Es noticia
Menú
Once días después de la muerte de Mahsa Amini, el Gobierno español condena la represión en Irán
  1. España
76 personas muertas en las protestas

Once días después de la muerte de Mahsa Amini, el Gobierno español condena la represión en Irán

El Ejecutivo publica un duro comunicado en el que exige a Teherán que respete el derecho de manifestación y los derechos humanos de las mujeres

Foto: Protestan frente a la embajada iraní en Argentina, este martes. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Protestan frente a la embajada iraní en Argentina, este martes. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

Diez días después de que estallarán en Irán las protestas por la muerte de la joven Mahsa Amini a manos de la llamada policía de la moral, encargada de velar por el respeto de los preceptos islámicos, el Gobierno de España publicó, el martes por la noche, un comunicado en el que en términos contundentes afirmó que “el Ejecutivo condena la violencia ejercida contra los manifestantes pacíficos” y “exige a las autoridades que se respete y garantice plenamente el derecho de todos sus ciudadanos y ciudadanas a expresarse y manifestarse”.

“España reitera su firme compromiso con la defensa de los derechos humanos, y en particular con los derechos de las mujeres, que han de ser respetados (...) de acuerdo con los instrumentos internacionales de vigencia universal”, añade el texto. “El Gobierno reitera en particular su firme condena y repulsa de la violencia ejercida contra las mujeres iraníes”. Pide una “investigación independiente y que se depuren responsabilidades”.

Foto: Un hombre lee el periódico con la foto de Mahsa Amini en la portada. (Reuters)

El comunicado se publica cuando, desde el 17 de septiembre, la represión del régimen de los ayatolás se ha cobrado la vida de 76 personas, en su mayoría mujeres, según Iran Human Rights, una ONG integrada por iraníes en el exilio cuya sede está en Noruega. Los medios de comunicación estatales de Irán solo reconocen 41 muertos, entre los que figurarían varios miembros de las fuerzas de seguridad. Cientos de personas han sido además detenidas, entre ellas, una veintena de periodistas.

placeholder Cartel de la concentración frente a la embajada de Irán en Madrid.
Cartel de la concentración frente a la embajada de Irán en Madrid.

Buena parte de los gobiernos de Europa y América ya formularon la semana pasada su condena de la represión. Algunos, como los presidentes de EEUU, Joe Biden, y de Chile, Gabriel Boric, aprovecharon el foro de la Asamblea General de la ONU en Nueva York para manifestar se repulsa, y otros lo hicieron de manera menos llamativa en los pasillos o mediante comunicados y declaraciones a la prensa.

El presidente Pedro Sánchez fue preguntado el jueves 22 en Nueva York sobre los sucesos de Irán, pero se limitó a contestar: "He visto que estaba en redes sociales, pero no puedo opinar al respecto". Añadió que habría una reacción española, pero esta no se produjo hasta el martes por la noche, cinco días después. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que también estuvo en Nueva York, no se pronunció sobre el tema durante su estancia. A su regreso a Madrid, el lunes 26, hizo suyos, en un desayuno con la prensa, los términos de la declaración de la Unión Europea publicada el domingo. No empleó la palabra 'condena'.

Su ministerio sí mostró más sensibilidad por los ciberataques protagonizados por Irán contra Albania a lo largo del verano. Perturbaron el buen funcionamiento de algunas infraestructuras críticas e instituciones estatales, pero no provocaron víctimas mortales. Exteriores hizo público, el 9 de septiembre, un comunicado en el que “deplora los ciberataques contra Albania”. El Gobierno de Tirana se ha convertido en un blanco prioritario de Irán porque acoge a los Mouyahidines Jalq, el principal grupo de oposición al régimen de Teherán.

placeholder

La Oficina de Información Diplomática negó el pasado fin de semana que el ministerio de Albares no se hubiese pronunciado con celeridad sobre la muerte más que sospechosa de Mahsa Amini. Recordó que la secretaria de Estado, Ángeles Moreno, había retuiteado un tuit en inglés, del 19 de septiembre, de Peter Stano, portavoz de Josep Borrell, alto representante de la UE para la Política Exterior. En él, Stano tachaba de “inaceptable” la muerta de la joven iraní y pedía que se exigiesen responsabilidades a los que la perpetraron. Borrell fue de los primeros en reaccionar ante la tragedia en Irán.

Ese mismo fin de semana, del 24 y 25 de septiembre, dos miembros del Gobierno, la vicepresidenta Yolanda Díaz, primero, y después la ministra de Igualdad, Irene Montero, también expresaron su rechazo a través de Twitter. “La rebelión de las mujeres iraníes tras el cruel asesinato de Mahsa Amini es un ejemplo de valentía”, escribió Díaz, mientras que Montero se alineó con un comunicado de la ONU para exigir una “investigación efectiva del asesinato”.

Aunque ambas estén en el Gobierno de Sánchez, es ante todo al Ministerio de Exteriores o a la Presidencia del Gobierno a quien corresponde protestar para que su condena sea tomada en consideración en Teherán. Los tuits de ministras que carecen de competencias en política exterior ahondan la reprobación que inspira la represión, pero no tienen el mismo alcance diplomático.

placeholder Manifestantes protestan tras la muerte de Mahsa Amini en Barcelona. (EFE/Marta Pérez)
Manifestantes protestan tras la muerte de Mahsa Amini en Barcelona. (EFE/Marta Pérez)

Si el Gobierno español ha reaccionado tarde, comparado con otras capitales de Europa, la sociedad civil español tampoco se ha dado prisa. El martes, una convocatoria anónima, a través de las redes sociales, en la plaza Sant Jaume de Barcelona, congregó a unas 250 personas. Este miércoles, Mujeres del Teatro, Mujeres en la Música, la Agrupación para la Igualdad de Género en la Cultura y otras asociaciones han organizado la primera concentración en protesta por la muerte de Mahsa Amini y la consiguiente represión ante la embajada iraní en Madrid.

A lo largo de los últimos días, se han llevado a cabo manifestaciones en numerosas grandes ciudades del mundo, de Nueva York a París, pasando por Berlín, Londres, Ámsterdam, Bruselas y Atenas, algunas muy concurridas. Inmersa en una campaña electoral, en Italia, las mujeres estuvieron algo a la zaga a la hora de echarse a la calle.

Diez días después de que estallarán en Irán las protestas por la muerte de la joven Mahsa Amini a manos de la llamada policía de la moral, encargada de velar por el respeto de los preceptos islámicos, el Gobierno de España publicó, el martes por la noche, un comunicado en el que en términos contundentes afirmó que “el Ejecutivo condena la violencia ejercida contra los manifestantes pacíficos” y “exige a las autoridades que se respete y garantice plenamente el derecho de todos sus ciudadanos y ciudadanas a expresarse y manifestarse”.

Irán
El redactor recomienda