¿Se están alejando las mujeres de los mejores empleos?

Ingenierías y brecha salarial: ¿qué hacen las universidades para atraer a más mujeres?

En 2022 habrá un millón de nuevos empleos en España ligados a estudios de ciencia e ingeniería. Las universidades empiezan a diseñar campañas para atajar la menor presencia femenina

Foto: Un mural junto al Museo de Informática de la Universidad Politécnica de Valencia. (Y. T.)
Un mural junto al Museo de Informática de la Universidad Politécnica de Valencia. (Y. T.)

Hay veinte alumnas entre los ciento ochenta matriculados en Ingeniería Mecánica en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Lo calcula una de ellas, Carmen Mínguez, de 22 años, a punto de graduarse, y no va desencaminada. De los dos grados que hay, uno tiene un 11 % de mujeres y otro un 7 % solamente. Esto no es una excepción: esta carrera se encuentra dentro de las denominadas STEM por sus siglas en inglés (Science, Technology, Engineering, Mathematics), son las titulaciones del futuro, las que más demandan las empresas y las que menos cursan las mujeres. ¿Por qué?

Desde que en los años setenta la mujer se incorporó a la universidad, su presencia ha ido en aumento. En la actualidad, superan a los hombres que alcanzan estudios superiores llegando, al 53 % (OCDE). Pero no se decantan por carreras técnicas, las mejor pagadas. Esta brecha de género no solo contribuye a elevar la brecha salarial, un fenómeno ahora en boca de políticos y expertos puede agravarse en el futuro si no se ataja desde la base.

Con el 30 % de alumnos que eligen las carreras STEM, España se sitúa por encima de la media de los países de la OCDE que alcanzan el 25 %, según el último informe de la organización. Sin embargo, solo un 24 % de las mujeres elige el campo de ingeniería, la industria y construcción, y en el caso de tecnologías de la información descienden hasta el 12 %. Las carreras que más eligen ellas son las relacionadas con la Educación (79 %), y de la Salud y el Bienestar (79 %).

Cristina Padró, estudiante de informática en Valencia. (Y. T.)
Cristina Padró, estudiante de informática en Valencia. (Y. T.)

Para el 2022 se crearán más de un millón de empleos entre directos e inducidos en estas disciplinas en España según un informe de Randstad Research del 2016. Es producto de la cuarta revolución industrial o Industria 4.0 que viene de la mano de la digitalización de las empresas. Los avances tecnológicos, aunque destruyen muchos empleos, crean muchos otros.

Carmen explica que la presencia de las mujeres en su carrera se puede explicar por el concepto que se tiene de ella. Señala que no es un taller permanente, pese a la percepción general. "En la sociedad en la que vivimos no está bien visto que una chica se manche las manos. A ver si se te rompe una uña o algo", comenta divertida. Carmen hace notar que en ingeniería de diseño industrial hay más mujeres porque "lo asocias a diseñar, estar con el ordenador y no tocar nada". Pero las ingenierías son todas muy parecidas y tienen la misma base teórica.

"Las expectativas para hombres y mujeres vienen condicionadas en gran medida por factores sociales y educacionales", comenta Isabel Tort, directora del Área de Comunicación de la UPV. Y en cierto sentido, el lenguaje puede ser uno de los factores condicionantes: el diseño se asocia a algo más femenino, y en la Ingeniería en Diseño Industrial las matriculadas alcanzan el 52 % en la UPV. "Efectivamente los nombres tienen una importancia, y lógicamente hay tópicos sociales, estereotipos que cuesta superar y hay una inercia de género que todavía nos pesa mucho a la hora de elegir". Por eso, "hay que inculcar a los jóvenes que pueden llegar a ser lo que quieran, llegar a un nivel de responsabilidad y que está en sus manos hacerlo".

Campamentos de verano, concursos o programas de visibilización son algunas de las iniciativas que ponen en marcha algunos campus

Susan Pinker, psicóloga y columnista del 'Wall Street Journal', hablaba de una "paradoja sexual" al reflexionar sobre las diferencias a la hora de escoger una profesión. Durante una conferencia en el Parlamento Europeo el pasado año, afirmaba que en general las mujeres se sienten más satisfechas con sus carreras que los hombres según algunas encuestas, pero que la sociedad tiende a retribuir mejor las que eligen los hombres. Con todo, la autora del libro 'The sexual paradox: Men, Women and the Real Gender Gap' afirma: "Por supuesto, las estructuras sociales reflejan la norma masculina, y todo esto se combina para crear las diferencias sexuales que vemos hoy".

Según un informe de la UNESCO, ya durante la adolescencia las niñas pierden interés en esta tipología de estudios. "Las normas sociales, culturales y de género son las que las llevan a tomar sus decisiones. Existe la creencia de que las carreras STEM son predominantemente para roles masculinos a pesar de que los estudios han demostrado que no hay ninguna diferencia biológica que haga más apto a uno u otro sexo", continúa.

Una estudiante en un laboratorio de la UPV.
Una estudiante en un laboratorio de la UPV.

Carmen nunca estuvo condicionada y desde el principio tenía las cosas claras: "Yo sabía que o me dedicaba a la música o a una ingeniería. Pero iba con muchísima gente a clase que no tenía ni idea de lo que quería hacer después de hacer el selectivo". "A mí siempre me había gustado la tecnología", relata tras detallar que siempre había sabido que quería hacer una ingeniería y que le hubiese gustado también hacer la aeroespacial.

