cruce de acusaciones

Caso del 'niño caramelo' de Valencia: cronología de una preadopción polémica

Dos familias –la de Noelia Estornell y Albert Bordes por un lado, y la de María José Abeng, por otro– se enfrentan por la custodia de un menor de cuatro años

Foto: Caso del 'niño caramelo' de Valencia: cronología de una preadopción polémica (C.Castellón/Agencias)
Caso del 'niño caramelo' de Valencia: cronología de una preadopción polémica (C.Castellón/Agencias)

La vida del 'niño caramelo' de Valencia tiene en vilo a dos familias: por un lado, la preadoptiva, que le crió desde que tenía 18 meses; por otro, la biológica, que reclama su custodia cuando el niño ha cumplido los cuatro años. Noelia Estornell y Albert Bordes, padres preadoptivos de Joan, han tenido que devolver al menor a su familia biológica después de conocer una sentencia provisional de la Audiencia Provincial ovetense. 

María José Abeng Ayang, progenitora de Juan Francisco –como ella le llama–, publicó hace unos días una carta en la que se defendía de las acusaciones que la señalaban como drogadicta y alcohólica y en la que argumentaba el profundo amor que siente por el menor. Por su parte, Albert y Noelia también quisieron exponer sus sentimientos en otro texto donde no se arrepentían de todo el sufrimiento pasado hasta conseguir preadoptar al menor: cuando le tuvieron en los brazos, “todo el esfuerzo había merecido la pena”.

Después de que el caso de estas dos familiares llegara a los medios de comunicación, el país entero se ha visto envuelto en una polémica donde se dirime si el 'niño caramelo' debe volver con sus madre biológica o debe permanecer en el hogar que le acogió cuando solo tenía un año y medio de edad. Desde El Confidencial repasamos la cronología de la situación.

Intentos sin éxito de adoptar

Los padres preadoptivos de Joan tenían claro que querían adoptar un niño y, después de tramitar la documentación necesaria para adoptar en China, se les informó desde la Consellería de Bienestar de Valencia de que podían abrir también la puerta a la adopción nacional. Aceptaron la propuesta y volvieron a pasar todo el proceso que determinaría si eran aptos o no para acoger un menor en su hogar –según la carta publicada por Noelia y Albert, “curiosamente” estos trámites no son los mismos que para la adopción extrafronteriza–.

Acogida del menor

Pasó el tiempo y Albert y Noelia recibieron una llamada que les informaba de que había una propuesta de adopción de un niño de Oviedo. “Aceptamos de inmediato y viajamos a Asturias para que nos realizaran una nueva valoración, porque tampoco era suficiente la de los compañeros de Valencia...”, cuentan los padres. Después, tras superar en idoneidad a otras tres familias, consiguieron la acogida de Joan. “Todo el esfuerzo había merecido la pena, porque Joan por fin llegó a nuestras vidas … Rápidamente se integró. Familia, amigos, colegio… Entró en nuestras vidas para quedarse con nosotros para SIEMPRE”, redacta en mayúsculas esta pareja. 

Noelia Estornell (c), madre de acogida preadoptiva de Joan, consolada tras entregar a su madre biológica al menor (EFE)
Noelia Estornell (c), madre de acogida preadoptiva de Joan, consolada tras entregar a su madre biológica al menor (EFE)

Ratificación del proceso de adopción

Según la carta publicada por Noelia Estornell y Albert Bordes, cuando llegó el momento de ratificar el proceso de adopción tanto ellos como la madre biológica aceptaron de forma voluntaria. Sin embargo, pasados unos meses, “bajo la influencia de una familia desestructurada, que tuvo hasta nueve intervenciones de la Administración por episodios de malos tratos y violencia física, impugnaron su consentimiento a la adopción y el caso llegó al Juzgado de 1ª Instancia Número 7 de Oviedo”. De esta manera se dictaminó que todo el proceso de adopción había sido correcto, tanto en primera instancia como en la apelación.

