Elecciones Cataluña 2017: El PSC aguarda el plan de Cs para la Mesa pero facilitará un presidente no indepe Elecciones Catalanas
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El PSC aguarda el plan de Cs para la Mesa pero "facilitará" un presidente no 'indepe'

Los socialistas aseguran que no han recibido aún ninguna propuesta formal del partido naranja para lograr la presidencia del Parlament, y no decidirán hasta que los naranjas no la hagan

Foto: Miquel Iceta, junto a Jaume Collboni, Núria Marín, Salvador Illa, Eva Granados y Ramon Espadaler, en la noche electoral del pasado 21-D. (EFE)
Miquel Iceta, junto a Jaume Collboni, Núria Marín, Salvador Illa, Eva Granados y Ramon Espadaler, en la noche electoral del pasado 21-D. (EFE)

La política catalana vive una especie de 'impasse' tras el 21-D. La siguiente meta volante llega este jueves, cuando el Tribunal Supremo decida si excarcela a Oriol Junqueras, y la siguiente, el 11 de enero, turno para la revisión de la prisión provisional para el 'exconseller' Joaquim Forn y para Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Dos citas judiciales marcadas en rojo en el calendario antes de la la constitución del nuevo Parlament, fijada por Mariano Rajoy para el miércoles 17. Hasta entonces quedan muchas incógnitas por despejar, como quién ocupará la presidencia de la Mesa de la Cámara, una figura clave y por la que pujan los independentistas, que cuentan con mayoría parlamentaria, y, teóricamente, Ciudadanos.

Teóricamente porque, el PSC, uno de los potenciales socios de la formación naranja y segunda fuerza del bloque constitucionalista tras las elecciones del 21-D —606.659 votos, 17 escaños—, aún no ha recibido ninguna propuesta formal. Es decir, que los socialistas no tienen sobre la mesa una oferta detallada de Cs, nada más allá de las declaraciones públicas de dirigentes del partido de Albert Rivera, empezando por él mismo. Y dudan de que pueda concretarse, dada la dificultad evidente de tejer una mayoría alternativa. En la cúpula de Miquel Iceta, por esa razón, no ha decidido aún cuál será su voto en caso de que se materialice el plan de los ganadores de las autonómicas del 21-D, pero sí se adelanta que "por supuesto" que se "facilitará" la elección de un presidente de la Mesa que no sea independentista.

Todo va más al ralentí, porque también falta por conocerse la decisión del Supremo sobre la excarcelación de Junqueras y los 'Jordis'

Las negociaciones para la constitución del nuevo Parlament las conducen, por parte del PSC, su primer secretario, Miquel Iceta, y su número dos por Barcelona y portavoz en la Cámara en esta última legislatura, Eva Granados. La dirigente sí está "hablando" con sus homólogos en la Cámara, como confirman fuentes de su entorno, y su interlocutor del partido de Inés Arrimadas es su mano derecha, Carlos Carrizosa. Pero todo en realidad marcha al ralentí. ERC y Junts per Catalunya (JxCAT) han aparcado sus contactos a la espera de conocer el futuro del 'exvicepresident' Oriol Junqueras. Entretanto, se suceden los disparos entre los dos antiguos socios de gobierno: Carles Puigdemont y los suyos insisten en que no hay más opción que la "restitución" del Govern "legítimo", mientras que los republicanos exigen a JxCAT que aclare "cómo se hace posible" la investidura del 'expresident', puesto que no parece haber duda de que si Puigdemont regresa a España será detenido de inmediato y puesto a disposición de la Justicia.

Cuatro a tres

El 21-D arrojó una Cámara fragmentada pero con mayoría secesionista: 34 diputados para Puigdemont, 32 para ERC y cuatro para la CUP. 70 de un total de 135, por los 57 que suma el bloque constitucionalista (los 36 de Ciudadanos, los 17 del PSC y los cuatro del PP) y los ocho de los 'comuns'. Pero hay ocho parlamentarios electos con cargas judiciales y sin los cuales esa mayoría separatista peligra: tres están en la cárcel —Junqueras, Sànchez y Forn— y cinco siguen huidos en Bruselas —Puigdemont y los 'exconsellers' Toni Comín, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Lluís Puig—.

"Queremos tener un miembro en la Mesa y más allá de lo que decida la Justicia, está en manos de los 'indepes' que hagan valer su mayoría parlamentaria"

Con ese reparto del hemiciclo, los socialistas consideran que ha de garantizarse una Mesa del Parlament "plural", con dos miembros para cada una de las formaciones "grandes" —Cs, JxCAT y ERC— y una plaza para el grupo "mediano", el PSC, por lo que quedarían fuera del órgano de gobierno de la Cámara los 'comuns', la CUP y el PP. Mayoría separatista de cuatro a tres. El PSC, en consecuencia, mantendría su representación de la legislatura anterior, en la que disponía de una silla en la Mesa, la de David Pérez, secretario segundo. "Nosotros queremos tener un miembro en la Mesa, que es lo que sale de los resultados de las elecciones del 21-D, y que más allá de lo que decida el Poder Judicial, está en manos de decisiones de los partidos que suman mayoría independentista que hagan valer su mayoría parlamentaria", expresan desde el núcleo duro de Iceta. Pérez, por cierto, es candidato a continuar en el órgano rector del Parlament —"lo que funciona no hay por qué cambiarlo", avisan—, aunque quizá en otra secretaría.

