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El Congreso mete el turbo con la sedición y votará este jueves las enmiendas de totalidad
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El Gobierno quiere aprobarla en 2022

El Congreso mete el turbo con la sedición y votará este jueves las enmiendas de totalidad

Los grupos han presentado cinco enmiendas para tumbar el texto, si bien el Gobierno cuenta con los números para que la reforma del Código Penal siga su curso

Foto: Pedro Sánchez. (EFE/Chema Moya)
Pedro Sánchez. (EFE/Chema Moya)

El Congreso pisa a fondo el acelerador para tramitar la supresión del delito de sedición, tal y como quería el Gobierno, que se empeña en distanciar esta reforma del Código Penal de las elecciones de mayo, para minimizar los daños que pueda causar al Partido Socialista. Solo una semana después de que el pleno aprobara tramitar esta proposición de ley, en un maratoniano pleno tras cuatro días tramitando los presupuestos generales para 2023, la norma volverá al hemiciclo para el debate de totalidad, este jueves, como aseguran distintas fuentes parlamentarias a El Confidencial.

De hecho, la fórmula aprobada es similar a la que ya se empleó en el superjueves presupuestario: la Junta ha aprobado convocar un segundo pleno (en este caso, extraordinario) para esa jornada, inmediatamente después del pleno ordinario que ya estaba convocado, para someter a votación las enmiendas. De las prisas del Ejecutivo, y en particular del grupo socialista, ha dado cuenta su portavoz, Patxi López, que ha confirmado la convocatoria de este pleno extraordinario para debatir la supresión de la sedición: esperan que la ley del aborto vaya a pleno en la semana del 15 de diciembre, las leyes de bienestar animal y de empleo en esa misma semana o en la siguiente, la ley trans —que ha generado un nuevo incendio en el Ejecutivo— la semana del 22. "No estamos parando, tenemos un montón de negociaciones abiertas", afirmó.

Con esta celeridad nada habitual, promovida por los grupos que sustentan al Ejecutivo, la Moncloa se acerca al objetivo de aprobar esta polémica reforma, interpretada por la oposición como un pago a ERC por su apoyo a los presupuestos, antes de que acabe 2022. Para lograrlo, la reforma que sustituye el delito de sedición por el de desórdenes públicos agravados (y rebaja las penas máximas a un tercio, de 15 a cinco años) tendrá que volver a pleno en la semana del 12 al 15 de diciembre, o entre el 21 y el 25 a más tardar, para después ser remitida al Senado.

Foto: Pedro Sánchez (c), María Jesús Montero (i) y Félix Bolaños, ayer en el Congreso. (EFE/Kiko Huesca)

Superado este debate, aún habría que despejar el horizonte de las enmiendas parciales, la constitución de ponencia y la elaboración del dictamen, y la próxima semana ni siquiera hay pleno, al coincidir con el Día de la Constitución, festivo.

Los grupos han contado con escasos días para desarrollar las cinco enmiendas a la totalidad que se votarán el jueves que, salvo sorpresas que hoy nadie contempla, no podrán tumbar un texto que respaldaron 187 diputados, frente a los 155 que votaron en contra. Corresponden a PP, Vox, Ciudadanos, Junts y la CUP. No tienen opciones de que estas enmiendas vean la luz, pero es fundamental para ellos presentar batalla a esta reforma, de cara a sus respectivos electorados.

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal, durante una concentración convocada por Vox en Colón. (EFE/Sergio Pérez)

Mientras Junts y la CUP cargarán contra los riesgos de estas modificaciones para el derecho de protesta, PP, Vox y Ciudadanos arremeterán, con distintas fórmulas, contra lo que consideran una "traición" por parte del Ejecutivo.

Los partidos de Feijóo y Abascal se disputan, además, la bandera de ser dique de contención frente a esta reforma, aunque cada uno la dispute desde sus respectivas estrategias: el PP, desde la vía institucional, y Vox incluyendo a esta vía la convocatoria de protestas sociales como la de este domingo, en Madrid. Como ocurrió con los indultos a los líderes del procés, saben que esta reforma preocupa al Gobierno por la erosión que puede suponerle, y están decididos a exprimirla al máximo para desgastar a Sánchez.

El Congreso pisa a fondo el acelerador para tramitar la supresión del delito de sedición, tal y como quería el Gobierno, que se empeña en distanciar esta reforma del Código Penal de las elecciones de mayo, para minimizar los daños que pueda causar al Partido Socialista. Solo una semana después de que el pleno aprobara tramitar esta proposición de ley, en un maratoniano pleno tras cuatro días tramitando los presupuestos generales para 2023, la norma volverá al hemiciclo para el debate de totalidad, este jueves, como aseguran distintas fuentes parlamentarias a El Confidencial.

Pedro Sánchez