ALBERGARÁN UN CRIADERO DE ESPECIES MARINAS

Gesto de Sánchez con el PNV a las puertas del 10-N: le cede los terrenos de Lemóniz

El Gobierno firma la orden de cesión gratuita a Vitoria de la central nuclear, cuya construcción estuvo marcada por la sangre de los atentados de ETA, y que ahora albergará una piscifactoría

Foto: Instalaciones de la central nuclear de Lemóniz. (EFE)
Instalaciones de la central nuclear de Lemóniz. (EFE)

El Gobierno español ha aprobado la orden de cesión de los terrenos de la antigua central nuclear de Lemóniz, en Vizcaya, al Gobierno vasco, que tiene previsto desarrollar en estas instalaciones marcadas por la sangre de los asesinatos de ETA un proyecto de piscifactoría por el que se han interesado varios grupos inversores.

El anuncio de la anhelada cesión ha sido dado a conocer por el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, en una comparecencia convocada con urgencia en la sede del partido en Bilbao. El dirigente ‘jeltzale’ ha informado que esta mañana el Gobierno español le ha “confirmado” que ha firmado la orden de cesión de los 55.000 metros cuadrados de terreno, la cual se publicará probablemente la próxima semana en el Boletín Oficial del Estado (BOE), con lo que se materializará este traspaso de cara a que el Ejecutivo vasco pueda llevar a cabo el proyecto para convertir estas instalaciones en un criadero de especies marinas.

“Por fin se ha producido [la cesión] y, desde luego, nuestro partido se congratula muchísimo de ello”, ha celebrado Esteban, no sin antes lamentar la demora que ha registrado este traspaso gratuito de los terrenos de la central nuclear, que fue un acuerdo que el PNV arrancó del Gobierno de Mariano Rajoy en su pacto presupuestario de 2017. El compromiso de ceder estas instalaciones, que se encontraban en manos de Iberdrola por concesión del Estado, lo mantuvo con posterioridad Pedro Sánchez de cara a garantizarse el apoyo de la formación ‘jeltzale’ a la moción de censura contra el entonces presidente del Ejecutivo español y que le aupó a La Moncloa.

Ahora, el Ejecutivo de Sánchez ha ratificado de forma oficial la cesión de los terrenos de Lemóniz, cuya construcción se paralizó en los años 80 ante la brutal ofensiva de atentados de ETA contra la central nuclear que se cobró la vida de cinco personas, a las puertas de las elecciones generales del próximo 10 de noviembre en lo que supone un claro gesto político hacia el PNV, cuyo apoyo podría ser clave para la investidura del líder socialista en función de los resultados de los comicios.

"No ha sido sencillo y ha habido muchas dificultades. Se han invertido muchas horas en esto", subraya Aitor Esteban ante la materialización de una cesión pactada con Rajoy en 2017

La cesión gratuita de los terrenos al Gobierno vasco de cara a la transformación de las actuales toneladas de hormigón y hierro en ruinas en un criadero de salmones, truchas, lenguados, rodaballos, gambas o langostinos, llega tras un laborioso proceso administrativo que no ha estado exento de críticas por parte del PNV por la, a su juicio, excesiva demora del procedimiento, que, junto a las propias dificultades técnicas, ha achacado a la falta de interés por parte del Gobierno español para proceder a su materialización. En este retraso ha hecho hincapié en su comparecencia de hoy Esteban, que ha puesto de relieve que su partido ha tenido que “insistir e insistir” en la culminación de una cesión que, según ha recordado, llega más de tres años después desde que se logró el acuerdo con el Ejecutivo de Rajoy.

“No ha sido sencillo. Ha habido muchas dificultades. Se han invertido muchas horas en esto”, ha remarcado el portavoz ‘jeltzale’ en el Congreso, quien ha subrayado que la cesión de los terrenos de la central nuclear de Lemóniz es “otra crucecita más a poner en esas cuestiones que el PNV planteó y acordó” con los gobiernos de Rajoy y Sánchez, y que “se van cumpliendo sucesivamente”. En todo caso, ha censurado que el Ejecutivo de Sánchez siga sin cumplir el resto de acuerdo alcanzados en su momento. Según ha expuesto, del mismo modo que el Gobierno español ha acordado la cesión de los terrenos estando en funciones, "no se entiende" que "no se reúna la Comisión Mixta de Transferencias para cumplir el cronograma acordado" con Sánchez para el traspaso de competencias o no se estén "tomando decisiones" para cerrar la entrada del Tren Alta Velocidad a Bilbao y Vitoria, entre otras cuestiones. "No tiene sentido que las cosas se paralicen", ha protestado.

Aitor Esteban en su comparecencia de este viernes en la sede del PNV en Bilbao. (EFE)
Aitor Esteban en su comparecencia de este viernes en la sede del PNV en Bilbao. (EFE)

Esteban no ha querido pronunciarse sobre el estado del plan que proyecta el Gobierno vasco para instalar en estos terrenos una piscifactoría ya que, según ha alegado, corresponde a las instituciones competentes: esto es, al Ejecutivo de Vitoria y a la Diputación de Vizcaya. A este respecto, conocidas las intenciones del Gobierno vasco para estos terrenos una vez obtuviera su cesión gratuita, tres grupos de inversores se habían interesado el pasado año en desarrollar proyectos de acuicultura en la antigua central nuclear: un grupo noruego que pretendía producir salmón, un holding británico que se inclinaba por criar “varias especies” y otro franco-español que tenía en mente la producción de trucha asalmonada. “Hasta que no se produzca la cesión efectiva de los terrenos y se conozcan los términos concretos de la misma no puede existir un proyecto definido que pueda ser objeto de una evaluación ambiental acerca de su impacto”, ha defendido la consejera vasca de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantza Tapia.

A raíz del acuerdo alcanzado con Rajoy, el Gobierno vasco presentó en su momento un proyecto para convertir la antigua central nuclear, situada a escasos 30 kilómetros de Bilbao, en una piscifactoría de última generación dedicada a la producción de salmones, truchas, lenguados, rodaballos, lubinas o langostinos, entre otras especies, con el impulso del centro tecnológico experto en innovación marina y alimentaria Azti. La previsión establecida por este organismo apuntaba a una producción superior a las 11.000 toneladas anuales de diferentes especies marinas dentro de un proyecto que generaría entre 350 y 550 puestos de trabajo.

El proyecto que planteó el Gobierno vasco fijaba una producción superior a las 11.000 toneladas anuales de diversas especies marinas y 350-550 empleos

La defunción de Lemóniz se produjo en 1984, año en el que la compañía energética Iberduero, la actual Iberdrola, decidió paralizar la construcción de la central nuclear a raíz del acoso de ETA cuando la instalación se encontraba en un estado muy avanzado –aunque nunca entró en funcionamiento–. Habían transcurrido doce años desde la puesta en marcha del proyecto, que ya desde sus orígenes fue recibido con un fuerte rechazo social. Para entonces, la banda terrorista, que aprovechó la contestación en la calle para entrar de lleno en la causa antinuclear, había asesinado a cinco personas vinculadas a la central: José María Ryan Estrada, el ingeniero-jefe en la construcción de la planta, el también ingeniero Ángel Pascual –el sustituto de Ryan en la central nuclear–, y los trabajadores Andrés Guerra, Alberto Negro y Ángel Baños.

País Vasco

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios