Es noticia
Menú
La caída de Trapero o la falsa promesa de restituir a los caídos del 155
  1. España
  2. Cataluña
El imaginario roto del independentismo

La caída de Trapero o la falsa promesa de restituir a los caídos del 155

Torra llegó a 'president' asegurando que su mandato sería el de la restitución de las decenas de cargos destituidos por Rajoy en 2017. Tanto insistió en ello que incluso eso motivó que se alargase el 155. Ahora cae el mito

Foto: Josep Lluís Trapero. (EFE/Andreu Dalmau)
Josep Lluís Trapero. (EFE/Andreu Dalmau)

Josep Lluís Trapero cesado. Es mucho más que un relevo significativo en uno de los grandes centros de poder de Cataluña, en este caso, los Mossos d’Esquadra. Supone también la constatación en la práctica de lo que fue el sueño de Quim Torra, ser el 'president' de la “restitución”. Que toda su legislatura fuese un portazo en los morros al 155. En la práctica, ha sido todo lo contrario. La Justicia española exoneró al 'major' de la Policía autonómica y han sido los propios independentistas los que le han acabado descabalgando, después de que desde todos los sectores del soberanismo se le acusase de traidor por haber declarado que tenía un plan para detener a Carles Puigdemont, en caso de recibir la orden de los tribunales.

Torra llegó a 'president' asegurando que su mandato sería el de la restitución. Tanto insistió en ello que incluso eso motivó que se alargase el 155. Era la corriente legitimista que abanderaba JxCAT, pero que acabó en el olvido por la situación legal de los presos, por sus deseos personales y porque Mariano Rajoy se negó a publicarlo en el DOGC. Al final, solo cuatro altos cargos del ejecutivo de Puigdemont, los de Cultura, Agricultura, Territori y Treball, siguieron en su puesto con Torra. Todos los demás eran nuevos, incluyendo los 'consellers'.

Foto: Josep Lluís Trapero. (EFE/Andreu Dalmau)

En esto volvió Trapero. No como un héroe para el independentismo, sino como un villano. Trapero era la prueba viviente de que, si no hacías tonterías ante el juez, declarar que “lo volverás a hacer” el último día del juicio, por ejemplo, tenías posibilidades de salir declarado inocente por un tribunal español, en este caso la Audiencia Nacional. Quim Torra ya había sido destituido, en una ironía que le hizo pasar de la restitución a la inhabilitación en primera persona. Pero el 'conseller' de Interior, Miquel Samper, retomó su bandera y volvió a nombrar a Josep Lluís Trapero, a despecho de que para muchos militantes de base del soberanismo ya era un traidor. Pero pareció un precio asumible para pasarle la mano por la cara a los defensores del 155.

Trapero ha durado un año en su cargo recuperado, lo mismo que el sueño de la restitución para el independentismo. Una de las banderas del soberanismo se cae. Pero no por la figura de Trapero, ya muy cuestionada desde su paso por la Audiencia Nacional. Salió absuelto, pero perdió su base de seguidores, aquellos que hacían camisetas con sus frases.

Naufragio del independentismo

Quedaba la restitución, que ahora naufraga también como concepto político, con la mayor parte de los propósitos con los que el independentismo afrontó el 155. No solo no ha sido posible por la vía legal, sino tampoco por la senda pragmática, como era el caso de Trapero.

Sin embargo, no es el único ejemplo. Muchos de los protagonistas de aquellos días de 2017 han rechazado la dimensión heroica que les han querido dar a su figura por parte de los votantes y medios de comunicación. Carme Forcadell fue la primera que pasó de ser la presidenta del Parlament que declaró la independencia a reconocer los errores, criticar cómo se hicieron las cosas aquellos meses y marcar distancias con el movimiento.

Trapero, como antes Forcadell, ha acabado como un juguete roto del independentismo

Otros como Dolors Bassa se han desmarcado de lemas del tipo 'Ho tornarem a fer'. A algunos que han querido seguir en política la política les ha dado la espalda, el caso de Josep Rull. Y otros se han alejado de la misma por su propia voluntad, como es la situación del 'exconseller' de Interior, Joaquim Forn, quien estuvo en el cargo tres meses, pero cumplió casi tres años de prisión. En muchos casos, la restitución no ha sido reivindicada ni por los propios interesados.

Planteamiento ilógico

La restitución era una idea como la de 'Ho tornarem a fer'. Pensada para los millones de catalanes que habían apoyado la independencia, pero ante los cuales no se quería aceptar una derrota que, por otro lado, resultaba muy obvia. Luego, con el paso del tiempo, la lógica se ha acabado imponiendo. Por mucho que se quiera hacer política basada en las ideas, al final la realidad se impone y el poder funciona por sus propias reglas.

Josep Lluís Trapero cesado. Es mucho más que un relevo significativo en uno de los grandes centros de poder de Cataluña, en este caso, los Mossos d’Esquadra. Supone también la constatación en la práctica de lo que fue el sueño de Quim Torra, ser el 'president' de la “restitución”. Que toda su legislatura fuese un portazo en los morros al 155. En la práctica, ha sido todo lo contrario. La Justicia española exoneró al 'major' de la Policía autonómica y han sido los propios independentistas los que le han acabado descabalgando, después de que desde todos los sectores del soberanismo se le acusase de traidor por haber declarado que tenía un plan para detener a Carles Puigdemont, en caso de recibir la orden de los tribunales.

Josep Lluis Trapero Quim Torra Mossos d'Esquadra Carles Puigdemont Mariano Rajoy Parlamento de Cataluña Carme Forcadell Generalitat de Cataluña Cataluña
El redactor recomienda