El CIS lanza a Yolanda Díaz: gana enteros en todo el espectro de la izquierda
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RENOVACIÓN DEL PROYECTO DE PODEMOS

El CIS lanza a Yolanda Díaz: gana enteros en todo el espectro de la izquierda

Su popularidad es transversal, ya sea por segmentos ideológicos, de edad, género o territorio. Un perfil atípico en la izquierda que busca encaje en un proyecto renovado "sin etiquetas"

placeholder Foto: La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante un pleno del Senado. (EFE)
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante un pleno del Senado. (EFE)

Yolanda Díaz está rompiendo el techo de valoración tradicional de los candidatos a la izquierda del PSOE, hasta el punto de situarse casi a la par que Pablo Casado como alternativa a Pedro Sánchez para presidir el Gobierno. Así lo refleja el último barómetro del CIS, que consolidaría una tendencia que viene reflejando durante los últimos meses, en coincidencia también con las encuestas internas de las organizaciones políticas. Entre los líderes de los principales partidos, es la más valorada en el barómetro, con una media de 4,7. Aventaja así al presidente en cuatro décimas y al líder de la oposición en 1,3 puntos.

Como ministra, es la segunda mejor valorada del Ejecutivo, empatada con Nadia Calviño y a dos décimas de la preferida por los electores, Margarita Robles. Su nota se mantiene invariable en el 5,1, por encima del aprobado que supone el corte clásico de los candidatos con opciones electorales, pero algo nada habitual en un perfil de izquierdas no vinculado al PSOE.

Foto: Yolanda Díaz asiste a la presentación del libro 'Historia del New Deal', de Andreu Espasa. (EFE) Opinión

Los sociólogos consultados hacen hincapié en la transversalidad de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, tanto en lo que tiene que ver con las variables políticas de los encuestados como con las sociodemográficas. Esto es, su valoración es de las más homogéneas atendiendo al eje izquierda y derecha, pero también en cuestiones de edad, género y territorios, sin diferencias significativas entre generaciones, hombres o mujeres y votantes de grandes ciudades o de municipios pequeños.

"Los más jóvenes y los más mayores son quienes más la valoran, algo que no es nada habitual y un rasgo extraño en sociología", explica un experto en demoscopia vinculado al espacio de Unidas Podemos. Destaca asimismo que los datos de valoración son directos, sin la cocina que sí opera, por ejemplo, en la intención de voto de los partidos, y la ascendencia de Díaz entre el electorado socialista.

En cuestiones como la gestión de la pandemia, Díaz y Sánchez obtienen la misma puntuación, y entre quienes votaron al PSOE en las últimas elecciones solo le dan cinco décimas más al presidente del Gobierno que a la líder del sector de Unidas Podemos en el Ejecutivo. De hecho, los votantes socialistas la valoran con un 6,5, solo por detrás de los de Compromís (7,6) y los de su propia formación (7,7). Les siguen los de Más País y BNG, ambos con un 6,2. Por otra parte, un 10% de los electores socialistas la prefiere de presidenta antes que a Sánchez.

El de Yolanda Díaz es un perfil atípico en las formaciones de izquierda y, a pesar de que sus rivales tratan de etiquetarla como "ministra comunista", su transversalidad se refleja en la ubicación ideológica que le otorgan los encuestados. O más bien en su capacidad para que cada uno la equipare con su propio sesgo. De este modo, para los votantes socialistas sería más moderada, situándola en una escala ideológica cercana a la de Pedro Sánchez (3,4 frente a 3,9, siendo 1 lo más a la izquierda y 10 lo más a la derecha) y en la que ellos mismos se autoubican (3,7).

Para los votantes de Unidas Podemos, sin embargo, estaría más a la izquierda (3), e igualmente más cerca de su autoubicación ideológica (2,6). En términos generales, el total de encuestados ubica a Díaz en el 3,4 de la escala ideológica y a Sánchez en el 3,7. A Pablo Iglesias siempre se le situó en posiciones más escoradas, en torno al 2,5 y en ocasiones en el 2, mientras que solía cerrar por abajo la lista de valoraciones en el Consejo de Ministros.

