"no comparto ir codo con codo con Podemos"

Díaz pide revisar la relación con el PSC y cree que hay un "choque de legitimidades"

La presidenta andaluza elude despejar su futuro y sigue jugando a la ambigüedad. "Vísteme despacio que tengo prisa", aseguró sin negar que quiera convertirse en secretaria general

Foto: La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. (EFE)
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. (EFE)

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, tiene este lunes una apretada agenda mediática. A primera hora de esta mañana estuvo en el plató de Ana Rosa Quintana en Telecinco y después, parada en La Sexta. En su primera gran reaparición nacional tras la dimisión de Pedro Sánchez, la líder socialista aseguró que hay "un choque de legitimidades" con el PSC y defendió que es necesario "revisar" las relaciones con los socialistas catalanes. No quiso, sin embargo, aclarar si el escenario es que los catalanes salgan de los órganos de dirección y sus militantes sean apartados del próximo congreso federal. Su mensaje quiso ir por unos derroteros políticos, obviando lo orgánico, aunque esa decisión sería clave en la elección del próximo secretario general socialista.

Este lunes está prevista una reunión de Javier Fernández, presidente de la gestora socialista, y el primer secretario catalán, Miquel Iceta. La dirigente andaluza dejó claro que no es de recibo que los socialistas catalanes ignoraran la decisión del comité federal de abstenerse frente al PP, como no es lo que el PSOE "se entere por la prensa" de que aspiran a denominarse nación o de que habían cerrado un acuerdo de Gobierno con ERC, refiriéndose a distintos episodios de los últimos años. Por contra, recordó que una socialista catalana, su "amiga" Carme Chacón, contó con su apoyo para liderar el partido. Sobre quienes dicen que Díaz es "anticatalanista", lamentó que "los Rufianes y compañía" le están haciendo un traje que ella negó.

"La solución la tienen que dar ellos. He hablado con muchos compañeros del PSC en estos días y entienden que tiene que ser compatible caminar juntos y que haya simetría orgánica. Para reforzar lo político y seguir caminando juntos tiene que salir una respuesta ahí", indicó refiriéndose a la reunión entre Fernández e Iceta, que tiene que ser "respetuosa con el protocolo de 1978 y con la declaración de Granada". "Lo de nación de naciones no es gratuito", advirtió. "Los que hoy quieren ser una nación que quieren", se preguntó, "¿pretenden romper el Estado?", inquirió. "Estoy convencida de que caminaremos juntos pero habrá que romper las asimetrías", recalcó.

Susana Díaz apoyando a Miquel Iceta en las elecciones del 27 de septiembre de 2015. (EFE)
Susana Díaz apoyando a Miquel Iceta en las elecciones del 27 de septiembre de 2015. (EFE)

Su futuro, no toca

Díaz no despejó con claridad si aspirará a ser secretaria general del PSOE y volvió a situarse en la ambigüedad, sin negar esa posibilidad. "Vísteme despacio que tengo prisa, decía mi abuela", sostuvo, tratando de aplazar en el tiempo su decisión y dejando claro que ahora toca ocuparse del "proyecto político" y no de las personas. "Soy secretaria general de los socialistas andaluces y estaré donde digan mis compañeros, en la cabeza o en la cola", repitió. Eso sí, en ningún momento cerró esa puerta y por primera vez defendió con rotundidad que no dejaría la presidencia de la Junta si es elegida secretaria general del PSOE. Además lamentó "un toque clasista" en quienes creen que ella tendría problemas como candidata más allá de Despeñaperros como "si el socialismo del sur fuera de menor calidad". Sobre las críticas que aseguran que es ella la que desde Sevilla manda en el partido, advirtió de que afirmar esto es "una falta de respeto" hacia socialistas como Javier Fernández o Mario Jiménez y hacia ella misma.

La dirigente del PSOE andaluz no quiso entrar al trapo de sus posibles rivales en unas primarias en el partido y no respondió críticas ni de Pedro Sánchez ni de Josep Borrell. Sobre el primero mantuvo silencio alegando que prima la "lealtad" a un exsecretario general y no replicó a sus declaraciones en su entrevista en Jordi Évole. Desde el primer momento su orden fue no entrar en el cuerpo a cuerpo con Sánchez, en su equipo consideran que si alimentan el enfrentamiento le facilitarán llegar 'vivo' hasta las primarias. "No me van a escuchar una mala palabra ni voy a hacer ahora un ajuste de cuentas. Toda mi generosidad porque lo han intentando y no ha sido posible", repitió. Tampoco quiso responder a Borrell e ignoró las preguntas sobre su idoneidad después de haber pasado por el consejo de administración de Abengoa. "Si me llaman costurera esa es una profesión muy digna que durante muchos años han ejercido muchas mujeres", ironizó.

