Así se gestaron las candidaturas

De lluvia de candidatos a trío: Casado tenía en mente en julio a Ayuso, Almeida y Terol

Muchos nombres llegaron a la dirección, algunos movidos por ciertos intereses. El PP de Madrid ya ofreció en verano una terna de candidatos de la que finalmente han salido los elegidos

Foto: Pablo Casado, presidente del PP
Pablo Casado, presidente del PP

Y Pablo Casado por fin deshojó la margarita. Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida son los elegidos. Dos figuras emergentes, "dos personas de la máxima confianza de Pablo Casado". Pero dos grandes sorpresas. La primera, periodista de 40 años, secretaria de comunicación, encabezará la lista del PP a la Comunidad de Madrid. El segundo, abogado de 43 años y actual portavoz municipal, liderará la lista para el Ayuntamiento de la capital. Díaz Ayuso acaba así con las opciones (nunca tuvo muchas) del presidente regional, Ángel Garrido, que quería seguir contando con la confianza de la dirección nacional. Almeida comandará un proyecto que lo tiene muy complicado ante la fragmentación de la derecha, es decir, el crecimiento de Ciudadanos y la esperada irrupción de Vox. Para muchos, Almeida es el candidato porque no se encontró otro mejor, lanzando así un claro mensaje: el partido da por perdido luchar por la Alcaldía. Manuela Carmena y Begoña Villacís son pesos pesados.

Han sido semanas de rumores, filtraciones interesadas, encuestas internas y, sobre todo, mucho nerviosismo e impaciencia. Todo ello alentado porque Casado y su equipo han tardado bastante en decidirse. La elección no era fácil. Ya no quedan primeros espadas en el PP, candidatos claros, y la llegada de Vox al Parlamento andaluz también ha trastocado los planes y los escenarios. Madrid será el verdadero termómetro político con el que se mida a Casado (pensando en las generales) y la elección debía ser cuidadosa. Lo que está claro es que son dos apuestas arriesgadas. ¿Ha encontrado el PP a los mejores candidatos?, ¿con los que quiere salir a ganar?

De lluvia de candidatos a trío: Casado tenía en mente en julio a Ayuso, Almeida y Terol

Son muchos los nombres que se han barajado en prensa. Más de 15. Algunos porque realmente estaban en la pomada que en algún momento ha manejado la dirección nacional, y otros porque se han movido dirigidos por otros intereses. "Pablo Casado ha escuchado estos meses a mucha gente del partido", explican fuentes de la dirección nacional, que aseguran que Díaz Ayuso y Almeida ya estaban entre los tres nombres que el PP de Madrid dio a Casado en el comité ejecutivo celebrado este pasado mes de julio en Barcelona. El tercero fue Antonio González Terol, actual alcalde de Boadilla del Monte y diputado nacional.

El proceso de selección, no obstante, ha sido lento. Tras escuchar muchas opiniones y ver los resultados de las encuestas, en los últimos días Casado y su equipo redujeron el número de candidatables solo a tres, los mismos que ya el PP de Madrid, con Pío García-Escudero y Juan Carlos Vera a la cabeza, le ofrecieron en verano: Díaz Ayuso, Martínez-Almeida y Terol. Algunas fuentes destacan también que se sopesó para la candidatura de la capital el nombre de Javier Fernández-Lasquetty, actual jefe de gabinete de Casado y exconsejero de Sanidad con Esperanza Aguirre. Idea que no llegó a cuajar. Casado le rescató en diciembre desde el extranjero, donde trabajaba en el sector privado.

El gran perjudicado ha sido el todavía presidente regional, Ángel Garrido, que no supo hasta el último momento que estaba descartado por la dirección nacional. Él confiaba que su gestión este año le avalara frente a Pablo Casado, pero su pasado 'cifuentista' ha pesado más. Sin olvidar que ideológicamente estaba distanciado de su líder nacional. Garrido no tenía grandes apoyos ni en el PP de Madrid ni en el nacional. Habrá que ver ahora que salida le ofrece el partido. Desde su equipo entienden que la dirección ha sido especialmente "cruel" con él.

Ya lo fueron en mayo, cuando le comunicaron cinco minutos antes de anunciarlo a los medios que iba a sustituir a la defenestrada Cristina Cifuentes al frente del Gobierno regional. En esta ocasión no han sido mucho más delicados. También se lo comunicaron minutos antes. Pablo Casado, al puro estilo Rajoy. Desde el Ejecutivo autonómico hablan de humillación y algunos, los más taurinos, señalan que Casado ha tratado a Garrido como un "desecho de tienta", es decir, aquellas reses rechazadas por su escasez de bravura, y que en vez de ser sacrificadas son cedidas para fundar con estas sobras una nueva ganadería.

Algunos dentro del partido señalan que Casado ha tratado a Garrido como un "desecho de tienta", es decir, aquellas reses rechazadas por poca bravura

Fuentes consultadas cercanas a Casado señalan que Garrido siempre ha intuido que no iba a ser el elegido, entre otras cosas porque no ha conectado con el equipo de Casado, que siempre en círculos privados del partido ha avalado mucho a Almeida y poco al presidente regional. Lo que está claro es que el PP no ha encontrado los mirlos blancos que buscaba para defender dos plazas tan importantes. Primero porque ya no los hay en el PP. Cospedal, Soraya y Cifuentes ya no están. En el partido estaba extendido el argumento que ese primer espada era necesario ante la fragmentación de la derecha, ya que un candidato potente podría sumar él solo esos tres o cuatro escaños en la dura competición electoral que se prevé con Ciudadanos y Vox. Pero también lo estaba otra versión contradictoria, que el candidato al final no era tan importante porque el verdadero empujón lo puede dar el único líder, Pablo Casado, que está previsto que se implique y mucho en la campaña madrileña.

