tras conquistar los limítrofes de barcelona

Rivera planea asaltar La Moncloa tiñendo de naranja los 'cinturones rojos' del PSOE

C's tiene claro que el empujón de las catalanas ayudará mucho de cara a las generales. Más allá del votante del PP, Rivera busca 'robar' apoyos al PSOE como en el 27-S y aprovechar el bajón de Iglesias

Foto: La candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas, y el presidente del partido, Albert Rivera, durante la rueda de prensa del 28-S. (EFE)
La candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas, y el presidente del partido, Albert Rivera, durante la rueda de prensa del 28-S. (EFE)

Ciudadanos triplicó sus resultados en las elecciones del 27 de septiembre25 escaños, más de 725.000 votos y segunda fuerza política en Cataluña son los tres elementos que resumen un éxito sin precedentes en la formación liderada por Albert Rivera. Unos resultados que sin duda actuarán como empujón de cara a las generales y que la cúpula naranja, de la que forman parte el director de campaña, José Manuel Villegas, y el secretario de organización, Fran Hervías, empieza ya a analizar meticulosamente para comprobar su posible traslación al escenario de las generales de diciembre.

Lo que en el partido consideran una evidencia es que los 'abstencionistas crónicos', esa mayoría silenciosa que en comicios anteriores se había convertido en un mito, acudió a las urnas, esta vez sí, para apoyar a Ciudadanos. De ahí proviene un importante filón de votos, porque la participación alcanzó un 77% y la abstención fue menor de lo estimado en todas las encuestas. Según explica el cabeza de lista para las generales por Barcelona, Juan Carlos Girauta, "muchas personas que votan en las generales y no en las autonómicas se han animado a salir y apoyarnos porque sabían que en estas catalanas se jugaban mucho".

Ciudadanos se hace con el 'cinturón rojo' de Barcelona

Una opinión respaldada por Narciso Michavila, sociólogo y presidente de GAD3, que insiste en que la candidatura que defendía Inés Arrimadas ha sido percibida como "voto útil para frenar la independencia". Según el sociólogo, la percepción de que Ciudadanos era el partido más fuerte a este respecto, el que con más claridad abordaba el desafío secesionista y el único capaz de "acabar con la dicotomía de independentistas y fachas" consiguió que los abstencionistas acudieran al sufragio con la papeleta naranja.

Por otro lado, Ciudadanos obtuvo nueve diputados en los comicios de 2012, tras conseguir el trasvase de algunos votos de CiU y PP. En las elecciones del pasado domingo, Convergència cedió algunos apoyos más en favor del partido de Arrimadas y Rivera, el PP brindó un gran porcentaje de su electorado -de ahí el estrepitoso fracaso de Xavier García Albiol- y, como principal novedad, Ciudadanos logró 'pescar' una parte importante de votos al PSC de Miquel Iceta. Una realidad que se plasmó especialmente en el llamado 'cinturón rojo' de Barcelona, en el que Arrimadas irrumpió con fuerza en feudos esenciales del Partido Socialista. Ejemplos de ello son municipios como el Prat de Llobregat, Viladecans, Gavà, Castelldefels, Hospitalet de Llobregat o Esplugues de Llobregat, en los que Ciudadanos es ya la primera opción política.

Comparación entre los años 2012 y 2015.
Comparación entre los años 2012 y 2015.

 

Además de Barcelona, circunscripción en la que Arrimadas se hizo con 17 escaños, en Tarragona la candidatura 'ciudadana' se convirtió en la segunda fuerza, cuadruplicando sus resultados al pasar de un diputado a cuatro. En las circunscripciones de Lleida y Girona, las dos provincias en que el apoyo del independentismo es mayor, Ciudadanos obtuvo dos escaños en cada una de ellas por primera vez en su historia.

En el partido de Rivera la convicción de que los resultados serán extrapolables a las generales es casi una realidad. Miembros de la ejecutiva resaltan el valor que tiene ser el único partido nacional que crece en Cataluña frente a la hegemonía nacionalista, y más teniendo en cuenta que no se trata de una comunidad autónoma cualquiera. "Ganar en el lugar más complicado de España tendrá sus consecuencias", explican. En la otra cara de la moneda, Ciudadanos también celebra el 'pinchazo' de Podemos a través de su marca blanca, Catalunya Sí que es Pot, al asegurar que este bajón también influirá en la gran cita electoral del año. Ciudadanos es consciente de que Pablo Iglesias ha participado muy activamente en la campaña catalana y asocian el fracaso electoral a su marca personal. El otro filón que Rivera pretende aprovechar es el del PSOE.

Albert Rivera comparece en la noche electoral del 27 de septiembre. (EFE)
Albert Rivera comparece en la noche electoral del 27 de septiembre. (EFE)

El 'robo' de votos a los socialistas en Cataluña es un modelo que Ciudadanos pretende duplicar en su asalto a La Moncloa. Un paso que, sin embargo, el presidente de GAD3 estudia con prudencia. "Primero, convertir ese 18% del voto en la urna nacional no es fácil. Hay mucho votante que en Cataluña puede decidirse por Ciudadanos porque no quiere la independencia y luego en las generales devolver el voto al PSOE", explica Michavila, "porque quieren evitar que gobierne el PP en España". Lo que el sociólogo sí ve claro es el tirón que Rivera pueda obtener a raíz de la caída de Podemos. "Hace meses un votante socialista desencantado se iba a la marca morada y ahora se va a la naranja porque el proyecto de C's está demostrando ser más fuerte", afirma Michavila.

Tras las elecciones europeas, en las que Podemos logró extraordinarios resultados, los expertos se lanzaron a enterrar parte del socialismo español, insistiendo en que el partido de Iglesias estaría a punto de dar el 'sorpasso' al de Pedro Sánchez. Las encuestas, sin embargo, se estabilizaron en los meses posteriores, garantizando una relativa recuperación en los representantes del bipartidismo, especialmente en lo que al PSOE se refiere. Todos los expertos coinciden en que las elecciones generales "son otra liga" y es difícil creer que se pueda calcar el resultado de unos comicios autonómicos -más allá de la peculiaridad catalana- en unas elecciones a la presidencia del Gobierno.

Aun así, el empujón para Ciudadanos tras el 27-S es ya una evidencia. Michavila insiste además en que la formación nacida en Cataluña ha conseguido institucionalizarse y lograr que la gente conozca a sus principales líderes territoriales, a pesar de que la imagen de Albert Rivera sea la predominante. Y no hay que olvidar que en las elecciones generales la figura del aspirante a presidir el Gobierno central cuenta más que en ninguna cita electoral. Algo que Rivera parece tener ya más que hecho.

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