"No estoy a la fuga": reaparece el detective que buscaba la Audiencia por el juicio a Villarejo
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LA FISCALÍA PIDE 12 AÑOS DE CÁRCEL PARA ÉL

"No estoy a la fuga": reaparece el detective que buscaba la Audiencia por el juicio a Villarejo

Como ni siquiera su abogado era capaz de explicar su ausencia, el tribunal decidió que sería enjuiciado aparte cuando le localizaran, pero él asegura ahora que todo ha quedado resuelto

Foto: El comisario jubilado José Manuel Villarejo (c) se siente en el banquillo por el primer juicio del caso Tándem. (EFE)
El comisario jubilado José Manuel Villarejo (c) se siente en el banquillo por el primer juicio del caso Tándem. (EFE)

El primer juicio del caso Tándem arrancó esta semana con un protagonista inesperado: Juan Manuel León Leiva, un detective subcontratado por el comisario Villarejo para el que la Fiscalía pide 12 años de cárcel. Su nombre comenzó a sonar con fuerza tras no presentarse al juicio los dos primeros días: "El letrado del señor Leiva nos ha comunicado que ignora el paradero de este señor, que no comparece ni se le espera que comparezca porque no hay forma de dar con él, y no sabe si incluso le ha podido pasar algo", explicó el jueves la presidenta del tribunal, Ángela Murillo. Pero Leiva sí va a comparecer finalmente. Según explica, esta semana tenía "asuntos personales".

Él mismo se presentó la mañana de este viernes en el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional para explicar lo ocurrido junto a su abogado. El jueves, el tribunal acordó interponer una requisitoria "para que, en el caso de que se le encuentre, se le enjuicia aparte", pero el detective asegura ahora que esta decisión ha quedado congelada: "Sigo en el proceso porque me he presentado a tiempo, antes de que se llegase a ese punto", sostiene en conversación con El Confidencial.

Foto: El comisario jubilado José Manuel Villarejo (c) se sienta en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional. (EFE)

¿Por qué no se presentó a las dos primeras jornadas? Esa es una cuestión que, al menos por el momento, queda entre el tribunal y él: "La Sala tiene constancia de ello. Es un tema personal y la verdad... Como es un tema personal, quien tiene que tener constancia es la sala y no quiero que se haga público". ¿Por qué no avisó a su abogado de este "tema personal"? "Es que es un asunto personal, entonces tanto su señoría como el tribunal tienen constancia de todo". Sin entrar en el fondo, Leiva solo quiere dejar clara cuál es su situación actual: "Ni estoy a la fuga ni en paradero desconocido ni en busca y captura, estoy localizado y continúo dentro del proceso".

¿Quién es Leiva?

El caso Tándem acumula una treintena de piezas, pero en este primer juicio, la Audiencia Nacional aborda tres: el supuesto espionaje del bufete Herrero y Asociados a otro despacho de abogados (pieza Iron), la batalla de los García-Cereceda por la herencia del creador de la urbanización La Finca (pieza Land) y el encargo de los empresarios Juan y Fernando Muñoz para recuperar una deuda (pieza Pintor). Leiva, detective con despacho en Marbella y especializado en "detectar infidelidades", figura entre los acusados de esta última y se enfrenta a 12 años de cárcel por dos delitos de descubrimiento y revelación de secretos.

En junio de 2020, al dar por concluida la investigación sobre Pintor, el magistrado Manuel García-Castellón le mandó a juicio al considerar que participó en este supuesto encargo de los hermanos Muñoz para extorsionar a otro empresario y a su abogado, el exmagistrado Francisco Javier Urquía. La maniobra supuestamente pasó por conseguir información comprometedora sobre ellos para poder así recuperar la mencionada deuda.

Foto: El comisario jubilado José Manuel Villarejo frente a la Audiencia Nacional el pasado marzo. (EFE)

Los investigadores sospechan que a Villarejo le interesaba para ello tener el vídeo en el que "el CNI le grabó farlopeando [a Urquía]". El propio comisario describió con estas palabras el contenido de la grabación a Juan Muñoz en 2017, conversación que fue intervenida y de la que se desprende que quiso vender la cinta a su interlocutor.

"Para obtener la información sensible convenida con sus clientes los investigados José Manuel Villarejo Pérez, Rafael Redondo Rodríguez y José Manuel Villarejo Gil se valdrían de la investigada Nuria Morales Castro, quien habría obtenido imágenes íntimas de Francisco Javier de Urquía Peña relacionadas con su salud, y otra información de carácter profesional con vulneración de su derecho fundamental al secreto de las comunicaciones y a su secreto profesional como letrado, a través de la utilización de dispositivos electrónicos de captación de imagen entre enero y marzo de 2017", explicaba García Castellón en el auto de 2020.

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En cuanto a Morales Castro, el magistrado apuntaba a que esta última "actuaría con la colaboración de los también investigados Gervasio Cañabate Mesas, Elisa Gabán González, Juan Manuel León Leiva y José Manuel González Escobar". Con estos indicios sobre la mesa, García-Castellón ordenó registrar la casa de Leiva en febrero de 2020 y, ese mismo mes, le tomó declaración. Pero tras arrancar el juicio el miércoles, el detective no se se presentó a ninguna de las dos primeras sesiones.

Como ni siquiera su abogado fue capaz de explicar lo ocurrido, el tribunal ordenó el jueves que fuera localizado y enjuiciado aparte. Esa fue la medida que se anunció en la sala, pero Leiva asegura que, tras presentarse este viernes ante la Audiencia Nacional, la misma ha quedado en papel mojado. Tras dos días de asuencia, el problema ha quedado resuelto. Según asegura, los "asuntos personales" no le impedirán sentarse en el banquillo a partir del 15 de noviembre, cuando se reanude el juicio.

Audiencia Nacional Comisario Villarejo