PREPARAN UNA ‘ENCUESTA’ INDEPENDENTISTA

La ANC y Torra tocan a rebato para asaltar las cámaras de Comercio catalanas

Quieren que todos los puestos clave de estas instituciones estén en manos soberanistas para expulsar a cualquier empresa ‘española’

Foto: El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d) , junto al presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d) , junto al presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls. (EFE)

Las elecciones a las cámaras de Comercio se han convertido en una cruenta guerra en la que el independentismo va a por todas. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y el Gobierno de Quim Torra quieren que todos los puestos clave de estas instituciones estén en manos soberanistas para expulsar a cualquier empresa ‘española’ y poner las entidades de la industria al servicio del secesionismo. Desde los púlpitos oficiales soberanistas, se ha tocado a rebato. “Te recuerdo nuestros candidatos. Mira quién o quiénes son los candidatos Eines de País de tus epígrafes”, decía una comunicación interna de los independentistas de esta semana. Eines de País es la candidatura bajo la que se presenta una lista radical rupturista. Significa ‘herramientas de país’ y su intención es controlar las instituciones para provocar la independencia de Cataluña.

Una comunicación interna entre círculos soberanistas a la que ha tenido acceso El Confidencial explica: “No sabemos cuándo haremos efectiva la república, pero sí que lo haremos a la primera oportunidad. Para entonces, mejor tener una Cambra con sentido de país en vez de una sucursal de la mafia”.

De hecho, lo que pretende esta candidatura es realizar una encuesta de independencia entre los empresarios (o sea, un sucedáneo de un referéndum). En esta estrategia, Govern y ANC cuentan con la complicidad de la patronal Pimec, presidida por Josep González, a quien Quim Torra ha galardonado esta semana con la Creu de Sant Jordi, el máximo galardón institucional de la Generalitat. La medalla le fue concedida por contribuir al fortalecimiento del tejido industrial catalán. Pero, precisamente, González fue uno de los primeros empresarios que, ante los síntomas de la crisis, deslocalizaron sus empresas, cerraron sus factorías en Cataluña y trasladaron la producción industrial —en su caso, a Marruecos—.

En la candidatura radical independentista se encuentran personajes plenamente identificados con el secesionismo. Entre ellos, el actor Joel Joan, que también ha sacado un vídeo llamando al voto a las candidaturas soberanistas. Joan, un activista de pro, es uno de los empresarios que han vivido del erario público en los últimos años gracias a las generosas subvenciones de la Generalitat. A los bolsillos de su empresa señera, Arriska, han ido a parar un buen puñado de millones de euros por la compra de una serie que, en realidad, fue un fracaso de público.

Los hombres de la ruptura

En la candidatura, se engloban también otros empresarios como Joan Canadell, uno de los impulsores del Cercle Català de Negocis (CCN), uno de los más activos secesionistas de Cataluña; Albert Pont Serrano, presidente del CCN; Artemi Nolla, uno de los más prolíficos empresarios de la restauración de Barcelona, o Joan Font, propietario de la cadena de supermercados Bon Preu. También se incluye Alfons Godall, exvicepresidente del Barça, que este miércoles emitía un tuit en el que recordaba: “Votaré a Eines de País como autónomo y también como representante legal de empresas de nuestra casa. Los empresarios que no tenemos el culo alquilado lo hemos de hacer. Hacemos de la república de Cataluña un país lleno de oportunidades y con salarios dignos”. En esta estrategia, el exconsejero de Salud fugado en Waterloo Toni Comin hizo público un vídeo este miércoles en el que anima a votar por las candidaturas secesionistas. Son las caras visibles de una candidatura excluyente que quiere borrar del mapa cualquier empresa vinculada con España. Además, echarán de cualquier puesto de responsabilidad a empresas que hayan cambiado su sede social fuera de Cataluña desde octubre de 2017, en venganza por no apoyar el referéndum ilegal.

Ante estas elecciones (en Cataluña hay 13 cámaras de Comercio y 423.000 electores), la Generalitat se había puesto en alerta y emitió un decreto dando solamente validez al voto electrónico. Fue abolido el voto presencial en papel y el voto por correo. Y ahí es donde está una de las trampas que han puesto en práctica desde algunas candidaturas: el control del voto electrónico puede ser utilizado para alterar resultados. El sistema implantado por Torra ha sido denunciado ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que lo está estudiando.

El tema no es baladí. En la Cámara de Comercio de Barcelona, la más potente de la comunidad, hay ya denuncias oficiales de tongo. Fuentes de varias candidaturas reconocen a El Confidencial que la lista encabezada por el empresario Enric Crous y la de la ANC han pedido delegación de voto electrónico, lo que está expresamente prohibido por la ley. Ya no es que la Generalitat permita un modelo de votación con pocas garantías: es que con una buena organización política se puede llevar a la práctica un tongo monumental de los resultados.

