MEDIDA EN EL PRESUPUESTO

Hacienda controlará cada mes el gasto en cualquier hospital andaluz

El Gobierno de PP y Cs colma la paciencia de los profesionales, que vuelven a salir a la calle a protestar contra los recortes y agravan la crisis del consejero de Salud de Andalucía

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

Orden expresa de no cubrir las bajas y vacantes en los hospitales andaluces no hay, pero tampoco hace falta. El Gobierno andaluz ha decidido que sea la Consejería de Hacienda la que, mes a mes, controle al detalle cualquier desviación del gasto en los hospitales andaluces y estrecha la vigilancia sobre los gastos de personal, según se recoge en el Presupuesto y ha confirmado este periódico. La medida no sería tan controvertida si no se adoptara en mitad de una nueva revuelta de las batas blancas en Andalucía que está abriendo, tras la crisis de la listeriosis, el primer boquete importante en el Gobierno de PP y Cs, con apoyo de Vox desde el Parlamento.

El deterioro de la sanidad pública fue uno de los motores que, según convienen todos los partidos políticos, empujaron al cambio político en Andalucía el pasado diciembre. Las protestas de los profesionales durante meses, contra los recortes y la gestión del Servicio Andaluz de Salud (SAS), y el enorme descontento de los ciudadanos con la sanidad pusieron al Gobierno socialista de Susana Díaz contra las cuerdas. Fue un arma electoral muy potente para el Partido Popular, en mayor medida, y Cs. Ambos, ahora coaligados en el Gobierno andaluz, aseguraron que reflotar “la joya de la corona”, como se llamó a la sanidad pública andaluza, era una prioridad. Presentaron un ambicioso plan para bajar las listas de espera. Nueve meses después, la Consejería de Salud no para de dar disgustos al presidente, Juan Manuel Moreno, y al vicepresidente, Juan Marín.

Los sindicatos UGT, CCOO y Satse volvieron a sacar a la calle a los profesionales este martes en Sevilla y Huelva. Hubo concentraciones para denunciar recortes de plantilla y cierre de plantas. Aseguran que hay “tensiones” en la plantilla porque no se están ni cubriendo las bajas ni las vacantes, y que hay un sobrecarga de trabajo.

Desgaste de Aguirre

El consejero de Salud, Jesús Aguirre, un profesional médico al que el PP ha encomendado este departamento estrella y que se ha rodeado de un equipo de colegas médicos con poca experiencia en la gestión, vuelve a estar en el punto de mira. Ya se salvó de la crisis de la listeriosis, de extrema gravedad y que hizo pensar durante semanas que le costaría el cargo. El presidente andaluz decidió cerrar filas con su consejero o, al menos, aplazar su cese. Ahora, su relevo en el cargo vuelve a estar sobre la mesa, aunque públicamente desde la Consejería de Presidencia negaron que vaya a dimitir. Sin embargo, desde Cs no lo ven así. “Supongo que habrá cambio a corto plazo, vamos, pronto”, señalaron fuentes de este partido que, no obstante, aseguran que es el PP quien debe decidir ese relevo. Ya protagonizó polémicas como llamar al aborto "el chupetón" o admitir que todos en su equipo eran "amigos suyos".

Precisamente, los sindicatos exigen que se revierta la orden del Servicio Andaluz de Salud de no cubrir bajas y vacantes. Una orden que el Gobierno andaluz niega que exista. El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, negó que no se estén cubriendo las bajas e incluso defendió que “hoy se duplican”. Señaló que con el anterior Ejecutivo socialista se cubrían al 14% y ahora se hace al 29%, incluso al 50%, explicó, en algunos centros sanitarios.

Hacienda, al mando

No es del todo cierto. La clave está, una vez más, en el articulado del Presupuesto andaluz. Que no solo amplía los tiempos fijados por decreto para un catálogo de intervenciones quirúrgicas sino que estrecha el cerco sobre los gastos de la Consejería de Salud. En el proyecto de ley remitido al Parlamento, que ha entrado en vigor este verano, Hacienda desarrolla en un extenso artículo (ocho) el “régimen presupuestario de la sanidad”.