La verdad es que las quinielas han aportado muchos nombres. Sonó con fuerza María San Gil, expresidenta del PP vasco, que se alejó del partido en 2008. Casado la recuperó para las recientes primarias que le dieron la victoria. "Yo quiero un partido en el que María San Gil sea lo que quiera cuando quiera y como quiera (...) es para mí una referencia moral y política imprescindible", llegó a señalar Casado. Al presidente nacional quería contar con ella y se la tanteó, pero ella comunicó que ahora no era el momento. Quizás en el futuro.

Otras dos mujeres, dos exministras, han sonado con fuerza. Fátima Báñez e Isabel García Tejerina. La primera formó parte de la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias internas, pero Casado ha querido recuperarla y cuenta con ella. Se valora su experiencia. Tejerina estuvo en el equipo de las primarias de Cospedal, pero también fue recuperada por Casado. De hecho, es vicesecretaria en su ejecutiva. El nombre de Tejerina se incluyó en las encuestas internas que encargó el PP para analizar futuros candidatos.

José Luis Martínez-Almeida, en el centro, con los dos últimos alcaldes de Madrid que ha dado el PP: Manzano y Gallardón
José Luis Martínez-Almeida, en el centro, con los dos últimos alcaldes de Madrid que ha dado el PP: Manzano y Gallardón

Otro nombre femenino en las quinielas ha sido el de Cayetana Álvarez de Toledo, una de las máximas exponentes del sector 'aznarista' del PP. Fue diputada nacional entre 2008 y 2015. Hoy forma parte de la plataforma antiindependentista Libres e Iguales y es patrona de la fundación FAES que preside Aznar. Varias fuentes señalan a El Confidencial que su posible elección no salió de la dirección nacional sino que fue 'ofrecida' a Casado para que la tuviera en cuenta.

Quien ha tenido muchas papeletas es Antonio González Terol. También pertenece a la ejecutiva de Casado. Sus posibilidades en esta carrera han sufrido altibajos. Es cierto que ha estado en el grupo final pero no era del gusto de todos los miembros del reducido grupo que ha tomado la decisión final, especialmente del secretario general, Teo García. No obstante, Terol está llamado a desempeñar otras responsabilidades 'orgánicas' en el partido una vez revalide su mayoría absoluta en el ayuntamiento de Boadilla cuando se reorganice la formación regional ahora dirigida provisionalmente por Pío García Escudero, el presidente del Senado.

En el nuevo PP de Casado parece que empieza a imponerse la bicefalia y Terol tendría muchas papeletas para encabezar a los populares madrileños en un congreso regional que se tendrá que convocar después de los comicios autonómicos de mayo si es que la legislatura se prolonga. Otro de los presentes en las quinielas ha sido Javier Maroto, exalcalde de Vitoria y número tres del partido. También estuvo en las encuestas, pero al final él se descartó. Ha formado parte del pequeño equipo de Casado que está decidiendo los nombres de los candidatos por toda España.

Casado también sondeó a Adolfo Suárez Illana, presidente de la Fundación Concordia y Libertad (vinculada al PP) para la alcaldía de Madrid, pero él no tenía ninguna intención de embarcarse en esta aventura. Quiere estar en el Congreso. El economista Daniel Lacalle también apareció en algunos medios, pero realmente nunca estuvo en los pensamientos de Casado. Al menos para liderar estas dos candidaturas tan importantes. Lacalle fue nombrado en octubre por el líder del PP responsable del área económica de la Fundación Concordia y Libertad, un 'think tank' del PP.

Antonio González Terol, en un reciente acto de partido
Antonio González Terol, en un reciente acto de partido

Al inicio de todo este largo proceso también se barajó el nombre del exministro Manuel Pizarro, muy cercano a Casado. No quiso dejar el sector privado. En ese elenco de políticos veteranos algunos sectores del partido hicieron llegar la propuesta de otro exministro, Jaime Mayor Oreja. Nunca fue una posibilidad real. Al final ni exministros, ni independientes, ni viejas glorias del PP. Candidatos jóvenes, muy próximos a Casado. Los dos acompañaron al ahora presidente nacional cuando este presentó los avales en las reñidas primarias. Así lo ha argumentado Génova. "Representan a la perfección una nueva generación de políticos con un discurso claro en los principios liberal-conservadores del centro derecha madrileño".

La dirección agregó que los dos candidatos ya han demostrado que saben combatir ideológicamente a los populismos "con ideas claras, transversales y útiles para España" y que, como el propio Casado, "se atreven a defender sin complejos los principios y valores de siempre del Partido Popular con un discurso moderno y eficaz que convence, no solo por las ideas, sino que también emociona y llega al sentimiento de quienes le escuchan". Desde el PP insisten en que la escasa popularidad o conocimiento público de los elegidos es un problema secundario porque "la campaña de Madrid será de Casado". En el caso de Díaz Ayuso, Casado intenta repetir la 'operación Cifuentes' que Rajoy hizo en 2015. Tiene tres meses para construir una candidata que es más joven y tiene menos experiencia. Almeida ha tenido más visibilidad como portavoz municipal desde que dimitió Aguirre. Lo que está claro es que los dos elegidos tienen muy boco bagaje de gestión. Los resultados dirán.

Madrid

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