¿Son recomendables las mascarillas FFP2 para población sana? Consumo recuerda las protecciones a usar
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¿Son recomendables las mascarillas FFP2 para población sana? Consumo recuerda las protecciones a usar

El Ministerio de Consumo ha recordado en una nota de prensa cuáles son los tipos de mascarilla recomendados para personas sanas, infectadas por covid-19 o en contacto con positivos

Foto: Una mujer protegida con mascarilla FFP2 acude a la farmacia (EFE)
Una mujer protegida con mascarilla FFP2 acude a la farmacia (EFE)

Las mascarillas se han convertido en productos básicos durante la crisis del coronavirus SARS-CoV-2. En esta coyuntura, es indispensable conocer los distintos tipos de estas protecciones que existen en el mercado así como tener claro cuál es el modelo que se adapta mejor a las condiciones de cada grupo de edad o colectivo dependiendo de si se trata de personas sanas, infectadas por el covid-19 o en contacto con algún positivo. Así, el Ministerio de Consumo ha recordado a través de una nota de prensa cuál es la mascarilla más adecuada para que la población general y sana pueda protegerse de un posible contagio ante el coronavirus.

De acuerdo con las recomendaciones de la comunidad científica, según señalan desde Consumo, "las personas sanas y sin contacto con el covid-19 deben utilizar el modelo de mascarilla higiénica, sin renunciar a las recomendaciones del Ministerio de Sanidad sobre distanciamiento social e higiene"; mientras que para aquellas personas que "hayan resultado contagiadas, tengan síntomas o sean positivas asintomáticas, se aconseja la utilización de las mascarillas quirúrgicas". Por ello, desde el departamento que dirige el ministro Alberto Garzón se desaconseja el uso de mascarillas tipo FFP2 en la población general y se recuerda que este tipo de protecciones sólo están recomendadas para profesionales en contacto con el virus y colectivos vulnerables, siempre que se recete bajo prescripción médica.

Tal y como detalló el ministerio a comienzos del mes de mayo en una guía con recomendaciones para la compra de mascarillas, las mascarillas FFP2, las protecciones que ha repartido en la semana del 11 de mayo la Comunidad de Madrid de forma gratuita a través de las farmacias de la región, se consideran equipos de protección individual (EPI) y "se recomiendan fundamentalmente para profesionales con el objetivo de crear una barrera entre un riesgo potencial y el usuario", aunque "también pueden recomendarse para grupos vulnerables por indicación médica". Este tipo de mascarillas tienen "como finalidad filtrar el aire inhalado evitando la entrada de partículas contaminantes en nuestro organismo", pero de acuerdo con lo que también señalan desde Consumo "pueden dificultar la respiración" en mayor medida que las mascarillas higiénicas o quirúrgicas, "por lo que personal no especializado puede tender a tocarlas y recolocarlas continuamente, con el consiguiente riesgo de contaminación".

Además, aquellos individuos que realizan actividades físicas o algunas personas con dificultades respiratorias pueden no tolerarlas, por lo que Consumo insiste en que su uso, en manos de quienes no son profesionales, debe realizarse con prescripción médica. Por otro lado, desde el ministerio también se advierte que estas protecciones, al ser material principalmente destinado a profesionales, pueden generar una falsa sensación de seguridad, que relaje el mantenimiento del resto de medidas de seguridad y prevención de imprescindible cumplimiento, como son el distanciamiento interpersonal de al menos dos metros y el lavado frecuente de manos.

Foto: iStock

¿Cómo debe ser la etiqueta de estas mascarillas?

En el propio comunicado que se ha compartido desde el Ministerio de Consumo, se recuerda también que es imprescindible que todas las mascarillas contengan una etiqueta con la información obligatoria según la legislación aplicable. Esto incluye los datos relativos a su reutilización y, si procede, los usos permitidos y número de lavados que pueden hacerse sin que el producto se resienta, así como el método de lavado de la mascarilla. En el caso de las protecciones etiquetadas con la norma europea para equipos de protección individual, el etiquetado del embalaje debe contener datos del fabricante, clase de protección (FFP1, FFP2 o FFP3), la frase "véase la información suministrada por el fabricante", la indicación R o NR en caso de que sea reutilizable o no reutilizable, condiciones de almacenamiento, uso, limpieza, mantenimiento y desinfección.

Consumo advierte de que es obligatorio que toda la información que acompaña al producto esté escrita, al menos, en castellano, ya que si no puede provocar problemas de seguridad al usuario, como que personas alérgicas a determinados materiales estén usando mascarillas con información en inglés y chino. Las obligaciones relativas a la seguridad son aplicables "independientemente de que el producto se ponga a disposición del consumidor a título oneroso o gratuito, en el marco de una actividad comercial, ya sea nuevo, usado o reacondicionado". Además, la información que acompaña a la mascarilla debe esclarecer al usuario la vida útil del producto y las condiciones en las que usar el producto en ese periodo de tiempo.

En lo referente a su certificación, el Ministerio de Consumo destaca que antes de usar una mascarilla EPI, en caso de que incluya el marcado CE, hay que comprobar que esta marca está acompañada de los cuatro dígitos que indican la conformidad de un Organismo Notificado reconocido previsto en el reglamento UE (2016/425).

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