El covid entra otra vez a las residencias: piden 3ª dosis y vacuna obligatoria a trabajadores
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Los expertos quieren evitar confinamientos

El covid entra otra vez a las residencias: piden 3ª dosis y vacuna obligatoria a trabajadores

Alertan de la urgencia de aplicar medidas de detección precoz para evitar otro confinamiento en los centros: "Encerrar de nuevo a los mayores podría ser más letal que el propio virus"

Foto: Las residencias de Euskadi permitirán cuatro salidas y dos visitas semanales.
Las residencias de Euskadi permitirán cuatro salidas y dos visitas semanales.

Vuelta a cifras de febrero en las residencias de mayores, donde el virus se ha vuelto a colar a pesar de la vacunación. Desde hace siete semanas, los indicadores epidemiológicos no han dejado de empeorar día a día y han regresado a números que no se veían desde febrero. El escudo ante esta nueva embestida del covid, según reclaman profesionales del sector, son la tercera dosis y la vacunación obligatoria de los trabajadores.

"Hay que comprobar si se ha reducido la inmunidad frente a la covid en los mayores", que completaron la pauta de vacunación entre mediados y finales de febrero, y, mientras se hace ese estudio inmunológico, programar la tercera dosis de la vacuna tanto para residentes como para sus cuidadores, explica a EFE Gustavo García, de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.

"Encerrar de nuevo a los mayores podría ser más letal que el propio virus"

García alerta de la urgencia de aplicar con rigor las medidas de detección precoz para evitar un nuevo confinamiento en los centros residenciales. "Encerrar de nuevo a los mayores podría ser más letal que el propio virus", asevera el trabajador social.

Desde las patronales de las residencias se pide que la vacunación sea obligatoria para las personas que atienden a los dependientes y mayores: algo menos del 10% de las personas que trabajan en los centros se ha resistido a vacunarse. Pero también proponen que las visitas sean de personas con la pauta completa.

Foto: Una trabajadora sanitaria, con el equipo de protección personal, en el interior de la residencia de mayores Nosa Señora dos Milagres, de Barbadás. (EFE) Opinión

"Se habla de que sea obligatorio el certificado de vacunación para acceder a ciertos locales o establecimientos, pues es imprescindible que se exigiera para las visitas de los familiares en los centros y así evitaríamos muchos riesgos que se están corriendo innecesariamente", indica a EFE el presidente de la Federación Empresarial de la Dependencia, Ignacio Fernández-Cid.

placeholder Ancianos de dos residencias madrileñas disfrutan de su primera salida grupal, este miércoles al Zoo Aquarium. (EFE)
Ancianos de dos residencias madrileñas disfrutan de su primera salida grupal, este miércoles al Zoo Aquarium. (EFE)

A estas voces se ha unido la de la presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPS), Cinta Pascual, que ha pedido que el Gobierno sea "valiente" y establezca mediante una ley la obligatoriedad de vacunarse al personal de atención a personas vulnerables. Pascual ha especificado que, aunque el 95% de los profesionales del sector se ha vacunado (un dato que evidencia que "abogar por la responsabilidad ha funcionado"), hay "un 5% que no quiere por diversos motivos" y las personas no vacunadas son "un riesgo" en las residencias.

"Tienes que ser consciente de dónde estás trabajando y, si no te quieres vacunar, hay muchas profesiones que las puedes hacer sin vacunar", subraya.

No es lo único que se reclama. Desde el Sindicato de Enfermería (SATSE) han propuesto a la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, una serie de medidas y actuaciones para cambiar el modelo de residencias de ancianos y que los trabajadores que prestan su atención y cuidados en estos centros sociosanitarios mejoren sus condiciones laborales y profesionales. El sindicato considera grave el problema de la infradotación de las plantillas y subrayan que el promedio de personas mayores por cada enfermera supera los 100-150 residentes, cifra que se eleva a los 200 residentes en algunos casos.

Se dobla el número de muertes en una semana

Los efectos de la quinta ola de la pandemia en las residencias se han agravado en la última semana: se ha doblado el número de fallecidos hasta alcanzar 71 (eran 37 la semana anterior y ocho a mediados de julio). Es la cifra más alta desde la semana del 21 al 28 de febrero.

No obstante, el efecto de la vacunación masiva en las residencias se percibe en la letalidad de los casos, que pasó del 20% en el inicio de la pandemia al 6,37% desde que se completó el proceso de inmunización en las residencias.

"Aunque nosotros marcamos unas pautas, no sabemos si, una vez salen de puertas para afuera, se mantienen en un único núcleo familiar"

Los profesionales del sector alertan del avance de los contagios en las residencias. Si entre el 8 y el 14 de febrero no se superaban 10 personas contagiadas por cada 10.000 residentes (19,57) —cuando aún no se había terminado de completar la vacunación en las residencias— a mediados de julio ya ascendió a 17,10 y en la última semana contabilizada —del 26 de julio al 1 de agosto— ya alcanza 38,78.

