no ha ejecutado las obras en plazo

La joya cultural de Carmena agoniza: ¿adiós a la Fundación Sandretto en Matadero?

Todo apunta a que la Nave 9 de Matadero, cedida en 2017 a la Fundación Sandretto por 50 años, está condenada. El plazo para la licencia de obras y su ejecución ha caducado y el espacio sigue vacío

Foto: Las columnas de la Nave 9 de Matadero, cedida por 50 años a la Fundación Sandretto por el Ayuntamiento de Madrid. (Blog Matadero Madrid)
Las columnas de la Nave 9 de Matadero, cedida por 50 años a la Fundación Sandretto por el Ayuntamiento de Madrid. (Blog Matadero Madrid)

Era la crónica de un abandono anunciado. Pero se ha confirmado. El anterior consistorio, dirigido por Manuela Carmena, ya tiene su propio caso Ambasz. La Nave 9 de Matadero de Madrid, que desde el 25 de septiembre de 2017 estaba en manos de la Fundación Sandretto tras firmar un convenio y asumir la concesión de ese espacio público por 50 años, forma parte ya de un proyecto cultural fracasado.

A finales de septiembre, se cumplió el plazo máximo de 24 meses para que —según el convenio— la fundación turinesa que dirige la italiana Patrizia Sandretto Re Rebaudengo obtuviera la licencia de obras de rehabilitación y las ejecutara en una inversión necesaria para poner en marcha el proyecto, que se estimaba en siete millones de euros. Sin embargo, más de un mes después de que venciera el tiempo establecido, no ha llegado ni una cosa ni la otra. Según ha podido saber este diario, la fundación tampoco ha solicitado una ampliación de los plazos, por lo que, en estos momentos, la situación parece ya insalvable.

Cuando la cesión se cerró con una fotografía en la que aparecían Carmena, la coleccionista italiana y la alcaldesa de Turín, Chiara Appendino, la regidora madrileña sacó pecho por la "firme apuesta" que demostraba la capital —bajo su mando— por la cultura, haciendo hincapié en la repercusión internacional. A la sombra, como en tantas otras operaciones de alto nivel durante la pasada Administración, permanecía Luis Cueto, coordinador general de la alcaldía y verdadero 'hacedor' del acuerdo.

La coleccionista Patrizia Sandretto, Manuela Carmena y la alcaldesa de Turín, Chiara Appendino. (Ayuntamiento Madrid)
La coleccionista Patrizia Sandretto, Manuela Carmena y la alcaldesa de Turín, Chiara Appendino. (Ayuntamiento Madrid)

Cueto siempre negó que la cesión del espacio a dedo y por 50 años se tratara de "un regalo", insistiendo en que "enriquecería la imagen de Madrid como emblema cultural europeo", atrayendo a turistas amantes del arte contemporáneo que, hasta ese momento, no tenían incentivos para viajar hasta Madrid. La colección, en efecto, contaba con nombres como Maurizio Cattelan, Damien Hirst o Carsten Höller, entre otros. Pero no solo. El proyecto de la fundación en el emblemático Matadero de Madrid se abría a otras muchas iniciativas más allá de las exposiciones temporales. Preveía un elenco de talleres, conferencias y un proyecto concreto de pedagogía para acercar el arte contemporáneo a colegios y universidades. Sobre el papel, los planes eran del todo positivos.

La cuestión es que cuando la Fundación Sandretto se topó con la realidad arquitectónica de la Nave 9, supo que el proyecto no saldría adelante: el espacio está repleto de columnas que no se pueden derribar. Todo el complejo cultural de Matadero está protegido por Patrimonio Cultural y las obras de rehabilitación no pueden conllevar demoliciones ni cambios tan sustanciales. Como todo apuntaba, y según ha podido saber este diario, a la fundación turinesa no le encajaban las columnas en un espacio artístico con el cometido previsto.

Pero era demasiado tarde. El convenio estaba firmado y Sandretto ya tenía derecho a la explotación de la nave durante 50 años. La portavoz del PSOE madrileño en materia de cultura, Mar Espinar, reprochó duramente el proceso por el que Ahora Madrid llevó a cabo la cesión. "A dedo y por 50 años, en un estilo típico del PP", afirmó la concejala, comparándolo abiertamente con el escándalo de la Fundación Ambasz.

Vista del acceso a una de las naves del Matadero de Madrid. (EFE)
Vista del acceso a una de las naves del Matadero de Madrid. (EFE)


A nadie se le escapan los parecidos: Ana Botella consiguió rematar en el último pleno de su mandato la cesión gratuita del antiguo edificio de la UNED (calle Gobernador número 39, esquina con paseo del Prado 30) a la Fundación Emilio Ambasz durante 75 años. Un verdadero quebradero de cabeza para el Gobierno posterior, el de Carmena, que tuvo que indemnizar a la fundación y lidiar con la okupación de la Ingobernable (resuelta hace apenas unos días).

La concejala socialista insiste en las similitudes: si la Fundación Ambasz no llegó nunca a abrir el prometido Museo de la Arquitectura, ahora parece confirmado que Sandretto no tiene intención de reformar e instalarse en la Nave 9 de Matadero, según lo establecido en el convenio. Espinar insiste en que el problema debe atajarse de raíz: evitar de una vez por todas "procesos de cesión opacos" y evitar que existan más casos de este tipo, que "regalan" valiosos espacios de la ciudad a proyectos que no llegan a nada, mientras otros permanecen bloqueados.

Antes de las elecciones municipales, el grupo del PP también preguntó en una comisión de Cultura acerca del destino que le esperaría a la Nave 9 de Matadero, teniendo en cuenta que en el mes de abril no había constancia de que la licencia de obras estuviera concedida. No lo estaba, ni tampoco ahora. Los plazos han vencido y la Nave 9, por ahora, está condenada.

Madrid

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