Primeras palabras como presidenta

Ayuso no reniega de Gallardón, Aguirre ni Cifuentes mientras hace guiños a Vox

La candidata del PP citó a sus antecesores y resumió sus logros antes de centrarse en los 10 retos de futuro que quiere afrontar esta legislatura. Ayuso agradeció la generosidad de Cs y Vox

Foto: Ayuso (en el centro), con Teodoro García.
Ayuso (en el centro), con Teodoro García.

Se la notó un poco nerviosa, pero Isabel Díaz Ayuso quiso lanzar un mensaje a sus críticos rememorando su pasado y recordando a sus antecesores en su debate de investidura. Una hora y 20 minutos de discurso en los que tuvo palabras para Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes (no así para Ignacio González). Un discurso en que no hubo grandes anuncios pero sí un desgranado resumen de su programa, lo que quiere hacer en estos cuatro años de Gobierno estructurado en 10 retos. Obviamente, tuvo que hacer guiños a Ciudadanos (su socio de Gobierno) y a Vox, con los que ha tenido que pactar para ser presidenta. "Agradezco al señor Aguado y también a la señora Monasterio su generosidad en el apoyo a este proyecto que hoy comienza", señaló.

Ayuso estuvo arropada por el secretario general de su partido, Teodoro García Egea, y algunos dirigentes populares (sobre todo regionales más que nacionales). "En unos momentos en que la política sufre considerables críticas, quiero reivindicar el papel de sus señorías, nuestro papel, como intermediarios entre las necesidades de la sociedad y las soluciones que se requieren. Estamos obligados a dar ejemplo de eficiencia y de responsabilidad", comenzó su discurso. Unas palabras con un significado especial, teniendo en cuenta las diversas polémicas que se han publicado en las últimas semanas en los medios de comunicación. Es decir, Avalmadrid y Púnica.

Es decir, su pasado. Un pasado del que no renegó. Ayuso quiso recordar, aunque fuera brevemente, a algunos de sus antecesores en el cargo, todos ellos salpicados por problemas judiciales. De Gallardón recalcó la importancia de cumplir el programa electoral y repitió una de las frases pronunciadas por el expresidente en 1995 en su primer discurso de investidura: "Un programa electoral es un contrato con el ciudadano, y así lo entiendo. Es un compromiso claro, diáfano, asumido y proclamado; no es, ni debe ser, papel mojado".

Para poder cumplir lo prometido, Ayuso enlazó con la sucesora de Gallardón, Esperanza Aguirre, señalando que "para conseguirlo, no hay mejor manera que el diálogo sincero". También hizo suyas las palabras que, en 2003, pronunció en la Asamblea la entonces lideresa en su primer discurso de investidura. "Para seguir impulsando el crecimiento de Madrid (...) se necesita la colaboración de todos los sectores (...), y expreso mi voluntad de diálogo y colaboración con los representantes de la sociedad: sindicatos, patronales, colegios profesionales, representantes de la vida económica, cultural, deportiva, académica, científica, comercial, industrial, educativa —a todos—, para trabajar juntos por Madrid".

Vista general del hemiciclo de la Asamblea de Madrid durante el discurso de la candidata del PP a la presidencia de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)
Vista general del hemiciclo de la Asamblea de Madrid durante el discurso de la candidata del PP a la presidencia de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

Tampoco se olvidó de Cifuentes, consciente Ayuso de que hereda la necesidad de contar con apoyos de otros partidos para poder gobernar. "Espero que las legítimas discrepancias nunca cieguen nuestra capacidad de dialogar lealmente. Cito a la presidenta Cristina Cifuentes, quien, en su discurso de investidura, en 2015, dijo en esta Cámara: 'Los resultados electorales nos han dicho que es imprescindible buscar acuerdos (...) y aunque hubiera alcanzado en las urnas una mayoría suficiente para gobernar en solitario, así lo hubiera hecho, porque yo considero que gobernar es pactar".

La parte inicial de su discurso se centró en ese pasado del que Ayuso ha formado parte, resumiendo los logros de anteriores ejecutivos del PP. "Tenemos que sentirnos muy orgullosos de los logros que hemos conquistado, que hoy se han convertido en derechos de los madrileños". Y tras el pasado habló de futuro, advirtiendo en este punto a Ciudadanos de que no habrá dos gobiernos paralelos dentro de uno. "No serán las consejerías casillas estancas, ocupadas únicamente de lo que rece el título de su departamento. Será el esfuerzo común de todo el Gobierno lo que nos provea el éxito".

Ese futuro lo estructuró en 10 retos: "El pleno empleo y bajada histórica de impuestos; la mejor educación y en libertad; la conversión de Madrid en la región mejor digitalizada de Europa; la lucha contra la soledad y la despoblación; la conciliación del trabajo y la natalidad; la salud universal; la seguridad para ser libres; el medio ambiente y la sostenibilidad; la igualdad de la mujer y la diversidad integradora, y la libertad como base de nuestra acción política". Comenzó entonces un pormenorizado resumen de su proyecto, que aúna lo anunciado en su programa electoral y los dos pactos paralelos que ha tenido que hacer con Ciudadanos y con Vox.

Su discurso incluyó, como se esperaba, varios de los acuerdos alcanzados con Vox, con menciones específicas a la unidad de España, la libertad educativa y el fomento de la natalidad. Aunque también con advertencias. "Hago especial mención a los derechos del colectivo LGTBI, en los que esta comunidad fue pionera: promoveremos la plena igualdad social de toda persona, sea cual sea su condición, y lucharemos contra la discriminación y violencia que todavía sufre".

La nota graciosa, rompiendo un poco la monotonía de su discurso (este martes solo intervino ella), se produjo cuando Ayuso habló de corrupción. "Tenemos el compromiso de tolerancia cero con la corrupción, reforzando los órganos de control de las administraciones y la independencia e imparcialidad de los empleados públicos", señaló, lo que conllevó el irónico aplauso de toda la bancada de la oposición, de Más Madrid, Podemos y PSOE, lo que desconcertó un poco a la candidata popular, que tuvo que interrumpir brevemente su intervención.

Ayuso, en un momento de su intervención.
Ayuso, en un momento de su intervención.

Bajada histórica de impuestos

Si este miércoles no hay sorpresas, Ayuso se convertirá en la líder territorial con más poder dentro del PP. Sabedora de la importancia de su discurso, que la oposición tildó de "vacío, aburrido y ultraconservador", la candidata habló de las banderas políticas del PP: "Libertad, bajada de impuestos y eficacia en los servicios públicos". Y para ello el nuevo Gobierno quiere poner en marcha medidas "prácticas, viables, austeras y eficaces". Empezó con los impuestos. "Después de 16 años haciéndolo, vamos a promover la mayor rebaja de la historia de Madrid. Otra vez".

Ayuso no reniega de Gallardón, Aguirre ni Cifuentes mientras hace guiños a Vox

Una bajada que se resume en la reducción de "la tarifa autonómica del IRPF, de todos los tramos de la tarifa en medio punto, y haciendo que se llegue a pagar hasta un 5,5% menos. También elevaremos el mínimo personal y familiar por descendientes y ahondaremos en las deducciones sobre este impuesto". Y "garantizaremos a los nuevos autónomos una tarifa plana de 50 euros de cotización a la Seguridad Social durante dos años".

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
13 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios