El misterio de las vacunas: 1,8 millones de 'dosis perdidas' y muchas incógnitas
  1. España
  2. Andalucía
SANIDAD PÚBLICA ANDALUZA

El misterio de las vacunas: 1,8 millones de 'dosis perdidas' y muchas incógnitas

El Gobierno andaluz insiste en señalar un supuesto escándalo de la anterior etapa socialista e insinúa que hay seis millones de euros en vacunas compradas que han desaparecido

Foto: El misterio de las vacunas: 1,8 millones de 'dosis perdidas' y muchas incógnitas
El misterio de las vacunas: 1,8 millones de 'dosis perdidas' y muchas incógnitas

El Gobierno andaluz brindó este martes un nuevo capítulo del misterio de las vacunas de la gripe en Andalucía. Un martes más, tras la habitual reunión del Consejo de Gobierno, el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, abundó en este misterio que indagan de la anterior etapa socialista y que lleva a 1,8 millones de dosis perdidas que, según destacó, “en el mercado privado alcanzarían los 27 millones de euros”.

No hay denuncia en los tribunales y sí una investigación interna que se abrió el pasado mes de marzo. Un expediente de información reservada que aún no da con el agujero negro. El Gobierno de PP y Cs sacó a la luz ese supuesto escándalo de las vacunas de la gripe justo cuando las protestas de los profesionales de la sanidad pública volvían al primer plano. Mientras los sindicatos promovían concentraciones a las puertas de los hospitales, denunciando que el nuevo Ejecutivo ha incumplido sus promesas para la sanidad andaluza, con problemas cada vez mayores en listas de espera y sin cubrir vacantes ni sustituciones, el consejero de la Presidencia apuntó a este caso.

Foto: Hacienda controlará cada mes el gasto en cualquier hospital andaluz

El nuevo capítulo de la herencia recibida del PSOE cruza datos oficiales de los registros del Servicio Andaluz de Salud y apunta a la supuesta desaparición de un total de 1,8 millones de dosis de vacunas desde la campaña 2009 hasta la de 2018-2019. El actual Gobierno coteja las compradas con las vacunaciones que constan en el sistema del Servicio Andaluz de Salud y las dosis devueltas. Concluye que faltan esos 1,8 millones.

Un agujero negro

Los números sí cuadran para el anterior Ejecutivo de Susana Díaz. El equipo socialista asegura que, al margen de las dosis que pone el SAS a la población de riesgo —enfermos, mayores, embarazadas...—, hay otras que no constan en el registro oficial, llamado Diraya, y que se distribuían para población de riesgo en cárceles, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, bomberos, residencias de ancianos, colectivos sociales y ONG... De esas dosis, queda constancia en los distritos sanitarios. Ahí podría quedar resuelto el misterio y en esas personas estar los casi dos millones de dosis desaparecidas. Sin embargo, el actual Gobierno insiste en que no tiene constancia de esos datos y sigue insistiendo en que se trata de un grave escándalo. Alegan que esas vacunas al margen del Diraya son "una farsa".

La pasada semana, fue el propio presidente del Gobierno, Juan Manuel Moreno, quien durante la sesión de control en el Parlamento andaluz sacó un correo electrónico de un jefe de servicio que señalaba que hasta entonces recibían órdenes para inflar las estadísticas de vacunados. Hablaba de una “decisión política”. El Gobierno anterior explicó que se trataba de corregir un “infra registro” por las dosis que se suministraban por otras vías aparte del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Se trataba, explicaron, de hacer una estimación corrigiendo al alza al enviar las listas al ministerio. No para decir que en Andalucía se vacunaba más y mejor, aseguran, sino porque si no se hacía así, se producía un desequilibrio respecto a las dosis usadas y devueltas.

El Gobierno andaluz recalcó que las dosis desaparecidas alcanzarían los 27 millones en el mercado privado, pero no ha ido a la Fiscalía

De momento, el Gobierno de PP y Cs no ha acudido a los tribunales ni aclara si va a hacerlo. Sigue investigando, y van siete meses. Evita hablar de desvío de fondos públicos, aunque cada vez da más pasos en esa dirección. Lo último de Bendodo fue cifrar en seis millones de euros el coste de las vacunas desaparecidas. Aunque lo más llamativo fue que subrayara que en el mercado esas dosis se habrían vendido por 27 millones de euros. ¿Está queriendo decir que el Gobierno vendió esas dosis de forma fraudulenta para ganar dinero? Esa pregunta no la contestó, aunque ahí quedó su insinuación.

El portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo. (EFE)
El portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo. (EFE)

El ‘Watervacunas’, como con cierta ironía se ha llamado a este nuevo caso, que se suma al medio millón de pacientes 'ocultos' en lista de espera o los dependientes que no estaban registrados en el sistema oficial, no acaba de despegar como escándalo, aunque el Gobierno insiste. Son muchas las dudas y muy significativo el baile de cifras. Por ejemplo, si se cotejan los datos de los cuadros —sin remitir, por cierto, a fuente original de las cifras en ninguno de los dos casos— que ofrecieron el Gobierno y el PSOE respecto a las campañas de 2014-2015 a 2017-2018, coincide el número de vacunas compradas y el número de dosis devueltas pero no las vacunaciones realizadas.

En 2014, en los números socialistas se habla de 1.066.749 vacunaciones, incluyendo a esa población que se pinchó fuera del SAS, y en las cifras del Gobierno se limitan a 908.978, que serían las que suministró la sanidad publica directamente. Sin embargo, en ambos casos hay 1.221.189 dosis compradas y 154.440 devueltas. Las dosis que el Gobierno da por desaparecidas son exactamente las mismas que el anterior Ejecutivo suma en las suministradas fuera del SAS. El cuadro del PSOE fue repartido el pasado jueves. El del Gobierno, este martes. No cabe que los socialistas lo elaboraran para cuadrar los números, y coinciden exactamente. Ocurre en 2015, 2016, 2017 y 2018.

Sanidad pública PSOE Partido Popular (PP) Susana Díaz
El redactor recomienda