"Los datos, sin ser alarmantes, muestran una progresión que nos deja la duda de si tiene que ver con una pérdida de inmunidad o que la vacuna no es tan eficaz con las nuevas variantes; para esta población tan extremadamente vulnerable y para sus trabajadores hay que facilitar la tercera dosis, si no las consecuencias pueden ser de nuevo demoledoras", advierte el portavoz de los gerentes de servicios sociales.

placeholder Araceli, la mujer de 96 años y residente en el centro de mayores Los Olmos de Guadalajara, fue la primera en vacunarse. (EFE)
Araceli, la mujer de 96 años y residente en el centro de mayores Los Olmos de Guadalajara, fue la primera en vacunarse. (EFE)

Como ejemplo, la Junta de Andalucía tiene contabilizados 575 personas de residencias de mayores que han dado positivo y 40 hospitalizados, según ha informado a EFE José Repiso, director general de Cuidados Sociosanitarios de la Consejería de Salud y Familias. Repiso indica que el virus ha entrado en los centros de mayores porque la efectividad de la vacuna es del 85% y porque las residencias "no son islas" y están afectadas por la incidencia del virus en las localidades en los que eso ha ocurrido.

Ante el avance de los casos de contagio —que en 2021 han costado la vida de 4.000 residentes— algunas comunidades, como Cataluña, han optado por reducir el número de familiares permitidos para hacer una visita.

La quinta ola avanza en forma de brotes en residencias de mayores, como en el centro de la localidad valenciana de Navarrés que afecta a 45 de sus 57 residentes y a 12 empleados, la mayoría asintomáticos o con síntomas leves. El brote se inició el miércoles cuando un residente del centro de día acudió al hospital con síntomas y dio positivo. Posteriormente, se realizó una prueba PCR a las cuatro personas con las que comparte mesa durante las comidas y todas dieron positivo.

A pesar de que ninguno de los casos es grave y el brote está "controlado", la alcaldesa del municipio, Estela Darocas, ha subrayado que "lo único" que "han echado de menos" es que "no se ha hecho una PCR a los trabajadores que volvían de vacaciones". "Consideramos que se tendría que mantener sí o sí", ha expresado.

Foto: Foto: Reuters

El nuevo protocolo de la Comunidad de Madrid recomienda que a las visitas no vayan personas que no estén vacunadas, como es el caso de la mayoría de los menores, y si lo hacen que sea al aire libre, extremando las medidas de precaución. Además, aconseja a los centros contratar únicamente a trabajadores vacunados. Según la directora de la residencia, Isabel Chorro, "es cierto que a los trabajadores no se les hace PCR a la vuelta de vacaciones", por lo que "no es posible saber si el contagio ha venido por la reincorporación".

Chorro ha apuntado que "el problema que tenemos es que la pandemia ha ido evolucionando y se han ido aligerando las medidas". "Los residentes salían a la calle y, aunque nosotros marcamos unas pautas, no sabemos si, una vez salen de puertas para afuera, se mantienen en un único núcleo familiar o si van por la calle sin mascarilla", ha admitido.

En esta línea se sitúan las patronales de las residencias. "Consideramos que todas las personas que vayan a ver a residentes deberían tener esta pauta completa de vacunación, además de extremar todas las medidas que ya sabemos; aunque llevamos un año y medio, cuantas más medidas apliquemos, ayudaremos a salvaguardar la salud de los mayores para no retroceder en todo lo avanzando", señala a EFE Jesús Cubero, secretario general de la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (AESTE).

Foto: Una enfermera prepara la vacuna del coronavirus en Madrid. (Reuters)

Respecto a la tercera dosis, apunta que, "si se aprueba, debería empezarse de nuevo por las residencias de mayores, tanto los profesionales como los residentes deben tener esa prioridad", asevera el responsable de la patronal.

"Vacuna, mascarilla, higiene personal y distanciamiento" son las claves para frenar la pandemia en los centros, propone Juan Ignacio Vela, del Grupo Social Lares, que agrupa residencias sin ánimo de lucro gestionadas por entidades sociales, quien insiste en la vacunación obligatoria para los trabajadores.

"Lo fácil es limitar las visitas, pero no lo mejor para los mayores"

Cuando se detecten casos positivos entre residentes o trabajadores en un centro residencial, las medidas de confinamiento deben limitarse a los contagios de riesgo (personas o espacios determinados), y no a todo el centro, plantea García, quien opina que "lo fácil es limitar las visitas, pero no lo mejor para los mayores".

"Hay que poner el máximo de barreras al virus, pero nunca un nuevo confinamiento, sería el mayor fracaso de todos; detección precoz, todas las residencias tenemos protocolos, facilitar PCR y test de antígenos y hacerlos al menos semanalmente", señala el trabajador social, quien reclama, además, mejorar la asistencia médica desde atención primaria y de manera presencial para las personas que viven en los centros.

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