El partido promete un giro a la izquierda

Pinza de Rull y Turull con Puigdemont para derribar a Bonvehí del PDeCAT

Cuando se reúna el Consell Nacional forzarán la dimisión de Bonvehí y Waterloo se hará con los activos políticos que ostenta el PDeCAT: marca de JxCAT, derechos electorales y dinero

Foto: Carles Puigdemont, en Bruselas. (EFE)
Carles Puigdemont, en Bruselas. (EFE)
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Pinza de los 'exconsellers' Josep Rull y Jordi Turull con Carles Puigdemont para desplazar a David Bonvehí de la presidencia de JxCAT. Este sería el resumen de lo que pasó ayer en el PDeCAT, por mucho que el partido se dio más tiempo, una semana, para seguir negociando con Jordi Sànchez una confluencia con La Crida. Así lo anuncio el alcalde de Mollerusa, Marc Solsona en rueda de prensa y en calidad de portavoz del PDeCAT. La reunión de más de tres horas se saldó con una finta de Bonvehí y la dirección del partido para ganar tiempo, pero estaba claro que la mayoría que ostenta Bonvehí en la ejecutiva no la tiene en el Consell Nacional ni en las bases del partido.

A media reunión, Rull y Turull hicieron público un comunicado en los grupos de WhastApp del partido en el que se trasladaba su propuesta para solventar la crisis y que fue rechazada por la directiva. En ella pedía que "se convoque una Asamblea constituyente de JxCAT, en el que participen todos los cargos electos de JxCAT y todas aquellas personas que han confiado en JxCAT y el 'president' Puigdemont desde el 21 de diciembre del 2017 y que entienden el 1 de octubre como mandato político a culminar, sean asociados de organizaciones o personas sin filiación política, vía su inscripción por los medios y la normativa facilitada por el Comité de Organización".

Rápidamente, desde fuera empezaron a recibir apoyos. El primero, Puigdemont desde Twitter en el que expresaba su confianza en Rull y Turull y declaraba: "hoy todavía más. Lo que han propuesto merece el aplauso, por su responsabilidad y empatía en un momento decisivo para nuestro espacio político".

Pero no fue el único. La 'consellera' de la Presidència, Meritxell Budó, también tuiteó: "Una propuesta para construir JxCAT que conjuga inclusión, suma y mirada de futuro. ¡Gracias Jordi Turull, Josep Rull, Quim Forn, Lluís Puig por vuestro compromiso!". La pinza sobre Bonvehí se había cerrado. Cuando se reúna el Consell Nacional forzarán la dimisión de Bonvehí y Puigdemont podrá disponer de todos los activos políticos que ostenta el PDeCAT: la marca JxCAT, los derechos electorales y los fondos y subvenciones.

En la práctica esto quiere decir que Rull y Turull, que hasta hace una semana respaldaban la candidatura del 'conseller' de Territori Damià Calvet, ahora renuncian a esta opción y aceptarán lo que proponga Waterloo: en este momento la candidatura del presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, para presidir la Generalitat pero en la práctica nadie lo sabe. Puigdemont puede cambiar de opinión en cualquier momento.

Giro a la izquierda

La ideología será clave porque la ideología del país será nuclear, todas estas piezas han de poder transformarse más allá del país y apostado por que "una parte de la Crida se ha manifestado abiertamente con el concepto que se quiere un nuevo partido más de izquierdas". Con este apunte, se deja todo el espacio de la derecha nacionalista al nuevo partido de Marta Pascal, el PNC.

"Siempre que puede haber opciones contrapuestas siempre hay riesgos en un lado u otro", ha admitido el portavoz de la formación, Marc Solsona, abriendo la puerta a que dentro de este azaroso proceso el PDeCAT se rompa, tal y como apuntaba El Confidencial.

El Consell Nacional del PDeCAT carece de fecha pero resulta muy difícil pensar que David Bonvehí sobreviva al mismo tras lo acontecido ayer

Según Solsona, "no hay fecha límite para convocar el Consell Nacional. Estamos de acuerdo en dar confianza al equipo negociador, por tanto, estamos negociando" y respecto a la propuesta de Rull y Turull el portavoz del PDeCAT ha apuntado que "nosotros lamentamos que se haga un debate público sobre un documento que se ha elevado a la dirección. Y no podemos compartir esta propuesta. Pero eso no quiere decir que pueda caer en el olvido".

Camino de la derrota

Por mucho que Bonvehí controle la Ejecutiva, no superará un Consell Nacional. Su esperanza era que hubiera tres bloques: el suyo propio, con la 'consellera' de Empresa Àngels Chacón; el diputado en el Congreso Ferran Bel, el propio Solsona y otros alcaldes como Marc Castells; el de Puigdemont, con la vicepresidente del PDeCAT Míriam Nogueras; y el bloque de Rull y Turull y su apuesta por un dúo con Damià Calvet de candidato y el 'conseller' de Interior, Miquel Buch como nuevo presidente del PDeCAT. En la práctica ayer el bloque de Rull y Turull se ha sumado al de Puigdemont y en esas condiciones Bonvehí no podrá sobrevivir al Consell Nacional, si bien le queda la carta de decidir en qué fecha convocarlo.

Ayer, viéndose perdidos, Bonvehí y los suyos intentaron ganar tiempo. "Tenemos el mandato y el aval de la Ejecutiva para llegar a acuerdos con La Crida y con Jordi Sànchez. Nada más. El mandato no incluye al PNC", sentenció Solsona. Pero está claro que no llegarán a un acuerdo y que Puigdemont ya tiene su caballo de Troya dentro de las murallas del partido.

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