Ciudadanos anunció a finales de la semana pasada que intentará presidir la Cámara, porque "no es legítimo" que vuelva a dirigir el Parlament una persona como Carme Forcadell, investigada por varios delitos —rebelión, sedición, malversación—, y porque la Mesa debe responder a una composición "plural". Además, Rivera adelantó que su partido dará la batalla para que tengan una "presencia importante" en ella las fuerzas constitucionalistas, para vigilar que no se vuelvan a "violar el reglamento" ni la Constitución, porque Cataluña, aseguró el pasado viernes en su balance de 2017, necesita "respeto al orden constitucional y la convivencia".

El PSC está a la espera de que Cs formalice su oferta y plantee el nombre de un candidato —aunque todo apunta a que será el vicepresidente segundo saliente de la Cámara, José María Espejo-Saavedra—, pero cree que al final se puede echar atrás si los números, como parece obvio, no dan, para no llevarse un revolcón a la primera de cambio en el Parlament. "Saben que no tendrán la presidencia del Parlament. Aunque falten ocho diputados [los tres encarcelados y los cinco fugados], son 62 contra 57, y quedan ocho de los comunes que jamas votarian a un candidato de Cs", reflexionan fuentes muy próximas a Iceta. Conclusión (para el PSC): "Ellos no propondrán nada y nosotros no contestaremos antes de que lo hagan".

El PSC aguarda el plan de Cs para la Mesa pero "facilitará" un presidente no 'indepe'

Figura clave

Lo que sí tienen claro los socialistas catalanes es que harán lo posible para "favorecer" y "facilitar" la elección de "un presidente de la Mesa no independentista", categoría en la que entran los parlamentarios de Cs, del PSC, del PP y de Catalunya en Comú-Podem.

En el PSC creen que al final los separatistas llegarán a un acuerdo para controlar la Mesa y el Govern, dejando sin opción alguna a Cs

La figura del presidente del Legislativo no es baladí. A los socialistas no se les olvida el decisivo papel de Carme Forcadell, hoy en libertad bajo fianza, en el tormentoso pleno del 6 y 7 de septiembre, cuando la Cámara aprobó las leyes de Referéndum y de Transitoriedad Jurídica de manera exprés y atropellando los derechos de la oposición. Como indica el reglamento, el presidente del Parlament ejerce la representación de la Cámara, establece y mantiene el orden de las discusiones, dirige los debates "con imparcialidad", "cumple y hace cumplir" la normativa interna y ejerce "todas las demás funciones que le confieren el Estatuto, las leyes y este reglamento".

Carme Forcadell, presidenta del Parlament, el pasado 19 de diciembre en un mitin en Sant Vicenç dels Horts, Barcelona. (Reuters)
Carme Forcadell, presidenta del Parlament, el pasado 19 de diciembre en un mitin en Sant Vicenç dels Horts, Barcelona. (Reuters)

El núcleo duro de Iceta sí admite que "nada es descartable", como ir a unas segundas elecciones en mayo, pero cree que los secesionistas, 'in extremis', intentarán controlar primero la Mesa y luego hacerse con el Govern. "En 2016 lograron pactar a última hora y consiguieron echar a Artur Mas", recuerdan. Para Puigdemont, por ejemplo, garantizarse la mayoría en el órgano rector de la Cámara le permitiría cambiar a toda prisa el reglamento para permitir una investidura telemática, opción a la que ponen resistencia tanto Forcadell como ERC, como ya avanzó este diario.

En definitiva, "si Cs presenta su candidatura" a la jefatura de la Mesa, el PSC se sentará a hablar, también con vistas a garantizarse su sitio en el órgano. Pero queda esperar. Mínimo, hasta pasada la Navidad. Como resume una responsable de peso en el partido, "hasta que los Reyes Magos no lleguen, la legislatura en Cataluña está en el aire". Y huele a que se apurarán los tiempos al máximo, como pasó hace dos años. Una presión que Rajoy ha ayudado a incrementar al acortar los tiempos de negociación y fijar la constitución de la Cámara para el 17 de enero, cuando tenía de plazo hasta el 23. El debate de investidura deberá celebrarse como máximo el día 31. Dos meses después, el 31 de marzo, concluirá el tiempo para elegir a un nuevo jefe del Govern y, si no sucede, el Parlament se disolverá y se caminará hacia unas segundas elecciones a finales de mayo.

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