artur mas se alinea con el presidente catalán

Puigdemont arrastra al Govern a intentar el 1-O pese a los golpes de la Guardia Civil

El 'president' defendió ante el Govern que todavía tiene una parte de la logística del referéndum intacta y que se puede aplicar un ajuste de los planes para llevar a cabo la consulta

Foto: El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (c), junto a los miembros de su Gobierno, durante la declaración institucional que ha realizado en el Palau de la Generalitat. (Reuters)
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (c), junto a los miembros de su Gobierno, durante la declaración institucional que ha realizado en el Palau de la Generalitat. (Reuters)

“Ni un paso atrás”. Esta fue la consigna que dio el presidente catalán, Carles Puigdemont, a sus 'consellers' en la reunión de urgencia que celebró en la mañana del miércoles en el Palau, según han explicado fuentes cercanas a la Generalitat conocedoras del encuentro. Pese a las dudas que se expresaron sobre la capacidad logística real en este momento para poder organizar el 1-O tras los últimos golpes de la Guardia Civil, confiscando censos, notificaciones de mesas y papeletas, Puigdemont se mostró firme en seguir adelante con sus planes de independencia y, sobre todo, con la consulta soberanista.

El tono del encuentro fue de gravedad histórica. Buena parte del mismo se centró en el texto de la declaración solemne que pronunció Puigdemont poco antes de las 13:00. “Régimen autoritario y represivo” y “vergüenza democrática” fueron algunos de los términos que se utilizaron en dicha comparecencia para definir al Gobierno de Mariano Rajoy.

Puigdemont arrastra al Govern a intentar el 1-O pese a los golpes de la Guardia Civil

Carles Puigdemont defendió en el encuentro que el Govern todavía tenía una parte de la logística del referéndum intacta —entre ella, de momento, las urnas—, y que se podía aplicar un ajuste del plan para llevar a cabo la consulta del 1-O. Sin embargo, entre los 'consellers' se reconoció que la localización de nueve millones de papeletas y otro material electoral, en una nave industrial en Bigues i Riells, había supuesto un duro revés para sus planes. Solo el 'conseller' de Exteriores, Raül Romeva, no participó en la reunión por encontrarse en Madrid.

Pese al voluntarismo de Puigdemont, que fue el que al final salió adelante, en el entorno independentista ya se ve el referéndum tal y como lo definieron los comunes de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, como una movilización, no como una votación vinculante. Así lo reconocieron durante el día de ayer en declaraciones públicas desde el diputado de ERC en el Congreso Joan Tardà hasta el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart.

Tras la reunión de urgencia del Consell Executiu, Puigdemont se entrevistó en el Palau con el expresidente de la Generalitat Artur Mas y con la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. Artur Mas, que todavía mantiene un peso muy importante dentro del PDeCAT, optó también por cerrar filas con Puigdemont en su apuesta por salvar lo que se pueda del referéndum convocado para el 1-O.

Junqueras pide la huelga general

Tras estos encuentros, y también en el Palau, el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, celebró un encuentro con los secretarios generales en Cataluña de UGT —Camil Ros— y de CCOO —Javier Pacheco— para valorar el apoyo sindical a las movilizaciones en la calle. Junqueras apuntó que se podía hacer una huelga general, pero esta opción fue descartada por los sindicatos, según han explicado fuentes conocedoras de estas entrevistas.

Puigdemont arrastra al Govern a intentar el 1-O pese a los golpes de la Guardia Civil

Los líderes sindicales condicionaron su apoyo a una movilización en defensa de las instituciones a que se convocase el Pacto por el Referéndum, de manera que las protestas fuesen más amplias y pudiesen participar no solo los independentistas sino también “los comunes” o muchos federalistas que están afiliados a ambas centrales. Sin embargo, durante el día, no se convocó el pacto, como habían pedido los sindicatos. Fuentes de Junts pel Sí señalan que la CUP se niega a ello. Para los antisistema, el Pacto Nacional para el Referéndum siempre fue un organismo que buscaba un acuerdo con el Gobierno español y que abogó por una consulta pactada. Por ello, la CUP está convencida de que ese tiempo ya ha pasado y ahora es el momento de la ruptura, por lo que en medios políticos independentistas se da por hecho que el pacto no será convocado.

Nuevos planes

Ayer estaba previsto que se hiciera público el listado de los puntos de votación. Ello no fue posible. El grueso del día, Puigdemont y sus 'consellers' lo pasaron reconstruyendo los planes para seguir adelante con el 1-O más allá del apoyo en la calle. El 'conseller' de Justicia, Carles Mundó, fue uno de los que visitaron el Palau por la tarde.

Puigdemont arrastra al Govern a intentar el 1-O pese a los golpes de la Guardia Civil

Los cambios implicarán mayor protagonismo de los voluntarios de la ANC, por ejemplo. Así, se están buscando 150 voluntarios para abrir los colegios de Barcelona. Y ha de solventarse cómo se constituyen las mesas de votación con tan poco tiempo. La alternativa más realista es, de nuevo, recurrir a voluntarios. Otro de los retos es el modo de contar los votos, ahora que se ha entrado en el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI). En esta línea de consulta de bajo coste, Cuixart, por ejemplo, ya ha salido en TV3 diciendo a la gente que se traiga la papeleta impresa de casa.

El propio Puigdemont en su alocución ha evitado hablar de 'votar' el 1 de octubre, con lo que todo apunta a reconvertir la consulta en una movilización

El propio Puigdemont en su declaración evitó hablar de votar. En concreto, señaló que “el día 1 de octubre saldremos de casa, llevaremos una papeleta y la utilizaremos", destacando también que esta "acción de respuesta democrática debe contrastar con el autoritarismo del Estado”. Todo apunta, pues, más bien a una movilización cívica que a una votación propiamente dicha.

Además, ya no se controlan los fondos públicos. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a partir de hoy se hace con el control de las finanzas de la Generalitat. Tanto los 1.400 millones al mes de los adelantos del sistema de financiación autonómica como los más de 1.000 millones de euros que la Generalitat tenía de tesorería, en las cuentas de diversas entidades financieras, a partir de mañana quedan congelados por el sistema de control de pagos.

Cataluña

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