60 millones para presupuestos participativos

El primer ensayo de democracia directa moviliza al 1,2% del censo: "Nos falta cultura"

La participación ciudadana es uno de los mayores retos del actual gobierno municipal, y Plaza España es solo el primer ensayo para implantar un modelo de democracia directa en Madrid

Foto: La alcaldesa Manuela Carmena y el concejal de Participación Ciudadana, Pablo Soto, durante la presentación de los presupuestos participativos. (EFE)
La alcaldesa Manuela Carmena y el concejal de Participación Ciudadana, Pablo Soto, durante la presentación de los presupuestos participativos. (EFE)

La primera y última palabra sobre la remodelación de la Plaza de España la tendrán los madrileños. El primer ensayo de democracia directa llevado a cabo por el gobierno municipal de Ahora Madrid ha superado su primera fase, que tiene que ver con la recogida de propuestas y opiniones de la ciudadanía a través de un cuestionario. El resultado, a la espera de que cotejen cuestionarios sobre el proyecto depositados físicamente en las Juntas de Distrito, es que la participación ha rondado entre las 27.000 y las 30.000 personas, según fuentes del Ayuntamiento. Un “éxito” para los responsables de los departamentos implicados, Urbanismo y Participación, pero que apenas supera el 1,2% del censo de mayores de 16 años, y que ha arrastrado críticas desde sus inicios de diferentes asociaciones vecinales.

“La implicación no es automática, la participación política es una cultura y requiere de tiempo y de maduración. Para nosotros ha sido un rotundo éxito, aún con todos los errores que pudieron haberse cometido”, explican desde el área de Desarrollo Urbano Sostenible. Tanto el tejido asociativo como la oposición han puesto la lupa sobre este primer proyecto de participación. Los primeros para auditar el modelo de cara a mejorarlo con sus contribuciones y velar porque sea los más participativo posible y, los segundos, para vigilar posibles excesos, disfunciones y, sobre todo, establecer una relación entre gasto y usuarios (participantes).

El Ayuntamiento se ha afanado en hacer campaña mediante buzoneo e incluso realizar llamadas desde Línea Madrid para realizar la encuesta sobre el futuro de Plaza de España de forma telefónica. Las cerca de 30.000 personas que han hecho aportaciones por las diferentes vías están lejos de alcanzar una participación masiva. Pese a ello, uno de los responsables del proyecto explica que estas cifras “nos animan a seguir adelante porque la participación es un músculo que se debe ir entrenando y la gente no estaba acostumbrada”.

"La participación es un músculo que se debe ir entrenando y la gente no estaba acostumbrada"

La participación ciudadana es uno de los mayores retos del actual gobierno municipal, y Plaza España es solo el primer ensayo para implantar un modelo de democracia directa en Madrid. Este fin de semana, por ejemplo, se someterá a votación el nuevo proyecto de los Jardines del Arquitecto Ribera. La última fase de un proceso participativo en el que los vecinos de los barrios de Justicia y Universidad ya han contribuido planteando sus ideas y preferencias para el diseño. Sin embargo, el proyecto estrella de democracia directa son los presupuestos participativos, que ya se encuentran en la fase de recogida de propuestas y cuya votación final se producirá del 15 de mayo al 30 de junio.

Primera fase de presupuestos participativos

El Ayuntamiento destinará un total de 60 millones a los presupuestos participativos, que se dividirán en dos bolsas. Una de ellas, de 24 millones de euros, estará destinada a proyectos que impliquen a toda la ciudad o a varios distritos. La otra, de 36 millones, se destinará a proyectos circunscritos a cada uno de los 21 distritos. Las partidas para cada uno de ellos se repartirá de manera proporcional a la población e inversamente proporcional a la renta per cápita.

El primer ensayo de democracia directa moviliza al 1,2% del censo: "Nos falta cultura"

Todas las personas empadronadas en Madrid podrán proponer y decidir mediante sufragio en qué invertir esta partida de 60 millones. Una cantidad que supone el 27% del gasto destinado a inversiones en los presupuestos municipales aprobados para este año. Por el contrario, el pago de la deuda, que hasta ahora suponía un 27% del Presupuesto (uno de cada cuatro euros se iban a deuda en 2015) rondará el 14% del presupuesto en 2016, limitándose a respetar las obligaciones contraídas.

El mecanismo para su implantación está inspirado en experiencias similares como las llevadas a cabo en Reikiavik o París. “Primero se abre un periodo de convocatoria, se presentan los proyectos y los técnicos municipales los validan y se aseguran de que estén bien cuantificados, cumplan los requisitos técnicos y sean realizables. Después de esta primera fase se inicia otra, de alrededor tres meses, de deliberación y votación, que podrá ser a través del portal de transparencia o físicamente en las ventanillas de atención al ciudadano”, explica el edil de Participación Ciudadana, Pablo Soto.

Madrid

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