La denuncia se ha efectuado ante el Ministerio de Economía y la Agencia Española de Protección de Datos por parte de Florencio Díaz, presidente de la Autoridad de Certificación. El motivo es que se pide la delegación de voto, lo que es ilegal. “Es como si a votar en unas elecciones va el gestor de una persona. No. El voto es personal e intransferible. Nadie puede votar por una persona ni por una empresa. Eso es lo que dice la ley”, coinciden en señalar a El Confidencial diversas fuentes.

Crous se desmarca

Enric Crous se desmarca de las acusaciones. “El voto digital se realiza por los responsables de las empresas. El sistema vigente hasta ahora parece que estaba pensado para que la gente no votase. Lo único que pasa es que no se exige el doble certificado, pero no lo vemos mal”, explica el empresario a este diario. La candidatura de Crous distribuyó, no obstante, una circular (en poder de este diario) en la que adjunta un documento para delegar el voto electrónico y ceder el certificado digital a un tercero. Por si fuera poco, Pimec distribuyó también una circular en la que anuncia que apoya la candidatura de Crous y en la que explica también que una de las formas de votar es con la delegación de voto, lo que, según sus rivales, choca con lo que dice la ley.

El empresario Enric Crous. (EFE)
El empresario Enric Crous. (EFE)

Ante ello y el hecho de que el Ministerio de Economía emitió un comunicado recordando la ilegalidad de la cesión del voto, Pimec envió a sus afiliados una “nota aclaratoria” en la que recomendaba “que se ejerza el derecho de voto utilizando la certificación digital de forma individual por parte del titular del certificado y no por la vía de la delegación o mandato del voto a favor de terceras personas (asesores o similares)”.

De todos modos, el empresario niega que esté identificado con el independentismo. “Si me preguntas si soy catalán y catalanista, pues sí. No lo niego. Y culé fervoroso y feliz en estos momentos por la gesta europea del Barça ante el Liverpool”, afirma.

Crous subraya que, aunque le asignan el papel de candidato proindependentista, al margen de la candidatura de la ANC, no lo es. “Siempre he defendido que los empresarios no debemos jugar a la política por tres motivos: primero, porque bastante trabajo tenemos en intentar hacer bien nuestras obligaciones, que son crear empleo, riqueza e ilusión; segundo, porque yo he tenido el privilegio de estar al frente de grandes marcas [fue director general de Fira de Barcelona y de Damm, entre otras] y he sido consciente del perjuicio que podría haber creado a las mismas cualquier opinión política, por lo que jamás di mi opinión, y tercero, porque lo que opino políticamente lo sabe solo mi mujer”, afirma.

Ramon Masià, otro de los empresarios candidatos a presidir la Cámara de Comercio de Barcelona, denuncia, sin embargo, que tanto la candidatura de Crous como la de la ANC “están ofreciendo la delegación de voto, es decir, que un empresario delegue el voto en un gestor, lo que es contrario a la ley". "Se pervierte el sentido de votación secreta. El sistema implantado por la Generalitat parece pensado para hacer trampas”, denuncia el empresario a este diario, que subraya que “el voto es secreto, confidencial, personalísimo e indelegable. No se puede ceder ni a tu gestor ni a nadie”.

El peso de la industria de fuera

Carles Tusquets es el otro gran empresario que aspira a presidir la Cámara de Comercio de Barcelona. Su candidatura está considerada como la continuista y denunció públicamente las maniobras del independentismo para hacer trampas en el voto electrónico. Desde fuentes cercanas al conocido empresario, se recalca que “estas elecciones tienen la particularidad de que hay unas 15.000 empresas con derecho a voto que son de fuera de Barcelona y 10.000 tiene su sede fuera de Cataluña, pero tienen aquí mucha actividad y pagan su impuesto de actividad económica”. Precisamente es este peso industrial el que quieren anular los independentistas.

El financiero Carles Tusquets. (EFE)
El financiero Carles Tusquets. (EFE)

Los ejes estratégicos de los empresarios que aspiran a presidir la cámara no difieren mucho. Crous hace hincapié en la ayuda de esta institución a las pymes en materia de formación, digitalización e internacionalización. “La Cámara de Comercio de Barcelona está conectada a todas las cámaras del mundo y mantiene excelentes relaciones con las de Europa y América, por lo que debemos utilizar estos contactos y aprovechar esta circunstancia”, explica.

Masià también apuesta por la formación y la internacionalización como ejes de su propuesta, y Tusquets defiende la “internacionalización, renovación, transición generacional, el fortalecimiento de la implantación territorial, la apuesta por la integración de personas con discapacidad”. Propone, asimismo, la creación de la Cambra Jove (para acercar esta institución a los jóvenes, siguiendo la estela de otras instituciones civiles de Barcelona) y, especialmente, “que las cámaras sean entidades desligadas del poder político y la voz independiente de la sociedad emprendedora. Eso es lo que más nerviosos pone a los independentistas, que quieren hacer de las cámaras otra herramienta más al servicio de intereses partidistas”, según explican a este diario fuentes de la candidatura.

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