Foto: Yolanda Díaz. (EFE) Opinión

Todos estos datos visualizan cómo Yolanda Díaz gana enteros en todo el espectro de la izquierda, desde PSOE a Más País pasando por Compromís, mientras sigue manteniendo en el aire si será candidata en las próximas elecciones. En su entorno, aseguran que todavía es demasiado pronto para decidirlo, que con el horizonte de unos comicios a finales de 2023 su objetivo ahora mismo pasa por centrarse en sus tareas de gobierno y, en definitiva, que se trata de una decisión personal no tomada. A pesar de ello, ha querido ir dejando pistas tanto en público como en privado sobre cuál sería su modelo de proyecto.

Candidata: "Dependerá del cómo"

A su intención de "ensanchar" el espacio y "romper fronteras", en alusión a otros sectores que fueron fragmentándose del universo "del cambio", el pasado viernes añadía nuevas características durante una conferencia en el marco de la Semana Negra de Gijón: "Los proyectos por encima de las partes", "ensanchar", "construir" y hacerlo "sin etiquetas". El moderador le había preguntado si daría el paso para ser candidata, y su respuesta, "a la gallega", vino a ser que dependería del "cómo".

El debate todavía no está abierto en Unidas Podemos, más allá de que Iglesias la señalase como su predecesora después de abandonar el Gobierno. Una discusión que interpela no solo a Podemos y que, precisamente por ello, genera cierta preocupación en algunos de sus dirigentes o incertidumbre respecto a dónde pretende dirigir Díaz el proyecto político. Máxime cuando parece tender la mano a formaciones como Más País o alaba a figuras como Mónica Oltra (Compromís) y Mónica García (Más Madrid).

Foto: Pablo Iglesias abraza a Yolanda Díaz. (EFE) Opinión

En este contexto, en el que se ha producido un visible cambio de liderazgos, Díaz simbolizaba esta misma semana un cierre del periodo de transición abierto tras la salida de Iglesias. Lo hacía enseñando a su nuevo equipo y en forma de golpe de autoridad. Si en la primera reunión del grupo parlamentario que comandó la rodearon en la mesa Ione Belarra, Irene Montero y Jaume Asens, símbolo de la pretendida bicefalia, en esta segunda lo hizo franqueada solo por su nuevo jefe de gabinete, Josep Vendrell, y el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, a quien mandató para negociar el borrador de Presupuestos con el PSOE.

Díaz tiene un proyecto en la cabeza, una estrategia y un programa, pero entiende que no es el momento de ponerlo encima de la mesa. Menos todavía si ello provoca "ruido", un efecto no deseado del que siempre intenta huir. De ahí su discurso bajo en decibelios. Primero se deberá abrir un debate interno, y sus condiciones para ser candidata serán claras. Algunas de ellas ya las está desgranando. Lo que sí parece evidente es que en ningún caso será una candidata para encajar bajo unas siglas que le vengan dadas, un proyecto ya cerrado o unas listas electorales ya decididas. Yolanda Díaz se dispone a construir, no a heredar. De lo contrario, y como suele defender, la política, principalmente la material y sindical, no se hace solo en las instituciones.

Yolanda Díaz está rompiendo el techo de valoración tradicional de los candidatos a la izquierda del PSOE, hasta el punto de situarse casi a la par que Pablo Casado como alternativa a Pedro Sánchez para presidir el Gobierno. Así lo refleja el último barómetro del CIS, que consolidaría una tendencia que viene reflejando durante los últimos meses, en coincidencia también con las encuestas internas de las organizaciones políticas. Entre los líderes de los principales partidos, es la más valorada en el barómetro, con una media de 4,7. Aventaja así al presidente en cuatro décimas y al líder de la oposición en 1,3 puntos.

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