tiempo posible” en espacios abiertos durante la salida, “evitando los lugares públicos cerrados y la proximidad con personas ajenas a su círculo íntimo”, al tiempo que se pide a la persona cuidadora –un familiar “asumirá la responsabilidad principal durante la salida para velar por la aplicación de las pautas de prevención”– que lleve siempre consigo un frasco de gel hidroalcohólico para “aplicarla con frecuencia en sus manos y las de la persona mayor siempre que no sea posible el lavado con agua y jabón”. Asimismo, el familiar que se responsabilice de su cuidado “deberá extremar las medidas de higiene de manos y respiratoria”, con la recomendación de lavarse las manos entre “40 y 60 segundos” con agua y jabón “siempre antes y después de contactar físicamente con la persona mayor o sus utensilios”.

De cara al regreso a la residencia, el protocolo determina que “se gestionará a través de Atención Primaria la realización de una PCR el mismo día de su vuelta” para los usuarios que hayan permanecido “más de dos días” fuera del centro con sus allegados. En todo caso, esta prueba no se exigirá para aquellas personas que hayan dado positivo en los últimos seis meses o han transcurrido 14 días desde el inicio de los síntomas, con tres días sin síntomas, si se trata de una infección reciente”. Igualmente, en otros centros sociosanitarios que son sean de personas mayores no será necesaria la PCR a la vuelta al centro.

En relación al régimen de visitas, el protocolo establece que en la planificación de las mismas "debe establecerse las medidas necesarias para evitar la acumulación de personas, repartiendo los encuentros en un horario amplio", priorizando, además, la salida a patios o jardines. Cuando los encuentros sean en espacios cerrados, estas zonas "estarán bien ventiladas". No se realizará una PCR a la persona visitante, a quien una persona responsable del centro le "preguntará si presenta síntomas relacionados con covid-19 o si ha tenido contacto con personas contagiadas".

Las visitas en casos de "situaciones excepcionales" se limitan a una por residente y día, si bien "se valorarán excepciones en base a las circunstancias"

El protocolo también flexibiliza el régimen de visitas para "situaciones excepcionales", donde el contacto con la persona residente "se tiene que hacer en el marco más restringido de la propia habitación" del usuario. En estos casos, el personal sanitario del centro establecerá para cada situación concreta el procedimiento a seguir para minimizar el riesgo de infección. Se limitarán las visitas a una por residente y día, "preferiblemente la misma persona", aunque "se valorarán excepciones dependiendo de las circunstancias".

Estos criterios se aplicarán en el caso de las "situaciones de cuidados al final de la vida", en las que los centros "deberán proporcionar a las familias la posibilidad de contacto con la persona residente". "El final de la vida no es solo el momento de la agonía, cuando la persona ya está muy desconectada y la comunicación es difícil, sino la situación terminal, de manera que sea posible la expresión de los afectos y la resolución de asuntos pendientes, acciones tan necesarias para un buen morir", justifica. También estas pautas se establecen para las "situaciones cognitivas que imposibiliten la comprensión de la situación y/o el uso de medios alternativos de contacto con personas allegadas".

"Se trata de un protocolo riguroso y humano", ha defendido Sagardui, que pone en valor que el nuevo documento "homogeniza" las pautas para la vigilancia y el control del covid-19 en los centros sociosaniarios de los tres territorios vascos, "aunando toda la evidencia científica que se dispone en torno a la infección, pero sin descuidar los aspectos éticos". El objetivo, según ha ahondado, es establecer "unas condiciones elevadas de seguridad" pero, al tiempo tiempo, fijar "unas condiciones en las que se garantice la dignidad, el cuidado físico y emocional de las personas residentes".

Las residencias "están teniendo un comportamiento favorable", por lo que "hemos tratado de incluir elementos a la normalización social y afectiva"

Ante la posibilidad de que esta flexibilización en el régimen de visitas y salidas pueda incrementar el riesgo de contagios o conllevar un incremento de los positivos, la consejera de Salud ha constatado que "no existe el riesgo cero ni para estas personas de especial vulnerabilidad ni para otros ámbitos" y ha puesto de manifiesto que, si bien el colectivo de personas mayores es "muy vulnerable" y con una situación de salud "más complicada", las residencias "están teniendo un comportamiento favorable en general" ante la pandemia. "Lo que tenemos que hacer es seguir las medidas preventivas y seguir siendo muy prudentes", ha replicado al ser interpelada por esta cuestión. En este sentido, ha subrayado que, a la hora de elaborar el nuevo protocolo, se han tenido en cuenta las "circunstancias actuales" de la pandemia y las decisiones adoptadas a nivel institucional. "Hemos tratado de incluir elementos a la normalización de la vida social y afectiva, al igual que los estamos incluyendo en la población en general", ha apuntado.

País Vasco

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