Orden de entrega del niño a su familia biológica

Cuando el caso de Joan llegó a la Audiencia Provincial de Oviedo, la Justicia ordenó la entrega inmediata del niño a su familia biológica “basándose en el informe de un solo psicólogo que realizó después de una única sesión”, según la carta de los padres preadoptivos. Esta orden debía ejecutarla la jueza de primera instancia, que pudo oponerse y mantener su decisión inicial. “El criterio de la consejería de Oviedo, Fiscalía de Menores y nosotros, que nos habíamos personado en la causa, junto a su criterio inicial no fueron suficientes, y decidió ejecutar la orden de sus superiores basada en un solo informe”, escriben Noelia y Albert, que aludieron a un defecto de forma para oponerse a la desión.

Separación de su familia preadoptiva

“El día de la entrega, Joan se levantó de la cama antes de las ocho. Algo que como es normal no había hecho durante sus vacaciones ningún día. La expresión de su cara me dio a entender que sabía que se marchaba”, cuentan los padres preadoptivos del 'niño de caramelo'. Desde que se produjo la separación y Joan abandonó su casa de acogida, Enrique Vila –abogado especializado en reencontrar a personas con su familia biológica– defiende la causa de los padres preadoptivos.

Caso del 'niño caramelo' de Valencia: cronología de una preadopción polémica

La carta de la madre biológica

En la cuenta de Facebook de la abogada de María José Abeng Ayang, madre biológica de Juan Francisco, se publicó la carta que la progenitora del niño quería hacer pública. En ella narraba sus orígenes guineanos –aunque tiene la nacionalidad española– y su infancia en un centro de acogida, donde se quedó embarazada con tan solo 14 años. “Cuando mi madre se enfrentó a los dragones pidiendo explicaciones del embarazo, se me dijo muy cordialmente que el niño iba a ser dado en adopción. Porque sí, era un varón y se llamaría Juan Francisco Abeng Ayang”, puede leerse.

Separación de su hijo

Según María José, cuando dio a luz a su hijo no le dejaron verle y se le comunicó que iba a ser dado en adopción. Después comenzaron las visitas programadas que, según la joven, empezaron a reducirse en tiempo y frecuencia sin que ella pudiera hacer nada por evitarlo. “Fueron años de peleas en tribunales, de cerrarme la puerta en las narices, de incomprensión, de crueldad despiadada. Y les digo: No. Nunca he bebido, como se ha atrevido a decir el Sr. Vila, nunca he fumado, nunca me he drogado, ni nunca me han maltratado. Aquí está mi cuerpo para hacerme las pruebas que consideren. No me QUITARON A MI HIJO por tener mala vida”, se lee en la carta de Abeng.

Solo soy una madre que AMA por encima de todo a su hijo

Reencuentro con el niño

Tras contar su caso a su abogada, Nieves Ibáñez Mora, “tras dos nuevos juicios y dos nuevos años de lucha”, la Audiencia Provincial de Oviedo devolvió la custodia del niño a María José con, según ella, “el apoyo de TRES PERITOS” y no de uno solo como argumentan los padres preadoptivos de Joan. “Mi abogada se puso en contacto con el Sr. Vila para realizar un plan de adaptación desde el día 7 de septiembre (en que yo me volví a personar en Valencia) hasta el día 12. Pero no. No podía ser así. Los padres de acogida se negaron, instándoles como último día la Guardia Civil el día 12, o en su caso proceder a su detención”, cuenta la madre del menor.

Finalmente, María José pudo abrazar a Juan Francisco. “Solo soy una madre que AMA por encima de todo a su hijo”, afirma la joven, de 19 años. “Lo que está claro es que no voy a renunciar a mi hijo, ni ahora ni nunca. Si no hubiera llegado a recuperarle, le buscaría cuando tuviera 18 años”, reconoce.

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