"El PSOE tiene que hacer una reflexión si queremos volver a ser un partido ganador" o "no comparto que tengamos que ir codo con codo con Podemos", sostuvo, insistiendo en sus mensajes habituales de las últimas semanas. "Me han llamado 'La sultana'. Me han dicho de todo. Sobre todo la derecha centralista y la periférica. Me llaman baronesa, sin título, sin palacio y siendo hija de un fontanero", denunció. Sobre si hubo un contubernio de Susana Díaz con Felipe González y Alfredo Pérez Rubalcaba para echar a Sánchez aseguró que "las palabras tienen piel y nunca son inocentes. Ni Felipe ni Rubalcaba estuvieron en ese comité federal". La presidenta andaluza insistió en que es importante celebrar una nueva conferencia política, porque la última se suspendió tras los atentados de Francia y hace falta "abrir ese diálogo con la sociedad".

Susana Díaz y el expresidente del Gobierno Felipe González. (EFE)
Susana Díaz y el expresidente del Gobierno Felipe González. (EFE)

Ante la posibilidad de que Mariano Rajoy convoque de nuevo elecciones esta primavera en caso de no poder sacar adelante unos Presupuestos, Susana Díaz denunció que esto es "un chantaje". "Al personaje lo conozco bien", aseguró sobre Rajoy, convencida de que ha hecho "un gobierno a su medida, de componendas internas. Soraya-Cospedal, Montoro-Guindos...", ejemplificó. "Pide diálogo pero nos enteramos por la prensa de la reforma de las pensiones", lamentó. Si hubiera elecciones en los próximos meses, la líder andaluza negó que al PSOE le pillara desarmado y sin liderazgo. "Discrepo. Creo que el PSOE se va a recuperar más rápido de lo que muchos creen y algunos desean", insistió.

Díaz pide revisar la relación con el PSC y cree que hay un "choque de legitimidades"

La presidenta andaluza criticó las declaraciones de la consellera de Asuntos Sociales de ERC, Dolores Bassa, que aseguró que los niños inmigrantes que esnifan pegamento en las calles de Barcelona vienen de Andalucía. "Es intolerable y no lo he dicho yo. Lo ha dicho todo el Parlamento andaluz. No es la primera vez que para tapar sus vergüenzas algunos se dedican a insultar y ofender a Andalucía. Hay ese toque clasista que mira con desdén al sur y no entiende que Andalucía es una tierra de gente honesta y trabajadora", defendió. La presidenta de la Junta también reclamó al Gobierno de la nación que no recurra la jornada de 35 horas para los funcionarios, aprobada por el Parlamento andaluz en forma de decreto-ley. Una medida que ya ha sido recurrida y paralizada por el Constitucional en el caso de otras comunidades.

Susana Díaz junto a Javier Fernández. (Reuters)
Susana Díaz junto a Javier Fernández. (Reuters)

Susana Díaz lamentó que los líderes de Podemos hayan convertido las "agresiones verbales y los insultos" en la nueva política, aludiendo a Pablo Iglesias o la recién reelegida secretaria general en Andalucía, Teresa Rodríguez. "Tienen la mandíbula de cristal y el puño de acero", lamentó, rechazando que la política se convierta en "ataques cainitas".

Tras la victoria de Donald Trump reflexionó sobre "el ascenso de los populismos, de la extrema derecha o la extrema izquierda, hay que reflexionar y tomar nota", sostuvo Díaz. "Lo peor es que estamos deseando que Trump no cumpla con su programa electoral. Es un riesgo para la convivencia", señaló. El efecto de este triunfo de los republicanos en Estados Unidos ha generado además mucha incertidumbre entre los trabajadores de las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla), frente a lo que Susana Díaz advirtió de que va a mantener las mismas exigencias ante la administración norteamericana respecto a la carga de trabajo y las condiciones para estos trabajadores.

Sobre los ERE y los cursos de formación, Díaz aseguró que "hay mucho sufrimiento y mucho daño hecho a muchas personas que no se va a archivar" y recordó que ella ya pidió "perdón"por el escándalo de las ayudas sociolaborales donde están imputados los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Sus intervenciones en los medios este lunes fueron difundidas de forma oficial por la Junta de Andalucía en las redes sociales y situadas en la agenda pública de la presidenta. Algo criticado por sus adversarios dentro del PSOE, que lamentan que utilice recursos públicos e institucionales para promocionarse como candidata a la secretaría general del partido. Desde su equipo no admiten esa discusión y dejan claro que ella acude como presidenta de Andalucía.

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