Señala que “la cobertura de las plantillas presupuestarias, el límite mensual del gasto variable de personal, el límite mensual para los nombramientos de sustitutos y eventuales, y el resto de gasto de personal se someterán, de forma previa, a informe favorable de la consejería competente en materia de Hacienda”. No solo deberá este departamento autorizar todas las nuevas contrataciones, algo que fuentes de Hacienda aseguran que es habitual en todos los presupuestos en épocas de crisis. Además, el Presupuesto fija que “Salud informará a la consejería competente en materia de Hacienda, con carácter mensual, del nivel de ejecución de los créditos distribuidos, así como del grado de cumplimiento de los objetivos señalados y, en su caso, de las desviaciones producidas” con detalle, especifica, de cada centro gestor.

El Servicio Andaluz de Salud deberá dar cuentas cada mes de sus ingresos y gastos. “En el caso de que se produzcan desviaciones, en el informe mensual se deberán concretar las medidas que vayan a adoptarse, dentro de los 30 días siguientes, para su corrección, dando cuenta de su implantación a la consejería competente en materia de Hacienda en el siguiente informe mensual”. Por esto, explica un directivo sanitario de un hospital andaluz, se ha cerrado ya el grifo de las contrataciones en determinados casos.

Ampliación presupuestaria

Con estas cláusulas, fuentes del SAS admiten que será “muy difícil” tener la autonomía que existía antes para cubrir vacantes y bajas. Todas estas medidas de control extremo del gasto público en sanidad se adoptan cuando ha trascendido que el Gobierno andaluz se vio obligado el pasado septiembre a modificar su Presupuesto en vigor para cubrir una desviación presupuestaria de 200 millones de euros.

En concreto, el Ejecutivo aprobó en Consejo de Gobierno el pasado 23 de septiembre, aunque ni lo hizo público ni lo comunicó en rueda de prensa, una desviación de 234,5 millones de euros. La mayor parte, 181,5 millones, son modificaciones del propio presupuesto de la Consejería de Salud en su capítulo de personal. Para cubrir el desvío en esta partida, hubo tensas discusiones en el seno del Ejecutivo de PP y Cs, según ha podido saber este periódico, bronca de Hacienda y renuncias de Empleo, Fomento y Cultura.

Con estas cláusulas, fuentes del SAS admiten que será "muy difícil" tener la autonomía que existía antes para cubrir vacantes y bajas

Ese incremento de los gastos de personal estaría directamente relacionado con el plan de choque para rebajar las listas de espera que el Gobierno andaluz presentó como su gran medida estrella. También, por refuerzos ante la listeriosis, aseguran. El consejero de Presidencia insistió al conocerse la noticia en que la culpa sigue siendo del anterior Gobierno socialista, que dejó “medio millón” de andaluces ocultos que estaban en listas de espera y a los que ahora hay que atender.

El PSOE, que sufrió las mismas protestas durante mucho tiempo, habla ahora de “caos sanitario”. En privado, los discursos que entonces utilizaban los dirigentes socialistas en el equipo de Susana Díaz y los que ahora emplean en el gabinete de Moreno Bonilla son muy similares: el Servicio Andaluz de Salud es un “trasatlántico”, un “gigante” que absorbe todos los recursos extraordinarios que se provean sin que las protestas de los profesionales o el malestar de los usuarios se rebajen. El actual Gobierno andaluz defiende que se han incrementado los recursos en Salud en 2.000 millones en dos presupuestos. Educación y Sanidad absorben el 60% de las cuentas de 2020. Salud alcanzará la cifra récord de 11.056 millones de euros.

Vacunas 'fantasma'

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía informó de que ha tenido conocimiento de un informe de la Consejería de Salud y Familias sobre las campañas de vacunación contra la gripe en Andalucía y las tasas de cobertura de las mismas. Según Elías Bendodo, portavoz del Gobierno, han detectado un falseamiento en las estadísticas entre los años 2012 y 2018.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo andaluz, se ha detallado que han encontrado un “descuadre entre los datos registrados oficialmente en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) de personas mayores de 65 años vacunadas contra la gripe y los remitidos a partir de 2012 por los sucesivos responsables de la Consejería de Salud al Gobierno central a efectos estadísticos”.

Andalucía

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