Éxito arrollador de convocatoria

Perpiñán se convierte en la proclamación popular de Puigdemont como candidato

En la práctica, el líder independentista no será el candidato a la presidencia, ya que piensa seguir como eurodiputado, pero optará a la Generalitat para servir de gancho electoral

Foto: El 'expresident' Puigdemont en el acto en Perpiñán. (EFE)
El 'expresident' Puigdemont en el acto en Perpiñán. (EFE)

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont consiguió ayer en Perpiñán un gran éxito de convocatoria con un acto que acabó convirtiéndose en una proclamación popular de su candidatura para a la Generalitat. Un atajo que le ahorra, al residente en Waterloo, primarias, pactos con el PDeCAT y otros incómodos peajes vinculados a la democracia interna de las organizaciones. Puigdemont queda investido para encabezar la lista de JxCAT de forma directa por el pueblo movilizado. Fuentes de su entorno en Waterloo aseguran que elaborará la lista a su gusto, con el 'conseller' de Políticas Digitales, Jordi Puigneró, como número dos para asumir la presidencia efectiva de la Generalitat para que todo siga igual. Puigdemont en Bélgica con la llave de la convocatoria electoral y Puigneró en el Palau, como una especie de Torra 2.0.

Puigdemont lo dejó muy claro cuando afirmó en Perpiñán "preparémonos para la lucha definitiva superando errores y debilidades", advirtiendo a las más de 100.000 personas que acudieron a escucharle que "tenían que estar preparados", mientras la gente gritaba "president, president" o "Puigdemont, el nostre president". Puede parecer vago como mensaje, pero, parafraseando a Marshall McLuhan, el mensaje era el propio Puigdemont.

El 'expresident' y ahora eurodiputado ha planteado un escenario de confrontación con el Estado que se encuentra en las antípodas de la Mesa de Diálogo. A su recepción con el alcalde de Perpiñán le acompañó Jordi Puigneró, para que quedase bien claro quién estaba a la derecha del padre y que las próximas elecciones catalanas son el primer paso en esta gran confrontación que se prolongará en el tiempo mucho más de lo que todos desearían, según explicó el propio 'expresident'.

Tras el acto de ayer, Puigdemont queda con las manos libres para hacer la lista como quiera cara a las próximas elecciones que Quim Torra convocará para el mes de otoño, por mucho que el PDeCAT y David Bonvehí, quien también acudió al mitin no fuera a pensar el líder que no era lo bastante fiel, intenten resistirse a estas maniobras. Fuentes del Consell per la República han explicado que Puigdemont encabezará la lista, que Jordi Puigneró será el número dos y que a partir de aquí el de Waterloo armará la candidatura del modo que mejor le parezca. Puigdemont no va a ejercer de 'president' pero tutelará desde Bélgica a su nuevo protegido.

Estas mismas fuentes, que ayer asistían al mitin multitudinario, explican que uno de los problemas es cómo Puigdemont justifica que se vuelve a presentar a unas elecciones autonómicas, cuando dijo que no volvería a hacerlo. El argumento que se manejan en los cuarteles de invierno del independentismo en Bélgica es que Puigdemont encabeza la lista no a la presidencia de la Generalitat, que es para lo que serán los comicios, sino como presidente de la República, mientras que el que opte a presidir la Generalitat será Puigneró, convertido ahora en su delfín. Total, si las elecciones que convocó Artur Mas en 2015 dijeron que eran "plebiscitarias" y evidentemente no lo eran, Puigdemont podrá alegar ahora que se presenta a 'president' de "la República", colocando esta entelequia por encima de la Generalitat y, por lo tanto, sometida a sus designios, mientras que Jordi Puigneró sería solo algo así como un primer ministro siempre atento a las pautas que marque su líder.

Ahorrarse unas elecciones

Al presentarse a estos comicios, de paso, Puigdemont podrá prescindir de tener que ser reelegido como presidente del Consell de la República, un ente inexistente gestionado por entidades privadas en manos de personas de la máxima confianza del 'expresident'. Por tanto, todo son ventajas. En sus declaraciones al Parlamento Europeo, tanto Puigdemont, como Toni Comín o Clara Ponsatí evitan explicar sus cargos en el Consell per la República, porque este carece de cualquier referencia legal. Pero, precisamente, son estos cargos en este organismo etéreo los que les permitieron ayer convocar a más de 100.000 personas en territorio europeo. Pura política posmoderna. Puigdemont se presenta a la Generalitat, pero en realidad seguirá siendo europarlamentario hasta que el suplicatorio se interponga en su camino.

De manera oficial, el Consell per la República no existe pero fue ese ente ayer el que convocó a más de 100.000 catalanes al masivo acto de Perpiñán

En la práctica, la estrategia para las elecciones implicará un claudicación. Tras la retórica y las piruetas conceptuales se ocultará un renuncia. La Generalitat quedará preservada de cualquier intención unilateral y, por tanto, de volver a enviar personas a la prisión. Ni siquiera por una pancarta, como Quim Torra. Tras el debate de las listas, se abrirá el debate sobre el programa. Y aquí el que figure o no la palabra "unilateral" será clave. En esto, Puigdemont y el PDeCAT coinciden: mejor evitarse nuevos presos o encausados.

Justificación del Consell

Buena parte del acto se ha dedicado a justificar el Consell per la República, que cuenta casi con 90.000 socios. Se ha hablado de convertirlo en una estructura paralela a la propia Generalitat. “Nos tenemos que coordinar mejor, organizándonos por todo el territorio, con una red territorial que lo controle, nos tenemos que preparar combatiendo la represión del Estado a partir de la red en torno al Consell per la República”, ha justificado el propio Puigdemont en su breve y vago alegato.

Y, mientras se ha dado todo el protagonismo a la confrontación contra el Estado, se ha dejado al margen el diálogo y la Mesa creada para ello esta semana. Puigdemont se coloca en otra clave, la de una "movilización permanente" para un proceso que será largo y que él mismo acaudillará. El primer paso será someter a votación entre los 90.000 socios el Plan del Gobierno del Consell, lo que sucederá en las próximas semanas, para lo cual tendrán que activar la aplicación móvil que llevan meses desarrollando, según ha explicado la actriz Lloll Bertran, una vieja gloria de TV3 que ha actuado de animadora del evento.

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