Juicio al kamikaze de la M-50: "¿Qué diferencia hay entre un coche y una pistola?"
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La Fiscalía solicita 15 años de cárcel

Juicio al kamikaze de la M-50: "¿Qué diferencia hay entre un coche y una pistola?"

El acusado, que conducía en sentido contrario, a gran velocidad y bajo los efectos del alcohol, daba ráfagas con luces largas para deslumbrar al resto de conductores

Foto: El accidente que provocó el conductor kamikaze en la M-50
El accidente que provocó el conductor kamikaze en la M-50

La Audiencia de Madrid juzga desde este viernes al conductor que embistió en 2019 a otro turismo en la M-50 en dirección contraria, bajo los efectos del alcohol y a gran velocidad. El choque provocó la muerte de Víctor López, un joven que iba a trabajar. Por este hecho, la Fiscalía pide 15 años de cárcel como autor de los delitos de homicidio, conducción temeraria con manifiesto desprecio por la vida de los demás y contra la seguridad vial.

La acusación particular, que ejerce la familia del joven fallecido, también solicita 15 años de cárcel por homicidio y por dos delitos contra la seguridad vial, detalla a Efe la letrada Bárbara Royo, que confía en que "se acabe la tendencia de calificar este tipo de hechos como accidentes o imprudencias". "¿Qué diferencia hay entre un coche y una pistola?", ha apuntado a las puertas de la Audiencia Provincial.

A este respecto, ha defendido que el acusado "se podía imaginar que ponía en riesgo su vida y la de los demás", por lo que tuvo una conducta voluntaria. Asimismo, ha resaltado que la familia de López está "absolutamente destrozada" y que no le consta que la persona juzgada se haya arrepentido por los hechos.

Foto: Imagen del accidente de la M-50, provocado por el conductor 'kamikaze'. (EFE)

Por su parte, el abogado defensor, Jorge Muñoz, asegura que su cliente, Kevín C.B., ha indemnizado personalmente a la familia de la víctima: "Ha hecho todo lo que está en su mano, pero no hay vuelta atrás". Muñoz defiende que el acusado "no es un asesino", sino "un chico que iba bebido e hizo un acto incorrecto que debe calificarse como una imprudencia". "Jamás había tenido una conducta imprudente, jamás había tenido una multa de tráfico y jamás había mostrado una actitud violenta", sostiene.

El abogado defensor: "No es un asesino, sino un chico que iba bebido e hizo un acto incorrecto que debe calificarse como una imprudencia"

En el juicio pedirá que Kevin C.B. sea condenado, como máximo, a cuatro años de prisión por "una conducta imprudente", ya que la defensa entiende que no hubo dolo —clave para una condena por homicidio— en su comportamiento. "Vamos a intentar que el juicio no se convierta en una segunda tragedia, que es privar de la libertad a una persona que no es un homicida", resume.

Ráfagas de luz para deslumbrar

El Ministerio Fiscal relata en su escrito de acusación que Kevin C.B. decidió el 15 de septiembre de 2019 coger su coche "pese a tener sus facultades disminuidas como consecuencia de una previa ingestión de bebidas alcohólicas". Partió hacia Arganda del Rey por la autopista de circunvalación de Madrid M-50, que conocía a la perfección "dado que la utilizaba normalmente con mucha frecuencia para ir a Fuenlabrada y a su domicilio".

La Fiscalía añade que iba a una velocidad muy por encima de la permitida, a 139 kilómetros por hora, cuando adelantó a otro turismo que circulaba por el carril central provocando que tuviera que dar un bandazo. Dio bandazos en zigzag y obligó a varios conductores a cambiar de carril. Tras parar su coche en el arcén, Kevin C.B. reemprendió la marcha en sentido contrario durante casi dos kilómetros a alta velocidad, cruzándose con varios vehículos cuyos conductores tuvieron que evitarlo.

El procesado daba ráfagas con luces largas para deslumbrar a los conductores que iban de frente y trataba de embestirlos, hasta que colisionó con uno en el carril central de los tres existentes, cuyo conductor falleció poco después. El acusado presentaba después de los hechos un fuerte olor a alcohol, hablaba de forma pastosa, titubeante y con incoherencia al explicar lo sucedido y estaba adormilado y con los ojos brillantes, siempre según la Fiscalía.

Para la Fiscalía está claro que el acusado era "conocedor" de que circulaba en sentido contrario al establecido. La familia de Víctor López, que tenía 20 años cuando murió de camino a su trabajo, impulsó una iniciativa para reunir firmas con el fin de endurecer la ley en estos casos. El juicio, que se prevé que se alargue durante dos semanas, comenzará este viernes con la selección del jurado popular y no se prevé que sea hasta el lunes cuando declare el acusado.

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