En las jornadas de puertas abiertas de la universidad, a las que asisten los alumnos de bachillerato, Tort dice que intentan darles muchísimo detalle, también sobre la salida profesional que tiene cada carrera. "La ingeniería en general no tiene una presencia social, los chavales no saben qué hace un ingeniero, todo el mundo sabe lo que hace un médico". Quizá hacen falta series que muestren su figura, porque mientras hay de médicos, de policías y abogados, de ingenieros no hay.

Hay controversia respecto a este tema. El debate se avivó el pasado verano cuando un ingeniero de Silicon Valley, James Damore expresó en una carta su desacuerdo con las políticas de discriminación positiva de la empresa respecto a las mujeres. En la misiva afirmaba que la falta de mujeres en el sector tecnológico y en los puestos directivos se debía a razones biológicas y diferencias de personalidad. Estaba en contra de lo que denominaba que era un "exceso de corrección política" de la empresa. Y fue despedido.

"Por ser una chica, en muchas clases parece que los profesores hacen oídos sordos"

Pero el machismo se hace patente no solo en Silicon Valley, si no ya durante la carreras. Según Carmen hay muchos estereotipos. "Simplemente por ser una chica, en muchas clases parece que los profesores hacen oídos sordos. Cuando contestas algo hacen como que no te escuchan y el chico de atrás contesta lo mismo y el profesor asiente". A lo que la futura ingeniera añade, para aclarar, "que no lo hacen todos".

Visibilizar para crear referentes

La poca presencia femenina en este campo de estudio es un tema que preocupa bastante en el ámbito educativo. ¿Cómo potenciar la presencia de mujeres en estas carreras? La Escuela Superior Técnica de Ingeniería de la Universidad de Valencia​ (UV) ha convocado un concurso de ideas para lanzar campañas de atracción de estudiantes femeninas. La alumna que proponga la mejor idea a través de un vídeo recibirá un premio. Además, se debe mostrar cuál es la situación de las ingenieras y qué es lo que las motiva a elegir estas carreras. Silvia Rueda, coordinadora de esta iniciativa, doctora en Ingeniería Informática y profesora de esta materia en la UV, explica que las matemáticas siempre fueron su asignatura favorita, pero que desde la infancia se recibe información muy marcada por el género, qué tareas son de "hombres" y cuáles de "mujeres". También a menudo en muchas series y películas se asocia esta profesión con "los más frikis de la clase". A lo que añade: "Las familias debemos concienciarnos en dar una educación a nuestras hijas e hijos libre de prejuicios de todo tipo".

También desde la UPV se impulsan varios programas desde la escuela infantil a la universidad. Como incide Isabel Tort, la perspectiva de género es transversal en todas las actividades. "Inventoras de los mejores inventos" es un campamento de verano para niños entre 4 y 14 años. De todas las actividades, se encarga el vicerrectorado de responsabilidad social, dentro de la unidad de Igualdad que coordina las actividades para "potenciar las vocaciones femeninas".

Uno de los talleres estivales con niñas de la Politécnica de Valencia para acercar la tecnología y la ciencia.
Uno de los talleres estivales con niñas de la Politécnica de Valencia para acercar la tecnología y la ciencia.

En este sentido se encuadra el Technovation Challenge, un concurso internacional organizado por la entidad sin ánimo de lucro Iridescent al que se adhieren algunos campus y centros educativos para atraer a las adolescentes y estudiantes a la tecnología y la ciencia. "Lo que hace falta es visibilizar a nivel social para generar referentes," señala la portavoz de la Politécnica. Y es que es más fácil que te salga el nombre de un científico varón que de una mujer. La 'Nit de les Investigadores' fue una propuesta precisamente para visibilizar el trabajo que estaban llevando a cabo las mujeres en la ciencia que se celebró de forma abierta en la plaza de la Virgen de Valencia.

Sin embargo, habría que dejar de mirar a las profesionales como representantes de un colectivo y empezar a valorar su trabajo, tal como opina Deborah García Bello, divulgadora científica en el vídeo que realizó a petición de la UPV con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia el 11 de febrero. Se promocionaron otros ocho vídeos.

Actualmente uno de los casos más llamativos es el de la Informática donde hay alrededor de un 10 % de alumnas matriculadas en la UPV. Cristina Padró, es una de ellas y cuenta que estuvo en una clase donde estaba ella y otra chica, y parecía que los chicos les tenían miedo; les tuvo que pedir que la metieran en el grupo de clase.

El primer informático fue ella

Otra de las opciones que barajaba Cristina era estudiar traducción. "En general, a las mujeres se las orienta más hacia letras. Por lo menos, en el instituto al que yo iba había muy pocas chicas en ciencias. Luego en ciencias se considera más femenino todo lo relacionado con la biología". "Existe ese estereotipo todavía inculcado socialmente a las niñas de que es más femenino dedicarse al cuidado, y como hay ingenierías que están muy enfocadas en dedicarse a la salud, tienen más alumnas". El grado de Biotecnología en la Politécnica de Valencia, por ejemplo, tiene un 65 % de mujeres frente a hombres.

Por contra, como incide Cristina, la primera informática fue Ada Byron. "Todas las primeras informáticas fueron mujeres, por eso es mentira el estereotipo. Lo que es más técnico y contiene más matemáticas, se considera mucho más para chicos", incide.

"En los últimos años ha decaído la presencia de chicas porque socialmente se ha atribuido tecnología o ingeniería, y particularmente informática a videojuegos y, por ende, a hombres. Y con el tiempo las mujeres se han distanciado", opina Carlos Puche, estudiante de informática de cuarto curso. Pero los videojuegos no son para nada exclusivos de los hombres. A finales de los 80, Carol Shaw se convirtió en la primera diseñadora de videojuegos llegando a trabajar para la famosa compañía Atari.

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