El PP cierra filas con Casado ante la sonada ausencia de Ayuso en Madrid
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CONVENCIÓN NACIONAL EN LA CAPITAL

El PP cierra filas con Casado ante la sonada ausencia de Ayuso en Madrid

La convención llega hoy a la capital, donde el alcalde Almeida ocupará el vacío de la presidenta como anfitrión. Mientras la dirigente sigue en EEUU, los barones respaldan sin fisuras a Casado

Foto: El líder del PP, Pablo Casado. (EFE)
El líder del PP, Pablo Casado. (EFE)

La convención nacional del PP, tras su paso por Santiago de Compostela y Valladolid, llega a una jornada clave este miércoles en Madrid. El partido diseñó un cónclave itinerante para que los debates se fueran desplazando por las comunidades en las que gobierna hasta el broche final, el fin de semana en Valencia, como guiño al feudo que ansía recuperar en el próximo ciclo electoral. El esquema se repite en todas las ciudades: el presidente autonómico debate con uno de los líderes internacionales que participan. Ha ocurrido con Alberto Núñez Feijóo y el comisario europeo, Margaritis Schinás, y con Alfonso Fernández-Mañueco, que ayer se vio con el expresidente del Parlamento Europeo Antonio Tajani. En la jornada de hoy se producirá la única excepción: José Luis Martínez-Almeida ocupa el vacío que ha dejado Isabel Díaz Ayuso, de gira en Estados Unidos, y será quien debata con José Manuel Durão Barroso, expresidente de la Comisión Europea y de Portugal.

La imagen no puede ser más simbólica, teniendo en cuenta la situación en que se encuentra el PP de Madrid. La formación ha conseguido visibilizar una cierta tregua, evitando que toda la atención de la convención esté puesta en la presidenta autonómica. Al menos, hasta el sábado, que es cuando llegará a la capital valenciana y se verá con el resto de dirigentes autonómicos. Pero, mientras los barones cierran filas en torno a Casado sin dejar ver una sola fisura, Ayuso avanza en su agenda norteamericana, con paradas en Nueva York y Washington para visitar fondos como BlackRock, A Plus Capital y Torino Capital y vender el ‘oasis fiscal’ madrileño.

Foto: Pablo Casado junto a Alejo Vidal-Quadras y Juan Carlos Girauta. (David Mudarra)

Las semanas previas a la convención tensionaron el partido con un nuevo enfrentamiento entre Génova y la Puerta del Sol por el control del PP de Madrid. La crisis estuvo a punto de reventar las costuras internas. Almeida, que hasta ese momento navegaba entre márgenes evitando mojarse, se vio forzado a entrar de lleno y sembró dudas sobre si también aspirará a liderar el partido en la comunidad madrileña. Y en mitad de esta situación acabará ejerciendo de anfitrión este miércoles en la convención. El jueves lo hará en Sevilla el presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el viernes será el turno del presidente murciano, Fernando López Miras, en Cartagena.

La dirección nacional se tomó especialmente mal la ausencia en la convención de Ayuso, que desde el 4-M arrastra una popularidad sin rival entre los votantes. “Seguramente es el momento más importante para Casado desde que llegó a la presidencia y le hace esto”, insistían a este diario fuentes del entorno del líder popular para mostrar el grado de malestar. Todo quedó apaciguado al confirmarse que alteraría su viaje para participar en la mesa de presidentes autonómicos el sábado en Valencia. Pero ahora todas las miradas están puestas en ese momento y la participación de Ayuso será observada con lupa, especialmente dentro del partido.

Las primeras dos jornadas de la convención han dado muestra de la unidad que tanto llegó a anhelar Casado hace meses en torno a su figura y con la que ya cuenta. Tanto Feijóo como Mañueco asumieron el compromiso de “llevarle a la Moncloa” con un cierre de filas en los discursos que apenas tuvo matices. También el expresidente Rajoy dio aval total a su oposición dura al Gobierno. El presidente de la Xunta, como tantas otras veces, alertó del peligro de abrir la puerta a los “populismos” que “se mueven perfectamente en la inestabilidad”, pidiendo que su partido no caiga en “ninguna trampa” porque el PP ni es xenófobo, ni insolidario ni reaccionario. Sus palabras sí recogían mensajes velados a Vox y a la relación que los populares deben mantener con ellos, a pesar de que con la excepción gallega y Castilla y León, en el resto de territorios dependen del partido de ultraderecha.

Foto: Pablo Casado y Donald Tusk. (David Mudarra)

En el debate sobre el futuro de la Unión Europea, Casado insistió mucho —aprovechando la presencia de exlíderes comunitarios como Donald Tusk y Antonio Tajani— en “el peso” excesivo que a su juicio tiene “el comunismo” en “la agenda política española” (en clara referencia a miembros del Gobierno como Yolanda Díaz o Alberto Garzón, pero también a los “populistas” y “nacionalistas” que sostienen el Gobierno). Y el propio Mañueco hizo suyas esas palabras, alertando también de los peligros de los populismos y el comunismo para el futuro de los países que forman la Unión.

Sobre el comunismo también se pronunciaba Ayuso casi al mismo tiempo, pero al otro lado del Atlántico, en una defensa clara de la hispanidad y ampliando su recorrido como líder nacional. Hasta el punto de que en su visita por Estados Unidos encontró el momento de atacar el “indigenismo”, señalando directamente al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, por intentar “deshacer el legado de España”. Mostró su sorpresa ante las recientes palabras del Papa, que ha pedido perdón por los “excesos” de la Iglesia católica en ese país: “Me sorprende que un católico que habla español hable así de un legado como el nuestro”. Y también respondió a la defensa que hizo Pedro Sánchez de descentralizar las instituciones comunes con sede en Madrid como parte de su estrategia de reequilibrio y cohesión territorial más allá de la capital. “Haremos lo que podamos para impedirlo”, avanzó la presidenta. Ayuso sí se sumó a las palabras de sus compañeros de partido anoche, cuando también aprovechó una entrevista para afirmar que "aportará su granito de arena" en la convención y, sobre todo, para que Casado sea el presidente del Gobierno.

placeholder El PP celebró la segunda jornada de su convención en Valladolid. (EFE)
El PP celebró la segunda jornada de su convención en Valladolid. (EFE)

Este miércoles el plato fuerte vendrá de la mano de Casado y el expresidente de Francia Nicolas Sarkozy, en un coloquio que lleva por nombre 'Nación abierta y sus enemigos'. Participarán además el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva; el presidente de Anfac, José Vicente de los Mozos; el secretario general de la ONU-OMT, Zurab Pololikashvili, y el vicepresidente del Senado, Pío García Escudero. En el siguiente turno estarán la coreógrafa Aida Gómez, la escritora Marta Robles, el director de la Oficina del Español de la Comunidad de Madrid, Toni Cantó, y la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Andrea Levy, que hablarán sobre cultura y cancelación. En último lugar llegará el debate sobre feminismo liberal, en el que participarán la presidenta de la Woman’s Week, Carmen M. García, la directora de Inspiring Girls, Paula Gómez de la Bárcena, la presidenta de Mujeres en Igualdad, Susana Camarero, y la presidenta del comité electoral del PP, Belén Hoyo.

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